El mito sigue vivo:  “MARILYN VIVE, VIVA MARILYN”.

 

 

Hoy le comentaba a mi socio el empresario Sergi Ferrer, que iba a realizar un  artículo sobre Marilyn Monroe, ya que se cumplía  50 años de su desaparición a lo que este me contesto:  ¡Cuidado:  es mi diosa!.  Y es que,  el mito sigue vivo.

Un éxito sin precedentes se viene dando en el museo Maillol de París en donde se encuentran 59 fotografías de Marilyn Monroe tomadas por Bert Stern en el que sería el último reportaje fotográfico de la actriz, fallecida el 5 de agosto de 1962, con 36 años, las mismas que podrán ser  apreciadas hasta el 30 de Octubre.   Un día antes de su muerte, había comenzado una segunda sesión con Stern, ante las quejas de los editores de la revista Vogue, que consideraron inadecuadas unas fotografías que revelaban a Marilyn desnuda detrás de gasas o foulards.

En su día, en vida de Marilyn,  Francia tenía sus propios mitos eróticos, desde la ingenua perversa que era la mujer-niña Brigitte Bardot a las llamadasVenus de bolsillo como Françoise Arnoul o Pascale Petit pasando por la madurez fría y elegante de Michele Morgan, como tenía sus despampanantes mitos la Italia de la Pampanini, la Loren, la Lollo, la Mangano, es decir, todas esas chicas con un busto tan generoso como el de Jane Russell o Marilyn. Ahora es la época de mitos fast food, mundiales, digeridos en apenas unos meses.

Bert Stern, es un especialista en retratar estrellas que sabe que su único mérito -¡y no es pequeño!- pasa por lograr que ella pose desnuda, desnuda de nuevo desde aquella lejana sesión en la que Tom Kelley la captó sobre un fondo de terciopelo rojo.

Para el espectador del hoy que Marilyn se desnude no tiene ningún interés.  Lo que nos impresiona es que vemos cómo se emborracha, cómo sus ojos dejan de fijarse en un punto concreto, como sus músculos se relajan bajo el efecto del alcohol y las pastillas.  Es un documental sobre una persona que quiere borrarse a base de exhibirse.

John Huston señalaba que el cine y el psicoanálisis nacieron el mismo año. En 1962, ella estaba analizándose bajo el control del freudiano doctor Ralph Greenson. No consta que él le descubriese gran cosa a la actriz, pues ni tan sólo llego a relacionar su frigidez con el deseo frustrado de tener hijos.

Tampoco Stern nos descubre nada nuevo, como no sea la calidad melocotonosa de la piel de la estrella. En definitiva, si se quiere saber algo de Marilyn lo mejor es recurrir a la ficción, volver a verla en Con faldas y a lo loco, lo que no deja de ser normal en un país en el que desde hace muchos años el cine -o la televisión, o Internet, o…- ocupa el lugar de la realidad.

Ese día 5 de agosto de hace 50 años, murió la sex symbol pero nació un mito que, lejos de marchitarse, se ha mantenido vigente. Este año, incluso, se ha fortalecido, con nuevos libros, canciones, películas, fotografías inéditas y subastas de artículos de Marilyn. Pero desde 1962 no han parado de publicarse, editarse o filmarse biografías, imágenes, o biopics sobre la malograda estrella. La leyenda vende cuando alguien, como Norma Jeane, ocupa un lugar de honor en el panteón de la cultura de los últimos sesenta años.

 El homenaje ya ha comenzado. El año pasado Lady Gaga se adelantó y emuló el famoso Happy bitrthday Mr. President —canción que Marilyn dedicó el 19 de mayo de 1962 al entonces presidente de Estados Unidos John F. Kennedy— con ocasión del 65 cumpleaños de Bill Clinton. Madonna la evocó en su reciente vídeo Give me all your luvin, y en febrero pasado, Michelle Williams rozó el Oscar a la mejor actriz por su interpretación de la diva en Mi semana con Marilyn, una película sobre el rodaje de El príncipe y la corista en 1956.

En Estados Unidos, los lunes por la noche la cadena NBC hace su particular homenaje con la serie Smash, que narra la lucha de dos actrices por interpretar a Marilyn en un musical de Broadway sobre su vida. Es una serie, producida por Steven Spielberg y protagonizada por Anjelica Huston, que cada semana ve una media de siete millones de espectadores.

