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La primera fecha de combate en el grupo A de laEurocopa de Fútbol 2012 dejó a Rusia en magníficas condiciones para avanzar a cuartos de final, gracias a que su goleada sobre República Checa se combinó con el empate a uno entre Polonia y Grecia, la cual perdió temprano a un jugador y luego erró un penal. Mañana, en duelos de la formidable llave B, chocarán los tulipanes de Holanda y los vikingos de Dinamarca (11:00 am), con un plato fuerte que opondrá a Alemania y Portugal (1:45 pm). Los dejo con mi resumen de la fecha de apertura…

POLONIA 1 – GRECIA 1: CON EL ESCUDO O SOBRE ÉL

En el partido inaugural del campeonato, los anfitriones malograron una oportunidad dorada. Superiores en envergadura física, velocidad, disposición táctica y estado anímico, no pudieron batir a un equipo incapaz de hilvanar cuatro toques sucesivos, y cedieron el empate pese a llegar al complemento con ventaja en el score.

Para colmo de males, el referee español Velasco Carballo se había inventado la expulsión de Papastathopoulos -le sacó dos absurdas amarillas-, y los helenos habían tenido que “quemar” uno de sus cambios por lesión. La muerte los rondaba, pero en la historia griega, ya se sabe, hubo una Esparta.

Todo era adverso para el once del portugués Fernando Santos, dependiente más del error contrario que de los propios méritos. Liderada por el capi Blaszczykowski, la banda derecha polaca entraba como estilete en busca de Robert Lewandowski -no por gusto pretendido por el Barcelona FC-, y justo en una de esas internadas el centro había encontrado la cabeza del “9″, que desató el delirio en las tribunas.

Parecía que el mundo se acababa. Al poco rato, Perquis se “comió” un gol cantado que pudo decretar sentencia en el encuentro, cuando la defensiva helena volvió a irse de juerga con la Tango 12 en el rectángulo caliente. Pero falló, se fueron al descanso, y Grecia -que más que mimar, sodomiza la pelota- aprovechó para suplir con corazón lo que le falta de maestría.

Comenzaba la mitad decisiva, y el meta local Szczesny, del Arsenal inglés -un hombre que hace un año le regaló la Copa Carling al Birmingham con un error flagrante- rubricó una salida de feria para que el recién ingresado Salpingidis empatara el marcador. Grecia, como fue tradición en la clasificatoria del torneo, conseguía su gol en la segunda parte del encuentro.

Y pudo lograr más. Polonia asimiló mal el mazazo, los peninsulares repletaron de confianza el tanque, y Salpingidis provocó un penalti que desembocó en tarjeta roja para el portero de los gunners.

Entonces hubo drama. El veterano Karagounis, tan limitado como perseverante, cobró el tiro de modo patético -esto es, muy débil y muy ingenuo- y le facilitó el trabajo al cancerbero Tyton, quien se vistió de héroe en plan de sustituto.

En adelante, el guión no sufrió más alteraciones. Partido en dos, el grupo de casa apenas pudo habilitar una vez más a su exclusivo referente en sectores de ataque, Lewandowski, mientras Grecia llenaba de ganas y torpezas el terreno rayado de Varsovia.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Dimitris Salpingidis.

Arbitraje: Malo.

Calificación del choque: 3 puntos.

FICHA TÉCNICA

Estadio Nacional de Varsovia, Polonia 1 – Grecia 1 (1-0).

Polonia: Szczesny; Piszczek, Wasilewski, Perquis, Boenisch; Blaszczykowski, Polanski, Murawski, Rybus (Tyton, min. 70); Obraniak, Lewandowski. DT: Franciszek Smuda (Polonia). Grecia: Chalkias; Torosidis, A. Papadopoulos (K. Papadopoulos, min. 37), Papastathopoulos, Holebas; Maniatis, Katsouranis, Karagounis; Ninis (Salpingidis, min. 46), Gekas (Fortounis, min. 68), Samaras. DT: Fernando Santos (Portugal).

Goles: 1-0, min. 17: Lewandowski. 1-1, min. 51: Salpingidis.

