Hoy en día con las subidas en las tarifas de luz se nos imponen pautas para ahorrar de forma sencilla pero efectiva, aprovechando la luz del día o solar o racionalizando el uso de los electrodomésticos.

 

 

Sencillas pautas de ahorro

 

  1. Aprovechar la luz solar: en los meses estivales una óptima estrategia para ahorrar luz es utilizar la solar. Dura casi todo el día y es más natural. Además, se evita un sobrecalentamiento en las habitaciones de la casa, tan molesto en los días en que el calor invade todas las estancias.
  2. Utilizar bombillas de bajo consumo: se pueden sustituir todas las bombillas por las de bajo consumo. Tienen una vida útil mucho más larga que las incandescentes, utilizan menos energía eléctrica (entre un 50% y un 80% menos) y generan la misma iluminación. Su uso tiene efectos inmediatos en la factura de la luz. Son más caras, pero merece la pena instalarlas en todas habitaciones, ya que el ahorro se reflejará en el recibo de los siguientes meses.
  3. Apagar luces innecesarias: el 15% de la factura eléctrica mensual del hogar corresponde a la iluminación. Se deben evitar situaciones que pueden elevar el gasto, como dejar encendidas las luces o aparatos en habitaciones en las que no se está, o que en una misma habitación haya sobreiluminación. Son circunstancias comunes, en las que apenas se repara, pero que encarecen de modo significativo la cuenta final de la luz.
  4. Racionalizar el uso de los aparatos domésticos: es posible hacer un uso más racional de los aparatos tecnológicos (reproductores, televisión, ordenadores…); hay que apagarlos cuando no se utilizan o usar los programas que llevan incorporados algunos de ellos para combatir su alto consumo. En lo que respecta a las lavadoras o lavavajillas, se aconseja poner en marcha estos electrodomésticos en menos ocasiones, con la carga máxima siempre.
  5. Ahorrar en las cocinas eléctricas: se puede rebajar la factura eléctrica al cocinar con vitrocerámicas, fuegos eléctricos, etc., si unos 5 o 10 minutos antes de terminar la cocción del plato elegido se apaga. Con el calor residual se termina el proceso de elaboración de la comida. Y no es recomendable abusar de esta fuente de energía, que tiene uno de los consumos más elevados en todo el hogar.
  6. Contar con una buena instalación de aire acondicionado: basta con colocar el aparato en un lugar con suficiente espacio para permitir la circulación del aire y evitar colocar objetos que obstruyan una adecuada ventilación, ya que, de lo contrario, el aparato trabajará más y, por tanto, tendrá un mayor consumo de electricidad, un aspecto que se reflejará en la factura mensual.

     

Ahorro en función de los aparatos del hogar

No es lo mismo aplicar una estrategia de ahorro en la cocina eléctrica, que tiene un consumo de 6.000 a 8.000 vatios, que hacerlo para una licuadora que solo llega a 500 vatios. De ahí que las mayores medidas de ahorro se deban aplicarse a los aparatos de mayor consumo (cocina eléctrica, lavadoras o lavavajillas). Para optimizar el uso de cada electrodoméstico, y no arruinarse en el intento, es importante conocer su consumo:

  • Cocina eléctrica: 6.000/8.000 W.
  • Lavadora: 2.000/3.000 W.
  • Lavavajillas: 2.000/3.000 W.
  • Plancha: 1.000/1.500 W.
  • Microondas: 500/1.500 W.
  • Nevera: 300/800 W.
  • Televisor: 50/200 W.
  • Equipo de música: 50/200 W.
  • Ordenador: 200 W.
  • Radio: 100 W.
  • Secador de pelo: 300/500 W.
  • Aspiradora: 1.000/1.500 W.
  • Cafetera exprés: 800/1.000 W.
  • Licuadora: 300/500 W.
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