Crédito: AFP/Yuri Cortés

El volcán Popocatépetl, ubicado en el centro de México, continúa arrojando material incandescente y humo a la atmósfera, mientras las autoridades extreman las medidas de precaución ante un creciente aumento de la actividad del coloso en los últimos días.

Los equipos de prevención de desastres han preparado más de 700 albergues en las ciudades aledañas en el caso que el Popocatepelt entre en una fase de mayor riesgo. Desde el día lunes, la alerta volcánica ha ido aumentado, la cual se elevó a la fase amarilla.Las autoridades mexicanas calificaron de crítica la calidad del aire en las poblaciones aledañas al volcán Popopcatépetl, como consecuencia de la lluvia de cenizas provocada por sus exhalaciones. El Sistema de Monitoreo del Sistema Nacional de Protección Civil advirtió que se está formando un domo en el coloso, que “tendrá que salir”.

Las advertencias sobre la calidad del aire afectan principalmente a la ciudad de Puebla, capital del estado homónimo, donde las autoridades locales explicaron que “la suspensión de partículas en el ambiente alcanzó las 600 por metro cúbico, cuando la norma establece que el rango aceptable son 120″, por lo que consideraron “crítica” la situación, alcanzando también las poblaciones vecinas.

Reportaron que se han atendido alrededor de 240 casos de daños a la salud relacionados con la aspiración de ceniza en el ambiente y repercusiones en la piel.

Por su parte, Protección Civil precisó que se desconoce cómo saldrá el domo -acumulación de gases- que se forma en el volcán.

Durante una reunión de evaluación realizada este viernes, que encabezó el presidente Felipe Calderón en Morelos (centro), el director del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), Roberto Quass, expuso que no se debe intervenir en el fenómeno que se desarrolla en el coloso, sino dejarlo que siga su curso natural.

Aseguró que por el momento no hay necesidad de evacuar a la población, pero al estar la alerta en la fase tres amarilla, las personas deben estar preparadas ante la posibilidad de que deban dejar sus viviendas, lo que ocurriría si el fenómeno eruptivo alcanzara la fase uno roja.

Al respecto, el presidente Felipe Calderón subrayó que en caso de que se deba realizar una operación de evacuación, el ejército tomará el control de la situación.

Durante la mañana, el Cenapred informó que el coloso emitió una densa columna de ceniza y fragmentos incandescentes que rodaron por las laderas a más de un kilómetro de distancia.

Desde las cinco de la mañana y hasta pasada las siete horas de este viernes, el coloso había emitido al menos 12 exhalaciones de “mediana intensidad” y “la columna eruptiva” se dirige al este sureste, por lo que se espera caída de cenizas.

En este periodo de tiempo el volcán ha registrado 45 minutos de tremor espasmódico, detalló el órgano.

Por otro lado, en la tarde del jueves, entre las 18H00 y las 19H00, se registró un total de 62 exhalaciones de mediana intensidad con la emisión de vapor de agua, gases, cenizas y fragmentos incandescentes que rodaron hasta un kilómetro del cráter.

Antes de que se llevara a cabo el referido encuentro, Calderón había realizado un sobrevuelo sobre las poblaciones más cercanas al Popocatépetl, incluso hasta donde fue posible acercarse al cráter del volcán, para constatar la situación.

Calderón pidió a la población mantener la calma y aseguró que no hay una “situación de emergencia”, aunque estimó necesario no bajar la guardia y estar atentos a las instrucciones de las autoridades de protección civil.

En el encuentro también participaron las autoridades de los estados de Puebla y Morelos.

Desde el lunes, el nivel de alerta en la zona se mantiene en amarilla fase tres, el anterior a la evacuación de las localidades cercanas al volcán.

“En un radio de 50 kilómetros en torno al Popocatépetl (…) viven unos 4,5 millones de personas y la cifra sube a 24 millones si se incluye la capital mexicana, a unos 55 kilómetros del volcán”, precisó una agencia de noticias.

La Presidencia ha informado que se determinó un radio de seguridad de 12 kilómetros a partir del vértice del cráter.

Tras una actividad moderada a principios y mediados del siglo XX, en 1994 el Popocatépetl entró en actividad con distintas etapas de intensidad, la más importante en diciembre de 2000, cuando fue necesario evacuar poblaciones cercanas.

Crédito: AFP/Yuri Cortés

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Crédito:AFP/Yuri Cortés

(Con información de AFP/Telesur)

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