Nunca mejor tomada la decisión de Bruce Helford, el creador de la serie, de abrir ese primer episodio con una referencia al escandaloso despido que sufrió Sheen como protagonista de Two and a Half Men por parte de la Warner. Ese detalle es el motor más poderoso para que el público quiera ver al actor en su nuevo rol. Y el motor funcionó de maravillas en el estreno de la serie en los Estados Unidos, el 28 de junio último, cuando la audiencia de FX, cadena que lo estrenó en ese país, superó los 5 millones de espectadores. Ese día la cadena programó en continuado dos episodios del programa. La emisión del primero tuvo 5,47 millones de espectadores y el segundo llegó a 5,74 millones, con lo cual este último se consagró como el episodio de una serie para adultos más visto en la historia de la televisión.

Habrá que ver qué pasa en este lado del mundo cuando la señal TBS Veryfunny ponga en pantalla pasado mañana, a las 21.30, el primer episodio del nuevo programa de Sheen.

 

 

CON JUSTA CAUSA

El escándalo que dejó a Charlie Harper (personaje que interpretaba Sheen) fuera de Two and a Half Men tuvo lugar en 2011, cuando a mitad de las grabaciones de la octava temporada -y cuando ya había firmado contrato por esa y una temporada más- Sheen tuvo que ser internado en una clínica de rehabilitación por sus problemas de adicción a las drogas y al alcohol.

En ese momento, tanto la Warner, encargada de la producción de la serie, como la cadena CBS, que emite el programa en los Estados Unidos, decidieron esperar a que el protagonista se recuperara para continuar con las grabaciones. Pero allí ocurrió lo que nadie esperaba: en el final de uno de los episodios, Chuck Lorre, el creador y productor del programa, introdujo un chiste que, tomando las características del personaje de Charlie Harper, hacía referencia a la vida real de Sheen y el problema que estaba atravesando. Esto, que había pasado inadvertido para muchos, enfureció al actor, quien apenas tuvo la oportunidad salió a atacar a Lorre durante una entrevista en un programa de mucha audiencia. La respuesta de la Warner no se hizo esperar: lo despidieron de inmediato. Tiempo después llegaron a un acuerdo en una demanda que había hecho Sheen por 100 millones de dólares, aunque no se sabe por cuánto fue el arreglo, dado que incluía un pacto de confidencialidad al respecto.

En la ficción, Harper fue eliminado gracias a un accidente en el metro de París y fue reemplazado por Walden (Ashton Kutcher), un joven millonario que compra la casa de Malibú en la que vivía, pero permite que se queden viviendo con él en ella el hermano y el sobrino del antiguo dueño. Con el correr del tiempo y seguramente al calor de los billetes de aquel acuerdo, las cosas entre Sheen y Lorre se han suavizado, al punto de que se anuncia que en la décima temporada de Two and a Half Men Charlie Harper volverá a aparecer en un episodio de la serie como un espíritu. Por otro lado, en los adelantos de la nueva Anger Management, hubo un spot en el que aparece Sheen muerto en un cajón y hace una mueca, mientras una voz en off dice: “Charlie Harper murió… y se fue a FX”.

 

 

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

La serie que estrena TBS en nuestro país es una nueva oportunidad para Sheen de seguir siendo el actor más exitoso y mejor pago en el campo de las comedias de situación. Está basada en la película que acá se conoció como Locos de ira, protagonizada por Jack Nicholson y Adam Sandler en 2003.

En este programa, Sheen interpreta a Charlie Goodson, un terapeuta poco tradicional, especialista en tratamientos para controlar a pacientes con ataques de ira. Trabaja con grupos de personas a los que atiende en sesiones semanales, pero también atiende a un grupo de internos en una prisión para cumplir con una probation.

Antes de dedicarse a la psicología, Charlie fue jugador de béisbol, época en la que padecía frecuentes ataques de ira. Por culpa de esto, arruinó una exitosa carrera de deportista al partirse la rodilla él mismo con un bate durante una crisis. Luego de esto fue a la universidad, estudió psicología y se especializó en la disciplina a la que se dedica ahora. Sin embargo, su antiguo problema no desapareció totalmente y algunas veces pierde los estribos. Además de esto, en su vida actual tiene que lidiar con una ex esposa (Shawnee Smith) con quien tiene una excelente relación, una hija adolescente (Daniela Bobadilla) que tiene TOC -trastorno obsesivo compulsivo- y una terapeuta colega (Selma Blair) con la que no pueden controlar sus impulsos eróticos.

La crítica de los Estados Unidos no recibió al programa con grandes halagos. Brian Lowry, en Variety, sostuvo que en lo que se vio hasta ahora de la serie lo más interesante son los guiños que se hacen hacia el pasado de Sheen y su personaje en Two and a Half Men y que el resto, aunque está bien realizado, no resulta nada deslumbrante, con lo cual, si las cosas no cambian el programa, no es posible que se sostenga. Linsa Stasi, en The New York Post, sostuvo que la serie, más allá de lo que ella secretamente esperaba, que era la historia de un personaje descaradamente escandaloso, resulta una comedia de situación común sin demasiadas pretensiones. Tim Goodman, en The Hollywood Reporter, sostuvo que Charlie Sheen sabe cómo actuar en el rubro de las comedias de situación; sin embargo, la factura de Anger Management ni siquiera está a la altura de otros productos que tiene en pantalla FX.

Por el momento, FX tiene previstos 10 episodios del nuevo programa.

Sheen anunció que luego de esta serie se retirará de la televisión.  El tema es que si funcionan estos diez primeros episodios, arregló hacer 80 capítulos adicionales..

 

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