De todos los fastos que se rendirán en honor a la protagonista de Con faldas y a lo loco o Niágara, el que sin duda más halagaría a la actriz es la decisión del Festival de Cannes de elegirla para el cartel oficial de su 65º edición. A partir del 16 de mayo, La Croissette, el elegante paseo marítimo de la ciudad, que jamás pisó la estrella porque nunca fue invitada por la organización, se cubrirá con la imagen de la estella en blanco y negro soplando una vela. Solo Marilyn podía soplar una vela y hacer de ello un ejercicio de seducción y sensualidad.

Además de películas, series y carteles, la Galería Getty de Londresexhibirá hasta 23 de mayo una serie de fotografías, vestidos y vídeos inéditos de la actriz. Otra exposición similar de 126 obras de Andy Warhol o Henri Cartier-Bresson sobre Marilyn se puede visitar ahora en el Museo Nacional de Cinematografía de Sao Paulo (Brasil). A lo largo del año, la muestra se trasladará a otros países.

También se reeditarán libros, como Blonde, la biografía de casi 1.000 páginas sobre la rubia inmortal  escrita por la novelista Carol Joyce Oates, y se publican otros como Marilyn, sin olvidar una recopilación de fotografías de la actriz tomadas por Bruno Bernard. Además, en octubre, la firma de cosméticos MAC lanzará una edición limitada de productos inspirados en ella.

Con 36 años, Marilyn no tuvo tiempo de perder su voluptuosa silueta o envejecer. Pero su belleza no es la única responsable de perpetuar el mito. La actriz es un icono por todo lo que es capaz de sugerir: misterio, vulnerabilidad, melancolía, incomprensión, sexualidad, seducción, romance, poder, tragedia… Atributos que han hecho que Marilyn no haya pasado de moda. Este año lo estará más que nunca.

 

 

 

Pero este mito sexual y cinematográfico de los años cincuenta, aún hoy venerada como una diosa, era glamorosa y no ya que era una mujer extremadamente vulgar.  Esta desconcertante frase aparece en una polémica biografía sobre el actor Clark Gable que se editará en septiembre en Estados Unidos, y en la que se afirma que nunca fueron amantes porque Gable no soportaba los malos hábitos higiénicos de la rubia más deseada de América.

En Clark Gable: tormented star, el escritor David Bret asegura que, pese a los múltiples rumores sobre el tórrido romance que habría surgido entre uno de los grandes galanes de Hollywood y Marilyn durante el rodaje de Vidas rebeldes, la realidad es que nunca llegaron ni a tocarse. “Marilyn se teñía el pubis de rubio y nunca llevaba bragas.  Además, sufría de lo que hoy se llama síndrome del intestino irritable”. Es decir,  Marilyn tenía flatulencias.

Clark Gable era célebre por su obsesión por la limpieza personal y, según Bret, la actriz no era precisamente alguien que se preocupara por su higiene. “Se duchaba poco, dormía desnuda y comía a menudo en la cama, tirando al suelo los restos del plato antes de dormirse”, escribe Bret, según informa The Independent.

Estas afirmaciones han indignado a los fans de la actriz. Según Jennifer J. Dickinson, una de las más activas, Gable no era un prodigio de limpieza y recuerda que Vivian Leigh se quejó en el rodaje de Lo que el viento se llevó de que cuando tenía que besar al actor a éste le apestaba el aliento.

Monroe siempre contó que de niña tenía una foto del galán en su mesilla porque creía ver en él el rostro de su padre desconocido.

La primera vez que los actores se vieron fue en un restaurante neoyorquino, en 1954, donde comentaron la posibilidad de rodar juntos. Esto no ocurrió hasta 1961. Fue con Vidas rebeldes, ya que el director John Houston y el guionista Arthur Miller pensaron que eran los perfectos para interpretar a la divorciada deprimida y al ex vaquero sin escrúpulos que protagonizan la película.

Durante el rodaje, Marilyn se divorció de Miller. La película fue la última de ambos; el actor murió a los 11 días de acabar la película y la actriz se suicidó un año y medio después.

