WHOreportcover16-04-2012

En el informe “Demencia. Una prioridad de salud pública” la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional de Alzheimer (ADI) revelan que cada año hay 7,7 millones de nuevos casos de demencia, es decir, uno cada cuatro segundos.

El informe hace un llamamiento a los gobiernos, legisladores y a todos los agentes implicados para hacer de la demencia una prioridad mundial de salud pública.

Este nuevo informe incluye por primera vez valiosas experiencias, datos y casos prácticos, además de estadísticas en países subdesarrollados o en vías de desarrollo que demuestran el impacto de la demencia en el mundo. De este modo, el estudio subraya el verdadero problema global que supone.

Demencia por países

Sólo 8 de los 194 estados miembros de la OMS disponen de un plan nacional de demencias. Nuestra esperanza es que el resto de países sigan el ejemplo y utilicen este informe como punto de partida para la planificación e implementación de planes nacionales, ya que se estima que la prevalencia de la enfermedad se dispare durante este siglo debido al aumento de la esperanza de vida (el riesgo de padecer demencia es de un 12’5% para personas mayores de 65 años y del 40% para los mayores de 85).

Demencia en las mujeres

Demencia en los hombres

El Alzheimer es la demencia con más prevalencia tanto en mujeres como en hombres, seguida de la demencia vascular, el Parkinson, la demencia frontotemporal y varios tipos de demencias mezcladas.

En su prólogo, la Directora General de la OMS, doctora Margaret Chan, afirma que “el informe proporciona la base de conocimiento para una respuesta mundial y nacional que permita a gobiernos, políticos y agentes implicados afrontar el impacto de la demencia como una amenaza creciente para la salud mundial“. Del mismo modo reclama a todos los agentes implicados que “los sistemas socio-sanitarios estén adecuadamente informados y sean sensibles hacia esta inminente amenaza“.

Por su parte, Marc Wortmann, director ejecutivo de ADI, hace hincapié en la urgencia y expone que “con su devastador impacto sobre las personas afectadas, sus familias, sus comunidades y sus sistemas nacionales de salud, la demencia representa no sólo una crisis de salud pública, sino también una pesadilla social y económica“.

Los mensajes clave que envían son:

– La demencia no es una parte normal del envejecimiento.

– Se estima que 35,6 millones de personas tenían demencia en 2010. Cada año se le suman 7,7 millones de casos nuevos, lo que hace imprescindible una acción inmediata.

– El alto coste de esta enfermedad es un desafío para los sistemas de salud de los países.

– Las personas viven muchos años tras detectarse la demencia, con el apoyo apropiado muchos podrá tener una buena calidad de vida.

– La demencia tiene un efecto devastador en las familias y los cuidadores, hay que apoyarles desde los sistemas de salud, social, financiero y legal.

– Los países deben incluir la demencia en sus agendas de salud. Son necesarias acciones coordinadas desde múltiples niveles: Internacional, nacional, regional y local.

– Los pacientes y sus cuidadores deben ser involucrados en las políticas, planes, leyes y servicios, por su gran conocimiento de las necesidades de esta enfermedad.

Ahora es el momento para actuar: promoviendo un mejor conocimiento de la demencia, haciendo de esta enfermedad una prioridad para la salud pública, mejorando las actitudes del público y los profesionales, investigando…

En la Fundación CIEN compartimos la preocupación de la Organización Mundial de la Salud por la demencia y estamos de acuerdo en que debe ser una prioridad para los sistemas de salud.

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