Árbitro: Carlos Velasco Carballo (España). Amonestó a Papastathopoulos (min. 35), Holebas (min. 47), Karagounis (min. 54) por parte de Grecia. Expulsó a a Papastathopoulos por doble amonestación (min. 44) y a Szczesny por roja directa (min. 69).

RUSIA 4 – REPÚBLICA CHECA 1: LA PEGADA DE STEVENSON

Después del empate entre Grecia y Polonia, el duelo de rusos contra checos cobró doble importancia, porque su vencedor pondría pie y medio en cuartos de final. Pasados algo más de noventa minutos sobre el césped, ese pie lo pusieron los hombres de un viejo zorro del banquillo, el holandés Dick Advocaat.

El técnico se empeñó últimamente en quitarles lastre a sus pupilos, recordándoles a cada momento que los favoritos de la Eurocopa son España y Alemania. Que ellos, los rusos, fueron la revelación de 2008, pero que eso no los compromete a nada ahora.

La profilaxis parió frutos. Justo los que quería Advocaat, que vio cómo su once convirtió en colador una cabaña defendida por el mismísimo “tanquista” Peter Cech. Sí señor: cuatro goles le hicieron los rusos al sobrio guardameta del Chelsea, un pulpo bajo palos en recientes partidos versus Barça y Bayern Munich.

Los rivales aclararon sus intenciones muy temprano. Pilar y Gebre Selassie iban y venían por las bandas checas, en tanto Plasil y Rosicky se afanaban en sembrar dinamita por el campo. Mientras, los rusos trataban de asfixiar la posesión de la pelota, colocaron a Zhirkov como falso lateral por izquierda y a Arshavin en la media punta, por detrás de Dzagoev y Kershakov.

Correspondió al propio Dzagoev -dicen que “el niño lindo del DT”- destrozar la paridad. El impacto, brutal, hizo estragos en la moral del adversario, que empezó a recibir andanadas de alto poder de fuego. Y como la fortaleza sitiada siempre acaba tomada, Shirokov envió un nuevo cuero al fondo de las redes del gran Cech.

El estratega checo modificó el libreto para el otro período, de manera que Plasil se hallara más suelto y pudiera juntarse mejor con Rosicky. Y por ese camino llegó el descuento en la pizarra, con un pase del ex de Osasuna que Pilar transformó en gol.

Sin embargo, la pegada de Rusia dispone de potencia suficiente para tumbar a un cíclope. Pavlyuchenko, en reemplazo de Kerzhakov, no tardó en garantizar el triunfo con un par de movimientos: a saber, la asistencia para el segundo festejo de Dzagoev, y un golazo marcado por el sello personal de su talento.

Al final, quedó la sensación de haber atestiguado un monólogo en la lengua de Fiodor Dostoievski. Algo así como un crimen sin castigo.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Alan Dzagoev.

Arbitraje: Bueno.

Calificación del choque: 4 puntos.

FICHA TÉCNICA

Estadio de Wroclaw, Rusia 4 – República Checa 1 (2-0).

Rusia: Malafeev, Anyukov, Ignashevich, Zhirkov, Berezutski, Shirokov, Denisov, Zyryanov, Dzagoev (Kokorin, min.84), Arshavin y Kerzhakov (Pavlyuchenko, min.74). DT: Dick Advocaat (Holanda). República Checa: Cech, Gebre Selassie, Hubník, Sivok, Kadlec; Rezek (Hubschman, min. 45), Rosicky, Plasil, Pilar; Jirácek (Petrzela, min.76) y Baros (Lafata, min.85). DT: Michal Bílek (República Checa).

Goles: 1-0, min. 15: Dzagoev. 2-0, min. 24: Shirokov. 2-1, min. 51: Pilar. 3-1, min. 78: Dzagoev. 4-1, min. 84: Pavlyuchenko.

Árbitro: Howard Webb (Inglaterra). Sin amonestados.

El empate griego sale del botín de Salpingidis. Foto: UEFA.

El empate griego sale del botín de Salpingidis. Foto: UEFA.

Tyton se "banqueteó" con el cobro de Karagounis. Foto: UEFA.

Tyton se “banqueteó” con el cobro de Karagounis. Foto: UEFA.

Velasco Carballo se pasó de riguroso. Foto: UEFA.

Velasco Carballo se pasó de riguroso. Foto: UEFA.