 

Marilym y su filmografía

 

Consagración

Después de varios proyectos de bajo presupuesto, Monroe volvió a tener un papel protagónico; esta vez trabajó como Rose en el drama romántico Niágara, a petición del entonces presidente de la Twenty Century FoxDarryl F. Zanuck.  Se cuenta que esta película se había planeado con Anne Bancroft como protagonista y que la elección final de Marilyn dio un nuevo enfoque tanto al personaje femenino como a todo el filme. Por esta película Monroe recibió críticas dispares: se dijo que su actuación no alcanzó la calidad suficiente para un papel protagonista, o tal vez quedó eclipsada por su explosiva belleza.   Una imagen promocional de este filme sería elegida por el artista del pop art Andy Warhol para sus múltiples cuadros sobre Marilyn, que contribuyeron a hacerla enormemente popular tras su fallecimiento.

En diciembre del mismo año Monroe apareció en el número inaugural de Playboy, siendo por lo tanto la primera chica del mes de la revista. En la portada se reproducía una fotografía de la actriz con un vestido de escote pronunciado, que había suscitado críticas, pero el interior era aún más explosivo: como póster central se reproducía la fotografía Sueños dorados, donde Marilyn totalmente desnuda sobre una sábana de raso mostraba sus medidas de 37-23-36 pulgadas (en centímetros, 94-58-92).   En realidad Marilyn no había posado expresamente para la revista; la imagen era antigua, de 1949, cuando ella era una desconocida de cabello más largo y oscuro, y se había tomado para un calendario. Pero el avispado fundador de Playboy Hugh Hefner compró los derechos justo a tiempo para explotar el creciente estrellato de la actriz.

 

Marilyn Monroe interpretando la canciónDiamonds Are a Girl’s Best Friends en la película Los caballeros las prefieren rubias(1953).

La actriz protagonizó junto a Jane Russell la película Los caballeros las prefieren rubias (1953).  Allí interpretó a Lorelei Lee, una cantante y bailarina. Su trabajo en este filme recibió buenas críticas y su interpretación del número musical “Diamonds Are a Girl’s Best Friends” se convirtió en un clásico de los musicales.  En ese mismo año, Marilyn trabajó con Lauren Bacall y Betty Grable en How to Marry a Millionaire (Cómo casarse con un millonario). En esta comedia interpretó a Pola, una modelo que alquila junto a sus amigas un lujoso departamento con el objetivo de atraer acaudalados desprevenidos para poder casarse con ellos. La película obtuvo críticas positivas y buena recaudación, y nuevamente la actuación de Monroe recibió buenas reseñas.

En 1954 la actriz apareció en la película de Otto PremingerRiver of No Return (Río sin retorno), junto a los actores Robert MitchumRory Calhoun,Tommy Rettig y Murvyn Vye. Se trató de un western en el que ella interpretó el papel de una cantante de saloon que conoce a un rudo vaquero, con el que vive distintas aventuras. La película obtuvo críticas negativas y no le fue bien financieramente. En ese mismo año actuó en There’s No Business Like Show Business (Luces de Candilejas), una comedia musical donde compartió escena con Ethel MermanDonald O´Connor y Mitzy Gaynor.   La película recibió críticas negativas y no tuvo una buena recaudación. Posteriormente rechazó filmar una película con Frank Sinatra por no estar conforme con el argumento de la misma y con el salario que recibiría. Esto hizo que el estudio para el que trabajaba la suspendiera durante un breve lapso temporal en el que permaneció alejada de la actuación, aunque realizó presentaciones como cantante en Japón para entretener a las tropas estadounidenses.

Tras un breve receso, Monroe aceptó el papel de La Chica en la comedia The Seven Year Itch (La tentación vive arriba), de 1955, adaptación cinematográfica de la obra teatral del mismo nombre.  Por su trabajo en esta película recibió críticas positivas de diversas fuentes y su primer nominación al premio BAFTA como Mejor actriz extranjera. Por su parte, The Seven Year Itch fue un gran éxito comercial, ya que recaudó más de ocho milllones de dólares  , pero contribuyó a la crisis matrimonial entre Marilyn y Joe DiMaggio, disgustado por la famosa escena del vestido y, en general, por la imagen provocativa que Marilyn proyectaba. La pareja se divorciaría rápidamente. Después, el estudio ofreció a la actriz un contrato más ventajoso desde el punto de vista comercial y artísitico, en el que se incluyó una cláusula que señalaba que recibiría un porcentaje de la recaudación y otra que le concedía la posibilidad de realizar una producción independiente cada año.

