El nuevo calendario agrega 2,5 millones de días, según el arqueólogo que lo estudió. Foto: AP

El nuevo calendario agrega 2,5 millones de días, según el arqueólogo que lo estudió. Foto: AP

Arqueólogos en Guatemala aseguran haber descubierto el calendario astronómico de la civilización maya más antiguo hasta ahora, que -según ellos- no da ningún indicio de que el fin del mundo esté cerca.

El calendario, que data del siglo IX, fue descubierto por investigadores estadounidenses en las ruinas de Xultun, donde también encontraron las primeras manifestaciones de arte maya pintado en las paredes de una vivienda.

Según la interpretación de los expertos, otros calendarios mayas han previsto que el mundo se acabará este año.
Sin embargo, los jeroglíficos encontrados en Xultun calculan como mínimo 7.000 años más de existencia.

Las tablas astronómicas descubiertas incluyen cuatro largas cifras que representan un ciclo -llamado baktun en lengua maya- de hasta 2,5 millones de días, además de símbolos en negro que trazan varios ciclos astronómicos, que corresponden a Marte y Venus y los eclipses lunares.

Otros símbolos en rojo parecen ser notas y correcciones a los cálculos de los mayas, según dijo a la BBC el doctor William Saturno, de la Universidad de Boston, quien enfatizó que mientras nosotros buscamos el fin, los mayas andaban detrás de una garantía de que nada cambiaría.

Siete siglos más

 

Los mayas eran tan sabios, que todavía no se logran descifrar muchas de sus escrituras y pinturas, que se han prestado a interpretaciones erróneas. Foto: Reuters

Los mayas eran tan sabios, que todavía no se logran descifrar muchas de sus escrituras y pinturas, que se han prestado a interpretaciones erróneas. Foto: Reuters

Hace tres años que circulan las versiones de que el 21 de diciembre de 2012 se acabará el mundo según supuestas profecías mayas. De hecho, según una encuesta, una de cada siete personas lo cree, a pesar de aclaraciones sobre un error de interpretación y que la fecha sólo representa un cambio de época.

Keren Gottfried, investigadora en jefe de Ipsos Global Public Affairs, manifestó en su momento a BBC Mundo su sorpresa ante la encuesta que hicieron a 16.262 personas en más de 20 países. Pero hay que tomarlo como eso, un sondeo basado en creencias populares.

De todos modos, es tal el revuelo causado por la supuesta señal del calendario maya, que algunos expertos se reunieron el año pasado en Chiapas, al sureste de México, para analizar el tema.

Su conclusión: los mayas no anticiparon el fin de la humanidad. “Nunca dijeron que habría una gran tragedia o un colapso del mundo el próximo año, ellos no pensaban de esa manera”, señaló a BBC Mundo Rodrigo Liendo, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Todo parece ser simplemente un evento místico en esa fecha que para los mayas sería el regreso de un antiguo gobernante. Por supuesto que la complejidad de la medición del tiempo de los mayas se presta a esa confusión.

Ahora podemos estar tranquilos con siete siglos más por delante, si creemos en este nuevo hallazgo.

 

En esta ruina en Guatemala fue hallado el calendario. Foto: Reuters

En esta ruina en Guatemala fue hallado el calendario. Foto: Reuters

Profecías o pretextos

Laura Castellanos, autora del libro “2012, las Profecías del Fin del Mundo”, explicó a BBC Mundo que “en la cultura occidental siempre ha habido una oleada milenarista que anticipa catástrofes… cada vez que se cumplen diez siglos”.
Ante el argumento de que estamos viviendo tiempos difíciles, siempre ha sido así, siempre ha habido desastres naturales y desgracias causadas por los seres humanos. Los cristianos creen que el fin del mundo llegará sin aviso, como un terremoto, y por eso recomiendan estar preparados siempre.

El evangelista Harold Camping se equivocó una vez más cuando predijo que el 21 de mayo de 2011 sería el Día del Juicio. Simplemente no tomó en cuenta lo anterior. Sólo desconcertó a sus seguidores, que esperaban ese día la segunda venida de Cristo.

Por supuesto, Camping no respondió las llamadas que se le hicieron al fallar su pronóstico del fin del mundo, aunque se pusieron líneas de ayuda a disposición de aquellos que se hubieran deprimido por que no llegara el fin del mundo y pudieran tomar eso como pretexto para suicidarse.

Del lado positivo, hay un beneficio de la supuesta profecía del fin del mundo: para el turismo en las zonas arqueológicas de la antigua civilización maya en México y América Central.

(Tomado de BBC Mundo)

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