La Euro es puro espectáculo. Foto: UEFA.

La Euro es puro espectáculo. Foto: UEFA.

El goleador Dzagoev, en medio de un mar de rusos. Foto: UEFA.

El goleador Dzagoev, en medio de un mar de rusos. Foto: UEFA.

Shirokov puso la segunda vela al cake. Foto: UEFA.

Shirokov puso la segunda vela al cake. Foto: UEFA.

Plasil, en el cobro de un tiro libre. Foto: UEFA.

Plasil, en el cobro de un tiro libre. Foto: UEFA.

Pavlyushenko, de suplente, hizo de las suyas. Foto: UEFA.

Pavlyushenko, de suplente, hizo de las suyas. Foto: UEFA.

La segunda fecha competitiva de la Eurocopa 2012 trajo la sorpresiva derrota de Holanda, subcampeona del mundo, a manos de Dinamarca, así como el apretado triunfo de Alemania sobre Portugal. En el choque inicial, los tulipanes llevaron la voz cantante, pero luego enmudecieron; y en el otro, Cristiano y compañía resultaron insuficientes para derribar el muro de los Panzers. Mañana se producirá el esperado debut de España, en pulseada vital versus Italia, y Croacia se las verá en el otro turno contra Irlanda.

DINAMARCA 1 – HOLANDA 0: LOS VIKINGOS CULTIVAN TULIPANES

Más allá de la mano en el área de Jacobsen, más allá del remate contra el poste de Robben, Dinamarca mereció -cuando menos- un empate. Era la Cenicienta del grupo, pero los vikingos no saben de guerras perdidas. Ya lo probaron en el 92, cuando fueron a la Euro como invitados de última hora y, pretensiosos, le ganaron a la terrorífica Alemania.

Holanda hizo un buen partido. Posiblemente, el mejor que le he visto en grandes citas en los últimos años. Confieso una cosa: los tulipanes fueron santos de mi devoción durante un par de décadas, cuando acunaban la pelota y abrían el campo como un acordeón. Pero hace tiempo que le dieron paso a la filosofía resultadista, y a mí -que sigo el fútbol por puro goce estético- me forzaron a la decepción.

Sin embargo, reconozco que Holanda -la derrotada Holanda- me llenó. Sobre todo en los primeros compases, donde enseñó tremendo repertorio ofensivo, con pressing sobre la salida, afán de posesión, libertades individuales y rotación constante. En esos episodios del partido, demostró que es un grupo trabajado, con estibas de oficio y plenitud en cada pedacito de terreno.

¿Qué pasó entonces? Lo de siempre. ¿Y qué es “lo de siempre”? La falta de carácter. O dicho de otro modo menos incisivo: la carencia de mentalidad ganadora. Lo que encumbra a Alemania, mata a Holanda. Después de un claro predominio tulipán, el joven volante Krohn-Dehli recogió un rebote fortuito al minuto 24, destrozó tres cinturas e hizo un túnel para el guardameta. A partir de ese instante, lo temía, a los Oranje les cambió la cara.

Quiero decir, que Holanda se empezó a desesperar y sus hombres rompieron a reclamarlo todo, como si no restaran dos tercios de contienda. Y los nórdicos, fríos como sus termómetros, se percataron de que el contrario estaba en coma anímico. Una vez más lo escribo: Dinamarca sabe, tiene y puede.

Los vikingos manejaron el desafío con solvencia. Poulsen dejó los calcañales en la cancha, siempre con acierto; Andersen, el arquero, lució cada vez que se le exigió lucir; y el equipo tuvo orden suficiente para aguantar el marcador.

Por el bando naranja, no voy a callarlo, las palmas para Ibrahim Afellay, que a despecho de su falta de minutos en la temporada, chutó mil y una veces con peligro -28 disparos a puerta firmó Holanda-, y para Van Persie, ese mismo que nunca logró enviar la Tango hasta las redes, pero no se cansó de cansarse de correr y batallar. Y, por supuesto, para Sneijder, un maestro dibujando asistencias.

Holanda, en fin, se apasionó más con el gol, y Dinamarca, dura, guapa, se llevó los tres puntos. El mundo es ancho y ajeno, dijo Ciro Alegría, y el fútbol -digo yo- es así de incomprensible.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Michael Krohn-Dehli.