A mediados de la década de 1950, Monroe se mudó a Nueva York y dejó de actuar durante un periodo breve de tiempo, pues quería formar su propia productora de cine y perfeccionar sus dotes actorales. Se inscribió, por sugerencia de su amigo Truman Capote, en las lecciones de teatro otorgadas por Constance Collier, quien murió días después del inicio del curso. Fue entonces cuando se matriculó en el Actors Studio, en las clases impartidas por Lee Strasberg. Cuando Strasberg consideró que ella estaba lo suficientemente preparada para actuar frente a sus colegas, le sugirio que interpretase junto con Maureen Stapleton una escena de la obra Anna Christie, de Eugene O’Neill.   Por su actuación en esta pieza teatral recibió críticas muy positivas por parte de su profesor y de sus colegas.

En 1956, Monroe regresó al cine interpretando el papel de Cherie en la película Bus Stop. Gracias a un nuevo contrato que firmó con la Twenty Century Fox en ese año, la actriz pudo elegir director. Optó por Joshua Logan, quien había sido formado con el mismo método de interpretación que ella.  Nuevamente la actuación de Monroe recibió buenas críticas. Lohan, en su autobiografía, escribió: «Marilyn es una de las actrices más talentosas de todos los tiempos, ella es realmente brillante. Creo debió haber sido nominada como mejor actriz a los premios Óscar».Bosley Crowther, del periódico The New York Times, señaló: «Marilyn Monroe se probó a sí misma que es una actriz».39 Ese año fue nominada al premio Globo de Oro por Mejor actriz de comedia o musical.

El 29 de junio de 1956, la actriz y Miller se casaron en una doble ceremonia, civil y religiosa.   La prensa accedió a la casa donde se celebró el evento, pero en una de la persecuciones en busca de fotografías murió accidentalmente una periodista que cubría el acontecimiento.   Después, el matrimonio partió hacia la ciudad de Londres, donde Monroe rodó la primera película de la Marilyn Monroe Productions, El príncipe y la corista (1957).   Allí fue dirigida por Laurence Olivier, con quién además compartió el protagonismo. El rodaje resultó ser muy angustioso para la actriz, porque perdió un embarazo a causa de un aborto espontáneo. En este período, debido a sus trastornos emocionales y anímicos, se volvió adicta al alcohol y a losbarbitúricos.   La actuación de Monroe tuvo muy buena recepción por parte de los críticos de cine, incluso ganó el premio David di Donatello a la mejor actriz extranjera en Italia y estuvo nominada al premio BAFTA como mejor actriz.

En 1959, Monroe participó en la película Some Like it Hot (Con faldas y a lo loco o Una Eva y dos Adanes en algunos países de Latinoamérica), con un elenco que incluía a Jack Lemmon y Tony Curtis, dirigida por Billy Wilder.   Durante el rodaje, Monroe siempre llegaba tarde, constantemente pedía repetir las tomas y con mucha dificultad lograba memorizar sus líneas; esto hizo que se enemistara con sus compañeros, especialmente con Tony Curtis.  La filmación resultó ser también angustiosa para la actriz porque allí quedó embarazada, supuestamente por un breve idilio con Curtis, pero nuevamente sufrió un aborto espontáneo.

La película tuvo un gran éxito de crítica y público; fue la más taquillera de ese año y consiguió cinco nominaciones a los premios Óscar. Monroe interpretó a “Sugar”, una chica romántica, desafortunada en el amor y vulnerable; una rubia superficial, no demasiado inteligente, víctima de la maldad de los otros. Por su actuación ganó elGlobo de Oro a la mejor actriz de comedia o musical. Más tarde, Wilder comentó que esta película fue uno de los logros más importantes de toda su carrera.

Ultimos trabajos realizados

Después de Some Like It Hot, la actriz firmó un nuevo contrato con la Twenty Century Fox. Actuó en el musical Let’s Make Love, bajo la dirección de George Cukor. El rodaje de la película se retrasó por las condiciones físicas de Monroe y porque, a petición de ella, el guion fue reescrito por Arthur Miller.   Los cambios que realizó el dramaturgo hicieron que Gregory Peck rechazara encarnar el papel principal del filme; Cary GrantCharlton HestonYul Brynner y Rock Hudson también rechazaron el papel, por lo que el estudio se lo ofreció al actor y cantante francés Yves Montand.   Monroe y Miller se hicieron amigos de Montand y su esposa, la actriz Simone Signoret. Cuando Signoret regresó a Francia para filmar una película, Monroe y Montand tuvieron un breve romance, estando ambos casados. Si bien ella le pidió a él que abandone a Signoret, cuando el rodaje terminó, él volvió a su país con su esposa.   La película tuvo críticas negativas y no le fue nada bien financieramente.

