Messi

 

El brillo “majestuoso” de Lionel Messi en el triunfo de Argentina por 4-3 sobre Brasil lo opacó todo en “el pais do futebol”: ni la actuación de su joven promesa Neymar, ni el “detalle” de que Brasil enfrentó a su “archirrival” con una selección olímpica, ni el dolor “extra” que significa una derrota ante “los hermanos” pudieron con el esplendor de “La Pulga molesta”.

Más que quejarse por la derrota, prensa y afición se ocuparon hoy de hablar, y muy bien, de Messi, cuando se refieren al clásico sudamericano jugado el sábado en Estados Unidos.

“Messi, Messi, Messi. Estaba en la tapa del libro”. Así titula su columna el comentarista deportivo del portal UOL, Luiz Ceará, pese a reconocer, pocas líneas después, que Argentina “jugó con su fuerza máxima y Brasil con su equipo olímpico, o casi eso”.

“Marcamos bien, pero dejamos en dos oportunidades (en el primer tiempo) que el mejor del mundo escapara. Eso es fatal. Él no puede y no debe quedar libre ninguna vez en el partido. Punto”, añade el analista en alusión a los dos goles anotados por “La Pulga” en la primera mitad del amistoso.

También cuando habla del segundo tiempo y del tercer tanto de Messi, el comentarista exalta al argentino: “Un golazo para mostrarle al mundo que quien tiene a Messi siempre será favorito.

Con la misma admiración ante el “show” de Messi “ahora contra nosotros”, el comentarista Roberto Avallone se pregunta: “¿Cómo hacer si ‘los hermanos’ tienen a Messi? Él es un genio: un genio diferente, silencioso, que no hace ostentación, el rostro siempre serio, la pelota que parece pegada a su pie izquierdo, para el ‘drible’ o para el remate”.

“Messi parece un robot programado para jugar al fútbol”, concluyó.

Sólo después de tan apasionada muestra de admiración, Avallone recuerda, y critica, al actual ídolo brasileño, el joven Neymar, quien a sus 20 años carga con todas las esperanzas “canarinhas” para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y el Mundial de fútbol de 2014.

“Ah, teníamos a Neymar… Pero este es un anti Messi”, ironiza, haciendo referencia, enseguida, a que en los últimos tiempos la estrella de Santos “no exhibe el fútbol que lo consagró y vive una fase modesta”.

El propio Neymar se rindió a su “talón de Aquiles”, el argentino que por tercera vez le gana un “mano a mano”. La primera fue en 2010, en un amistoso de ambas selecciones jugado en Qatar, cuando Argentina, con gol de Messi, ganó por 1-0; la segunda en la final del Mundial de Clubes, cuando el Barcelona de Messi vapuleó al Santos de Neymar nada menos que por 4-0; y en este último clásico.

Tanto se rindió a esa pulga atrás de la oreja, que le pidió de regalo una camiseta número 10 de la albiceleste, reconoció que “cuando tiene espacio hace lo que hizo” y concluyó, visiblemente cabizbajo tras el choque: “Sólo puedo felicitarlo”, aseveró.

(Con información de DPA)

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