Arbitraje: Regular.

Calificación del choque: 4 puntos.

FICHA TÉNICA

Estadio Metalist de Ucrania, Dinamarca 1 – Holanda 0 (1-0).

Dinamarca: Andersen; Jacobsen, Kjær, Agger, Simon Poulsen; Zimling, Kvist; Rommedahl (Mikkelsen, min.85), Eriksen (Schone, min,46), Krohn-Dehli; y Bendtner.

Holanda: Maarten Stekelenburg; Van der Wiel (Kuyt, min.85), Heitinga, Vlaar, Jetro Willems; Van Bommel, Nigel de Jong (Van der Vaart, min.71), Robben, Wesley Sneijder; Ibrahim Afellay (Huntelaar, min.71) y Robin van Persie.

Gol: min.24: Krohn-Dehli.

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Mostró cartulina amarilla a Van Bommel (min.67), Poulsen (min.78) y Kvist (min.81).

ALEMANIA 1 – PORTUGAL 0: NADA COMO UN TEUTÓN

Hércules ante la Hidra de Lerna, llena de cabezas. Saúl ante la espada (esto no viene al caso, ni la frase es exacta, pero me hace recordar a un olvidado que se llamó Gastón Baquero). Portugal ante Alemania. El David arrojado contra el Goliath inmenso. Otra porfía desigual. Otra mordida del pez gordo.

Poco voy a decir de este partido. Era el primero de voltaje máximo en la Euro, y quedó por debajo de las expectativas. La única tricampeona del torneo se enfrentaba a los “tugas” de Cristiano Ronaldo, y ninguno de ellos justificó el caché mediático que antecedió al encuentro.

Como siempre que juegan los lusos, fue un choque complicado. De trabazones, marcas, nudos. Alemania atacaba con ineficacia sistemática, y Portugal se proyectaba a latigazos. Parecía que los nervios hacían de las suyas, y parecía, también, que habría un empate a cero. No obstante, Super Mario pudo dar un cabezazo, y sentenció.

¿Hubo algo más? Bueno, a decir verdad, un patadón de Pepe que botó en el larguero y sembró dudas sobre su validación -¿hasta cuándo la FIFA esperará para poner censores electrónicos en la línea de meta?-, y una anticipación providencial de Boateng cuando Cristiano se disponía a masacrar a Manuel Neuer. Poco más.

CR7, que busca en la Eurocopa una oportunidad para ganar enteros en la lucha por el Balón de oro, no brilló a su nivel. Mientras, Messi -su adversario jurado en la carrera- le hacía tres goles a Brasil en Nueva Jersey. Duro golpe.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Mario Gómez.

Arbitraje: Bueno.

Calificación del choque: 3 puntos.

FICHA TÉNICA

Arena de Lviv, Ucrania; Alemania 1 – Portugal 0 (0-0).

Alemania: Neuer; Boateng, Hummels, Badstuber y Lahm; Khedira y Schweinsteiger; Müller (Lars Bender, min.90), Özil (Toni Kroos, min.66) y Podolski; y Gómez (Miroslav Klose, min.79).

Portugal: Rui Patrício; Joao Pereira, Pepe, Bruno Alves y Fábio Coentrao; Miguel Veloso, Rául Meireles (Silvestre Varela, min.79) y Joao Moutinho; Nani, Hélder Postiga (Nélson Oliveira, min.70) y Cristiano Ronaldo.

Gol: min. 72: Mario Gómez.

Árbitro: Stéphane Laurent Lannoy (FRA). Amonestó a Hélder Postiga (min.13), Fábio Coentrao (min.60) por Portugal, y a Badstuber (min.43) y Boateng (min.69) por Alemania.

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En el primer duelo entre campeones del mundo de la Eurocopa 2012, España debió venir de abajo para igualar el marcador frente a una Italia que la recostó a las cuerdas, especialmente en el período inicial. Di Natale, reemplazante de Balotelli, adelantó a los Azzura, pero Fábregas restableció el equilibrio dos minutos después a pase del canario Silva. En el segundo turno, Croacia se banqueteó a costa de Irlanda, venció tres goles contra uno y se puso al frente de la clasificación del grupo C. El talento de Modric se juntó con la efectividad de Mandzukic, y fue el fin para el once de Trapattoni.