En el año 1960, Monroe formó parte del elenco de la película The Misfits (Vidas rebeldes), de John Huston, cuyo guion fue escrito especialmente por Arthur Miller para ella.  La actriz interpretó a Roslyn, un personaje que su esposo calcó de situaciones, diálogos y momentos de su vida. El elenco incluía, entre otros, a Clark GableMontgomery Clift y Thelma Ritter. La filmación comenzó en julio de ese año y se llevó a cabo en el desierto de Nevada. El estado anímico de Monroe no era bueno; faltaba con frecuencia al rodaje, tenía dificultades para poder concentrarse y para dormir consumía fuertes dosis de fármacos y alcohol.

En el mes de agosto, la actriz fue hospitalizada de urgencia en Los Ángeles durante diez días. Los periódicos indicaban que la actriz estaba cerca de la muerte, pero no revelaron las causas de su internamiento.   Después de esto, Monroe regresó a Nevada y terminó de filmar la película.   En noviembre, la actriz y su esposo regresaron separados a la ciudad de Nueva York y ella se refugió en casa de Lee Strasberg.

The Misfits fue mal recibida por los críticos, pero la actuación de Monroe, al igual que la de Gable, recibió críticas muy positivas. En una entrevista, Huston dijo: “Marilyn excavó dentro de sus propias experiencias personales para sacar a la superficie algo único y extraordinario. No tenía técnica de actuación. Era todo verdad, era sólo ella”.

Durante los siguientes meses, la adicción de Monroe a los fármacos y al alcohol la pusieron al borde de la muerte nuevamente.55 El 20 de enero de 1961, se divorció de Miller. En el mes de febrero ingresó en la clínica psiquiátrica Payne Whitney, experiencia que luego ella misma describió como “una pesadilla”. Después logró comunicarse con Joe DiMaggio, quien hizo que la trasladaran de esa clínica a un hospital normal. Su delicado estado de salud le impidió trabajar el resto del año.

En 1962, Monroe regresó a la actuación protagonizando, junto a Dean Martin, la película Something’s Got to Give. Al momento de comenzar el rodaje, la actriz estaba muy delicada de salud, con frecuentes sinusitisbronquitis y síntomas cada vez más marcados de inseguridad. La 20th Century Fox confiaba en este proyecto para sanear su economía, ya que la empresa amenazaba quebrar, debido a los desmesurados gastos que le generó la película Cleopatra (1963). El 9 de mayo del mismo año tuvo lugar, en Nueva York, la gala por el cumpleaños del entonces presidente estadounidense John F. Kennedy, en la que Monroe le cantó el “Happy Birthday Mr. President“.

Para acudir a esta gala, la actriz se ausentó durante siete días del rodaje, a pesar de que el estudio le exigió que se quedara para cumplir con su trabajo.

Luego, Monroe retornó al rodaje de Something’s Got to Give y filmó las escenas en las que se mostró desnuda en una piscina. Estas imágenes luego aparecieron en la portada de la revista Life.  Por sus retrasos y repentinas ausencias del rodaje, fue despedida. LaFox intentó completar la película utilizando a otra actriz, pero Dean Martin se opuso, por lo que a la cinematográfica no le quedó más remedio que readmitirla.  En Junio del mismo año, realizó la que sería su última y más recordada sesión fotográfica titulada póstumamente The Last Sitting , programada originalmente por la revista norteamericana Vogue y retratada por el fotógrafoBert Stern.

Después de que la readmitieran, Monroe retomó las negociaciones con la productora para discutir su futuro profesional.  El acuerdo al que llegaron estableció que recibiría un millón de dólares por película y que tenía la libertad de elegir director y coprotagonistas.

Marilyn  no fué una niña prodigio, ni siquiera era rubia y tampoco se llamaba  Marilyn Monroe antes de dedicarse al cine.   Tenía 21 años cuando participó en su primera película, The shocking Miss Pilgrim (1947), donde sorprendentemente no se ve una sola imagen suya,  solo se escucha su voz, en un mínimo papel desacreditado de operadora telefónica.

