Diabetes, la plaga del siglo

Más de 45 millones de personas padecen diabetes en la Unión Europea y se calcula que, para el año 2025, la cifra superará los 65 millones. El problema es que muchos de los afectados viven ignorantes de su problema y/o sin tratamiento. Sin duda, desconocen los efectos devastadores que las altas tasas crónicas de azúcar en sangre producen en todo el organismo…

 

¿Por qué se produce la diabetes?
Begoña Bueno, secretaria de dirección de 55 años, pensaba que tenía suerte. «Varias de mis amigas seguían dietas especiales para el colesterol, lahipertensión…, y en cambio, a mí, aunque comía de todo e incluso me sobraban unos kilos, los análisis siempre me salían “de cine”. Pensaba que, en mi caso, la salud era “un don del cielo” y que no tenía por qué preocuparme».

Hace unos meses, Begoña iba de compras con su marido cuando, de pronto, notó que no era capaz de leer los carteles de las tiendas. «Cuando, tras una serie de pruebas, me diagnosticaron diabetes del tipo 2 (trastorno metabólico, antes conocido como “ diabetes del adulto”), me quedé de piedra. No debería haberme extrañado tanto. Ahora sé que estamos viviendo una auténtica epidemia de ese tipo de diabetes y que muchas personas más van a desarrollarla en el futuro».

Las estadísticas lo dicen todo. Si, a mediados de los 80, había en el mundo unos 30 millones de personas afectadas de diabetes del tipo 2 , hoy se calcula en 45 millones el número de afectados solo en Europa (casi el 8% de la población). Y el futuro se presenta aún más alarmante. Los expertos calculan que, para el año 2025, el número de casos en la UE habrá aumentado en un 25%. En Latinoamérica, África, los países del este europeo, los EE UU y el sureste asiático se prevén aumentos de entre el 50% y el 75%. Lo peor: que muchos de los afectados viven ignorantes de su problema o sin tratamiento. Y es que, a menudo, los pacientes –incluso en los países desarrollados– desconocen o no quieren ver los efectos devastadores que las altas tasas crónicas de glucosa (azúcar) en sangre producen en el organismo, hasta el punto de que la diabeteses hoy la cuarta causa de muerte en los países desarrollados. De hecho:

– Un hombre con diabetes tiene el mismo riesgo cardiovascular (con sus secuelas de infartos e ictus) que un no diabético que haya tenido un infarto.
– Una mujer con diabetes pierde la protección que le otorgan las hormonas femeninas y tiene el mismo riesgo cardiovascular que un hombre.
– Los niños con diabetes del tipo 2 (un número cuyo aumento espectacular, paralelo al de la obesidad infantil, ha provocado las voces de alarma de la OMS) tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedad coronaria a edades tempranas.

Midiendo el azúcar
Las personas con diagnóstico de diabetes deben controlar muy de cerca los niveles de glucosa en sangre. Pueden hacerlo de diversas formas.

La prueba de HbA1c. Revela los niveles medios de glucosa en los últimos tres meses. La glucosa se une a la hemoglobina, formando glucohemoglobina. Como los glóbulos rojos circulan en la sangre durante varios meses, son un buen marcador para saber los niveles medios de glucosa en sangre a lo largo del tiempo.
Análisis de orina. Cuando el organismo es incapaz de producir suficiente insulina y los niveles de glucosa en sangre son altos, empieza a metabolizar grasa, formando ketonas. Estos compuestos aparecen en la orina, lo que indica que hay poca insulina disponible.
Pinchazo. El pinchazo en el dedo para obtener una muestra de sangre es hoy mucho menos doloroso y más rápido gracias a dispositivos automáticos o computerizados que proporcionan lecturas de forma inmediata.
Glucowatch. Es el único aparato aprobado por la UE que mide los niveles de glucosa sin pinchazo. Se lleva en la muñeca. Emplea corrientes eléctricas muy pequeñas para extraer fluido sanguíneo de forma indolora 6 veces por hora durante 13 horas. El sistema no excluye totalmente los pinchazos en el dedo.

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