ESPAÑA 1 – ITALIA 1: CUANDO LOS GRANDES QUIEREN HACER FÚTBOL…

En un sensacional partido aderezado por toda clase de exquisiteces futbolísticas, la Azzurra y la Roja alternaron lecciones en la (dizque maltratada) cancha de Gdansk. Los españoles, tirando del toque persistente. Los italianos, por su parte, aferrados a su idolatrado contragolpe.

Eso era de esperar. Lo que nadie se imaginó jamás fue que Del Bosque poblara el terreno de mediocampistas, prescindiera de un “9″ natural, y le diera a Cesc Fábregas la misión de operar como falso delantero.

Más allá de la sorpresa táctica, lo cierto es que España comenzó a todo gas. Llegaba y llegaba, pero siempre moría en la orilla, porque sus jugadores parecían querer entrar con la pelota en la cabaña de Buffon. Faltaba instinto criminal, esa característica con la que nacen los depredadores del área.

Dicho más claramente: faltaba David Villa, y el Bigotón no quiso rellenar el hueco apelando de entrada a Negredo, Torres o Llorente. Llovían las ocasiones, pero nadie las capitalizaba.

Así pasaron los minutos, y los italianos tomaron poco a poco el mando del encuentro. Fue entonces que Casillas tuvo que recordarle al mundo que si no es el mejor, está en la super élite de su profesión: rechazó dos rotundos disparos de bote pronto, y después manoteó un cabezazo espléndido de Motta.

La tónica del choque se mantuvo invariable. España generaba más juego -Iniesta discurría por la grama como un demonio enloquecido- y ponía la pausa ecuánime; Italia se apoyaba en el vértigo y dejaba el rectángulo en llamas a su paso.

Y eso que muchos esperaban a una Azzurra mansa, debilitada en lo moral por el escándalo del Calcio. Inocentes. La tropa de Cesare Prandelli -ya lo había advertido el propio Xavi Hernández- no vive aferrada al catenaccio y pugna por el balón a cada instante, entusiasmada acaso con el triunfo del proyecto futbolístico de Antonio Conte en la Juventus.

Conserva, eso sí, el máximo rigor en la defensa, y esa imagen de tigre al acecho que ya le conocemos. Esa imagen de escuadra centrada en lo suyo, que es robar la pelota para llegar a puerta con unos pocos toques.

Justo eso les otorgó ventaja momentánea cuando Pirlo dio el último pase en una contra que remató Antonio Di Natale, recién ingresado en lugar de Balotelli. (El polémico moreno había ido al banquillo tras echar por la borda una ocasión inmejorable para batir a Iker, no sin antes ofrecer un concierto de desplantes y raptos histéricos).

No obstante, la alegría de los tetracampeones del planeta duró poco. Dos minutos más tarde, una seguidilla de breves y rápidos toques en la zona inflamable deparó la anotación de Cesc, asistido de maravillas por el canario Silva. En adelante, la pizarra ya no se alteraría nuevamente.

Aunque bien pudo hacerlo, porque Fernando Torres -sustituto de Fábregas- encaró a Buffon con todo a su favor, mas recortó hacia el lado equivocado. Y luego tuvo otra ocasión. Y de inmediato, otra. Lo sabido: el Niño es una sombra de sí mismo, un desecho de aquel Fernando Torres que liquidó a Lehman y Alemania en la final de la Eurocopa 2008.

Con el silbatazo postrero del húngaro Kassai -permisivo hasta el delirio-, terminó un nuevo episodio de esa novela irrepetible que se filma cada vez que dos grandes se deciden a hacer fútbol.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Andrés Iniesta.

Arbitraje: Regular.

Calificación del choque: 5 puntos.

FICHA TÉCNICA

Estadio de Gdansk, Polonia; España 1 – Italia 1 (0-0).

España: Casillas; Arberloa, Piqué, Ramos, Jordi Alba; Alonso, Busquets; Xavi, Silva (Navas, min.63), Iniesta y Cesc Fábregas (Torres, min.74).

Italia: Buffon; Chiellini, De Rossi, Bonucci; Giaccherini, Marchisio, Pirlo, Motta (Nocerino, min.90), Maggio; Balotelli (Di Natale, min.56) y Cassano (Giovinco, min.66).