Concretamente 15 años, en los que participó en 33 películas, algunas como extra, y otras (las más) como auténtica protagonista, reclamo para el espectador y apuesta segura para la recaudación en taquilla. Ejerció de productora ejecutiva en El príncipe y la corista (1957), y su voz ha contribuido a la banda sonora de casi medio centenar de películas, como el Toro salvajede Scorsese (1980), y series de televisión como Mad Men o Queer as Folk.

 

 

Todo el mundo tiene un momento grabado en la retina o en el oído de Marilyn Monroe.

 

Con faldas y a lo loco

 

La tentación vive arriba

 

Niágara

 

La jungla de asfalto (1950)

 

Eva al desnudo

 

Los Caballeros las prefieren rubias

 

Como pescar a un millonario

 

Parada de autobus

 

El Principe y la Corista

 

Some like a hot

 

The Misfits

 

Something·s got to give

 

 

Premios

Globos de Oro

Año Categoría Película Resultado
1957 Mejor Actriz – Comedia o musical Bus Stop Nominada66
1960 Mejor actriz – Comedia o musical Some Like it Hot Ganadora66
1962 Actriz favorita Ganadora66

Premio David de Donatello

Año Categoría Película Resultado
1958 Mejor actriz El príncipe y la corista Ganadora66

Premios BAFTA

Año Categoría Película Resultado
1956 Mejor actriz extranjera The Seven Year Itch Nominada66
1958 Mejor actriz extranjera El príncipe y la corista Nominada66

 

 

 

 

 

 

 

Marilyn Monroe, la más rentable de América

 

“Sabía que le pertenecía al público y al mundo. No porque fuera guapa o maravillosa sino porque nunca le pertenecí a nadie más”. Marilyn Monroe escribió estas palabras en su autobiografía, My story, publicada en 1974, más de una década después de su muerte, asesinato, o suicidio, según quien cuente su historia. El pasado 1 de junio la actriz hubiera cumplido 80 años, pero murió a los 36.  Su cuerpo, atiborrado de barbitúricos, apareció inerte un 5 de agosto de 1962 en su casa de Los Ángeles. Y su prematura desaparición la transformó en el cadáver más rentable de la iconografía del siglo XX.

El copyright de sus imágenes está en manos de los fotógrafos que la inmortalizaron, pero la explotación de los derechos comerciales no, ya que Marilyn se los legó a Lee Strasberg, inventor del método de interpretación homónimo y profesor de la actriz. Cuatro de aquellos fotógrafos y sus herederos intentan ahora recuperar esos derechos en los tribunales, donde este mes comenzaban a discutirse las ocho causas pendientes que les enfrentan con Anna Strasberg, viuda de Lee Strasberg y con CMG Worldwide, la agencia que gestiona para ella el cobro de esos derechos.

Su fotografía más famosa, la imagen en la que se le levanta la falda sobre unas rejillas del metro, tomada por Sam Shaw durante el rodaje de La tentación vive arriba, se disparó en Lexington Avenue, en Nueva York.  Estuvo casada con un dramaturgo que triunfaba en Broadway, Arthur Miller, y con un jugador de béisbol de los Yankees, Joe di Maggio. Poseía un apartamento en el Upper East Side y estaba registrada en el Partido Demócrata de Nueva York; su rostro fue convertido en obra de arte por el más neoyorquino de los artistas de su época, Andy Warhol, y su vida en literatura por otro ilustre vecino de Manhattan, Truman Capote.Pero, Marilyn Monroe falleció en California.

Si los jueces decidieran que en el momento de su muerte la actriz era neoyorquina, los cuatro fotógrafos que protagonizan la disputa se beneficiarían de las leyes de Nueva York que prohíben entregar los derechos de imagen de una celebridad muerta. Si en cambio fuera declarada californiana, Strasberg seguiría conservando la gallina de los huevos de oro.

Por si esto no bastara, hay otro juicio en marcha relacionado con una película sobre su primer marido, Jim Dougherty; se han abierto nuevos archivos del FBI que aumentan las suspicacias sobre la posible conexión entre la muerte de Marilyn y el presidente JFK, supuesto amante de la actriz; y quizá, lo más sorprendente: Hollywood se plantea rodar un filme sobre su vida. El actor Tom Hanks quiere producir un biopic basado en la biografía Goddess, de Anthony Summers protagonizada por la oscarizada Charlize Theron.

