Ivan "Pudge" Rodríguez saluda a los aficionados durante la ceremonia de su retiro este lunes, antes de un partido entre Yanquis y Vigilantes por la MLB en el Rangers Ballpark de Arlington, Texas (EEUU).  Foto: EFE

Ivan “Pudge” Rodríguez saluda a los aficionados durante la ceremonia de su retiro este lunes, antes de un partido entre Yanquis y Vigilantes por la MLB en el Rangers Ballpark de Arlington, Texas (EEUU). Foto: EFE

No pudo ser de otra manera, Iván Rodríguez, más conocido como “Pudge”, dijo adiós al béisbol profesional rodeado por todos sus seres queridos y con la admiración y respeto del mundo del deporte de la pelota, donde siempre fue una gran estrella.

Rodríguez entre risas, abrazos, agradecimientos y algunas lágrimas, se despidió el lunes del béisbol activo como jugador, pero no abandonará el deporte que lo vio brillar como uno de los mejores receptores de todos los tiempos durante 21 temporadas.

“Es un día muy difícil para mí”, reconoció Rodríguez acompañado por su familia en el estrado del Salón de la Fama de los Vigilantes de Texas, en el Ballpark de Arlington, desde donde dio las gracias a todos los compañeros que llegaron al homenaje de despedida, a los fanáticos de los Vigilantes y de todo el país y equipos con los que jugó.

Además de los Vigilantes, Rodríguez también jugó con los ahora Marlins de Miami, Tigres de Detroit, Yanquis de Nueva York, Astros de Houston y Nacionales de Washington.

Con los Marlins ganó la Serie Mundial del 2003 y con los Tigres jugó la Serie Mundial del 2006.

Entre los compañeros que asistieron al acto estuvieron el cubano Rafael Palmeiro y otros jugadores como Rusty Greer, Mark McLemore, el mexicano Benji Gil, y Ken Hill.

Rodríguez destacó que había sido una carrera muy especial durante 21 años después de haber conseguido 14 veces estar en el Partido de las Estrellas y ganar 13 veces Guantes de Oro.

Luego se emocionó cuando habló el exgerente general de los Vigilantes Tom Grieve al explicar como ficharon en Puerto Rico y bromeó con el actual presidente y dueño, el legendario Nolan Ryan.

Rodríguez dejó el béisbol activo después de haber conectado 2.844 hits, y al final no pudo conseguir su gran sueño de haber alcanzado los 3.000 imparables, algo que sacrifico por estar más tiempo con su familia, de acuerdo a lo que dijo su agente Scott Boras, que confirmó su cliente tuvo ofertas para jugar en las Grandes Ligas.

Rodríguez, que cumplirá 41 años el próximo 30 de noviembre, ha estado entrenando en búsqueda de un contrato que lo mantuviera activo en el béisbol organizado con el único objetivo de llegar a los 3000 hits, marca para la que le faltan 156 imparables.

Ahora tiene varios proyectos dentro del béisbol en los que piensa integrarse después que pase algún tiempo con su familia.

Los Vigilantes están interesados que se quede dentro de su organización para que trabaje con los jóvenes receptores y jugadores latinoamericanos.

De lo que nadie tiene duda es que el “adiós” como jugador profesional no significa su salida del mundo del béisbol sino todo lo contrario, que está listo para su nueva etapa dentro del deporte que durante 21 años le dio todo y él a su vez también convirtió el puesto de receptor en algo grande y espectacular.

Las estadísticas hablan por si mismas, Rodríguez, que comenzó su carrera con los Vigilantes en 1991 lo consiguió todo como profesional.

Rodríguez terminó su carrera con promedio de bateo .296, porcentaje de embase de .334 y slugging de .464, con 311 jonrones y 1.332 carreras producidas.

El exreceptor boricua también trabajó 2.427 juegos detrás del plato son un récord de Grandes Ligas, y es considerado por muchos como uno de los seguros para entrar al Salón de la Fama.

La mejor temporada de Rodríguez fue en 1999, cuando bateó .332 con 35 jonrones y 113 remolcadas, mientras los Vigilantes conseguían su tercera corona del Oeste de la Americana en cuatro temporadas.

(Con información de EFE)

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