Goles: 0-1, min.61: Antonio Di Natale. 1-1, min.64: Cesc Fábregas.

Árbitro: Viktor Kassai (HUN). Amonestó a Jordi Alba (min.66), Arbeloa (min.84) y Fernando Torres (min.84) por parte de España; y a Balotelli (min.37), Bonucci (min.66), Chiellini (min.79) y Maggio (min.89) por parte de Italia.

CROACIA 3 – IRLANDA 1: NOCAO TÉCNICO

A segunda hora, Croacia se colocó en vanguardia de la llave C mediante un triunfo autoritario sobre Irlanda, que sacó a relucir todas sus carencias técnicas y vio cómo su zaga, habitualmente hermética, se llenaba de agua y acababa por hundirse.

Los croatas del técnico Bilic apelaron a su trato exquisito de la esférica -viejo hábito del futbolista ex yugoslavo-, y bañaron de arte a unos ásperos rivales que le apostaban todo al balonazo.

Mandzukic, con la testa, inauguró el marcador en los mismos inicios del partido, en cierto modo gracias a la torpeza del veterano arquero Given. Pero St. Ledger, en una falta mal defendida por los croatas, colocó el 1-1 en los lumínicos. Había vuelto el empate a la pizarra: era momento de que Modric encendiera los hornos de la creatividad.

El jugador del Tottenham se encargó de los hilos de la escuadra y llevó el ritmo con mano y pierna firmes. Tanto, que la victoria de Croacia se convirtió en cuestión de tiempo. Por ese camino, al borde del descanso Jelavic aprovechó su posición dudosa en un rechace y burló a Given. Y al comenzar el complemento, Mandzukic volvió a dar un testarazo y, una vez más, contó con la cooperación del guardameta.

Irlanda, dirigida por el zorro Trapattoni, no pudo asomar la cabeza ante Croacia. Se veía superada desde el Alfa y Omega al ABC, y eso no encuentra solución en hora y media de carreras sobre el pasto.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Mario Mandzukic.

Arbitraje: Malo.

Calificación del choque: 3 puntos.

FICHA TÉCNICA

Estadio de Poznan, Polonia; Croacia 3 – Irlanda 1 (2-1)

Croacia: Pletikosa, Strinic, Schildenfeld, Corluka, Srna, Vukojevic, Rakitic (Dujmovic min. 90+1), Perisic (Eduardo min. 89), Modric, Jelavic (Kranjcar min. 71), Mandzukic.

Irlanda: Given, Ward, Dunne, Ledger, Oshea, Andrews, Whelan, Duff, Mcgeady (Simon Cox min. 53), Doyle (Jonathan Walters min. 54), Robbie Keane (Shane Long min. 74).

Goles: 1-0, min.3: Mandzukic. 1-1, min.19: St. Ledger. 2-1: min.42, Jelavic. 3-1, min.48, Mandzukic.

Árbitro: Bjorn Kuipers (HOL). Amonestó a Andrews (min. 45) por parte de Irlanda y a Modric (min. 52), Kranjcar (min.84) por parte de Croacia.

Iniesta fue un vendaval. Foto: UEFA.

Iniesta fue un vendaval. Foto: UEFA.

Di Natale marcó un golazo. Foto: UEFA.

Di Natale marcó un golazo. Foto: UEFA.

Cesc, un falso "9", emparejó el score. Foto: UEFA.

Cesc, un falso “9”, emparejó el score. Foto: UEFA.

Ayer maravilla fui... Foto: UEFA.

Ayer maravilla fui… Foto: UEFA.

Saludo de reyes. Foto: UEFA.

Saludo de reyes. Foto: UEFA.

Mandzukic, el primero en anotar dos veces en la Euro 2012. Foto: UEFA.

Mandzukic tiene un martillo en la frente. Foto: UEFA.

Jelavic, en el instante de marcar. Foto: UEFA.

Jelavic, en el instante de marcar. Foto: UEFA.

Given la pasó muy mal. Foto: UEFA.

Given la pasó muy mal. Foto: UEFA.