 

 

 

 

 

 

 

 

MARILYN MONROE  por   MARILYN MONROE

 

Un repaso a su vida a través de sus palabras

 3 AGO 2012 – 16:37 CET

En 1954, con 28 años, Marilyn Monroe decidió escribir sus memorias. Recién casada con el jugador de beisbol Joe DiMaggio y en lo más alto de su popularidad, la actriz quería aclarar en primera persona las historias que circulaban sobre su infancia y adolescencia. El libro ‘My story’, publicado en España por Global Rhythm, quedó oculto en un cajón hasta doce años después de su muerte. Fuente directa de recuerdos y pensamientos de una mujer adelantada a su tiempo que nada tenía que ver con la rubia atolondrada que la había hecho célebre, el libro no solo recorre su biografía en primera persona sino que destila ese temblor tan característico de la actriz. Su infancia de mano en mano por culpa de una madre sin recursos, económicos primero, y mentales después; la violación de la que fue víctima de niña o su incesante búsqueda de una figura paterna sólo marcan el descarnado camino hacia un destino que ella misma intuyó en estas páginas: “Sí, había algo especial en mí y sabía de qué se trataba. Yo era el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano”. Este es un repaso a su vida a través de la voz que ella dejó en ese libro.

  • Foto:BARON (GETTY)

 

 

 

 

 

 

Fallecimiento de Marilyn Monroe

 

 

                                                                     Tumba de Monroe en el Cementerio Westwood Village Memorial Park.

El 5 de agosto de 1962, a las 4:55 de la madrugada, el jefe del departamento policial de Los Angeles Jack Clemmons recibió una llamada inquietante. Su interlocutor era el doctor Greenson, psiquiátra de Marilyn Monroe, y el mensaje era claro: la actriz había muerto. El policía fue el primero en llegar al lugar y la primera autopsia reveló que había fallecido por una sobredosis de barbitúricos.

Teniendo en cuenta que el informe policial calificó la causa de la muerte como un «probable suicidio» por falta de pruebas, muchos creen que fue asesinada. Se dice que el presidente Kennedy y su hermano Robert ordenaron su muerte para evitar que ella, tildada de ingenua, revelara información importante. También se apuntó a que la mafia, temiendo que la actriz informara a la policía sobre los negocios que mantenían con el cantante Frank Sinatra, acabaron con su vida.

Euniece Murray, su ama de llaves, fue entrevistada 23 años después y confirmó que aquella noche no conseguía dormir. Se levantó y observó que las luces de la habitación de Monroe estaban encendidas. Cuando llegó se encontró a la mujer desnuda y sin vida sobre la cama. Su psiquiatra, Hyman Engelberg, dijo que recibió gran cantidad de llamadas de mujeres un día después de su muerte diciéndole que si tan solo hubieran sabido que Marilyn tenía problemas, hubieran hecho lo posible por ayudarla. Entonces se dió cuenta que Marilyn no sólo llamaba la atención de los hombres, sino que también las mujeres sentían aprecio por ella.

Tres días después de la muerte de la diva, Joe DiMaggio, quien fuera su segundo esposo realizó el funeral en privado.

 

Lee Strasberg, actor y amigo de Marilyn Moroe dice:

“No puedo decirle adiós a Marilyn, nunca le gustaba decir adiós. Pero, adoptando su particular manera de cambiar las cosas para así poder enfrentarse a la realidad, diré hasta la vista. Porque todos visitaremos algún día el país hacia donde ella ha partido”

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Sus restos se encuentran en el Cementerio Westwood Village Memorial Park de Los ÁngelesCalifornia.64

Después de Marilyn

La repercusión de la muerte de Marilyn Monroe fue muy importante.

Se dice que la vida de Frank Sinatra y Pat, amiga de la actriz, nunca volvieron a ser las mismas. Monroe dejó un sinfín de imágenes y palabras que perduran en la historia y la recordarán para siempre.

Pero, también dejó un expediente sin resolver. Lo que ocurrió exactamente la noche de su muerte es una incógnita, pero su legado será, tal vez, el más grande de su época, inolvidable sin duda…….. si nó, solo basta dar un vistazo a todos los artículos publicados de ella en todos los medios de todo el mundo, al que hoy hemos tenido acceso gracias a los colegas y sus artículos tan correctamente seleccionados……………….. y como dijo algún fuerte del cine de hoy

 

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ HASTA LA VISTA, BABY!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

 

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