 

La cuarta fecha de la Eurocopa 2012 deparó el empate a uno entre Inglaterra y Francia, así como el triunfo ucraniano a costa de la Suecia de Zlatan Ibrahimovic. Británicos y galos sostuvieron un choque muy intenso que perdió emotividad progresivamente, hasta que parecieron renunciar a hacerse daño y aceptaron con gusto el abrazo en el score. Mientras, los anfitriones dependieron de dos cabezazos del otrora crack Andrei Shevchenko, suficientes para aventajar la diana conseguida por Ibra en los inicios del complementario.

INGLATERRA 1 – FRANCIA 1: DE CARNAVAL A VELORIO

Pross y Bleus, un par de selecciones que han alzado el trofeo mundialista, se liaron en Donetsk en un choque dividido en dos tiempos antagónicos: el primero, de puro sobresalto; el otro, soporífero.

Francia llegó a la Euro exigida de lavarse la cara, tiznada por la vergüenza del Mundial 2010 y aquel técnico execrable, Domenech. Su nuevo entrenador, Laurent Blanc, optó hasta donde pudo por el cambio generacional y le ha devuelto hidalguía al desempeño del plantel, pero sin todavía excomulgar cierta tendencia al juego anárquico.

Inglaterra, en tanto, sabe que debe hacer “de tripas, corazón” para sobrevivir a los tiros sin el ‘escudo’ Lampard ni, por ahora, la artillería gruesa del sancionado Rooney. Así y todo, el grupo de Roy Hodgson enseñó que respeta al dedillo el manual del futbolista británico, por lo que arma sus ataques a velocidades supersónicas y campea a su antojo en las evoluciones por arriba.

El primer tiempo, insisto, fue magnífico. Tremendo. De alternancia entre oleadas azules y blancas avalanchas. Ambos daban la sensación de estar a mano. Los de la rubia Albión presumían de ejecuciones más armónicas -eso, pese a que el capitán Gerrard no salía del coro de volantes para asumir su necesario rol protagonista-, mientras Francia apelaba a lo suyo, que es el chispazo individual de sus talentos. Racionalismo versus automatismo. Bacon contra Masson, cabría decir.

Una cosa es segura: se trataba de un duelo de ida y vuelta. Un manicomio lleno de personajes lúcidos que hacían las delicias del planeta. Pero le faltaba la guinda al pastel, y por fortuna apareció a la media hora (cuando Lescott le pegó como pudo a la Tango que el meta Hugo Lloris no salió a manotear) y después, a los 39 minutos, con un gol estupendo del menudo Nasri.

Más mediática, Francia puso el caché y los ingleses, la brega. Toma y daca. Tú agredes, yo también. ¿Me das? ¡Te doy! Era una fiesta, y parecía que Ribery, el jugador más esforzado de la Tierra, se sentía anfitrión en el banquete; que Benzema estaba tocado por la magia; y que Hart, el arquero de los padres del fútbol, quería emular a Gordon Banks y abortaba con un paradón el cabezazo de Diarra.

Lástima que más tarde cambió todo. En el complementario, los rivales ralentizaron la circulación de la pelota, como si hubieran redoblado la cautela y estuvieran satisfechos con el empate a uno. De esa guisa, poco a poco se fueron extinguiendo los trazos verticales, el terreno se convirtió en bostezo, y en los compases del adiós se vio que ya existía un acuerdo tácito para partir a “fifty-fifty” la cosecha.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Franck Ribery.

Arbitraje: Bueno.

Calificación del choque: 4 puntos.

FICHA TÉCNICA

Donbass Arena, Donetsk, Ucrania; Inglaterra 1 – Francia 1 (1-1)

Inglaterra: Joe Hart; Glen Johnson, John Terry, Lescott, Cole; Milner, Gerrard, Scott Parker (Henderson, min. 78), Oxlade-Chamberlain (Defoe, min. 77); Young; Welbeck (Walcott, min. 91).

Francia: Hugo Lloris; Debuchy, Mexes, Rami, Evra; Cabaye (Ben Arfa, min. 84), Alou Diarra, Malouda (Martin, min. 85); Nasri, Benzema, Ribery.

Goles: 1-0, min.30: Lescott. 1-1, min.39: Nasri.

Árbitro: Nicola Rizzoli (ITA). Amonestó a Oxlade-Chamberlain (min. 34) y Young (min. 71) por parte de Inglaterra.

UCRANIA 2 – SUECIA 1: LA CABEZA DEL VIEJO GUERRERO

Si el segundo período entre Inglaterra y Francia resultó letárgico, la película que empezaron rodando Ucrania y Suecia superó los efectos de la anestesia general. Y todo porque sobraban piernas y escaseaban ideas.

Ninguno de los adversarios disponía de clarividencia en el medio del campo. Vendados los ojos, sus volantes jugaban a poner el rabo al burro y enviaban el balón a diestra y a siniestra, con el solo objetivo de que tirios y troyanos lo pelearan al modo de las fieras.

Tanta ceguera había, que el motor ofensivo del conjunto vikingo, el gigantesco Zlatan, bajaba de continuo a repartir. Poco, poquísimo pasaba sobre el césped. Si acaso algún misil perdido, una sublevación a medias, un cabezazo que pasó lamiendo el poste…

Sin embargo, el complemento trajo buenas nuevas, y la Calabacita dejó de deambular por el cielo de Kiev. De expulsarla se encargó -¿quién si no?- Ibrahimovic, que metió rápido y con precisión la pierna. Eso desperezó al partido, y al que escribe.

Pero Sheva, el super veterano Andrei Shevchenko, dejó a media asta las banderas de Estocolmo. El Balón de Oro 2004, el dueño y señor de los rossoneros del Milan hasta hace algunos años, consumó un gol precioso con la testa y restableció el empate en la pizarra. Un gol premeditado hasta sus mínimos detalles, que tomó al guardameta a contrapié y enloqueció las gradas del estadio donde cumple sus últimas campañas deportivas.

Era su noche. Como si hubiera vuelto a ser el mismo de antes, Shevchenko esperó solo siete minutos para asestar un nuevo golpe. Definitivo. Contundente. Memorable, pues se zafó la marca del mismísimo Zlatan y cabeceó a placer el centro aéreo.

Ucrania, la local, asumió el mando de la llave D gracias a Sheva, un “vejete” que no se limita a casco y mala idea, sino que todavía lleva espada y armadura.

LOS VOTOS DEL AUTOR

Jugador del partido: Andrei Shevchenko.

Arbitraje: Bueno.

Calificación del choque: 3 puntos.

FICHA TÉCNICA

NSC Olimpiyskiy, Kiev (Ucrania); Ucrania 2 – Suecia 1 (0-0).

Ucrania: Pyatov; Gusev, Mikhalik, Khacheridi, Selin; Yarmolenko, Tymoshchuk, Konoplyanka (Devic, min.93); Nazarenko, Voronin (Rotan, min.85), Shevchenko (Milevskiy, min.81).

Suecia: Isaksson; Lustig, Mellberg, Granqvist, Olsson; Elm, Kallstrom; Larsson (Wilhelmsson, min.68), Toivonen (Svensson, min.62); Ibrahimovic, Rosenberg (Elmander, min.71).

Goles: 0-1, min.52, Ibrahimovic. 1-1, min.55, Shevchenko. 2-1, min.62, Shevchenko.

Árbitro: Cüneyt Çakir (TUR). Amonestó a Kallstrom (min.11) y a Elm (min.83) por parte de Suecia.

Lescott, un goleador inesperado. Foto: UEFA.

Lescott, un goleador inesperado. Foto: UEFA.

Nasri contestó por Francia. Foto: UEFA.

Nasri contestó por Francia. Foto: UEFA.

Milner regateó a Lloris, pero fue en vano. Foto: UEFA.

Milner regateó a Lloris, pero fue en vano. Foto: UEFA.

Hart le cerró la puerta al doblete de Nasri. Foto: UEFA.

Hart le cerró la puerta al doblete de Nasri. Foto: UEFA.

Ribery no descansa. Foto: UEFA.

Ribery no descansa. Foto: UEFA.

Ibra, un asesino del área. Foto: UEFA.

Ibra, un asesino del área. Foto: UEFA.

Sheva salvó a Ucrania. Foto: UEFA.

Sheva salvó a Ucrania. Foto: UEFA.

La alegría del plantel anfitrión. Foto: UEFA.

La alegría del plantel anfitrión. Foto: UEFA.

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