uit-conferencia-dubai2012

El pasado viernes finalizó en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales con la aprobación del nuevo Reglamento de lasTelecomunicaciones Internacionales [1].  Ahí, los países miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) se reunieron del 3 al 14 de diciembre del presente año para revisar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales, que funge como un tratado mundial para que el intercambio de los servicios de información y comunicación se realice de manera fácil y eficiente.
El resultado de las intensas jornadas de diálogos e interacción entre los distintos países asistentes a la CMTI es un documento que reconoce el derecho soberano de cada nación para regular sus telecomunicaciones y que establece los principios generales para la prestación y explotación de los servicios internacionales. Fue firmado por 89 naciones, entre los que se encuentran 11 países de América Latina: México, Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Panamá, Guatemala, El Salvador, Cuba y República Dominicana. Corea y Singapur, los dos países con la conectividad más densa del mundo también firmaron.

Para México, este tratado refuerza la soberanía nacional, fomenta la sana competencia y fortalece los derechos del país en el ámbito de las telecomunicaciones internacionales.

El tratado brinda toda una serie de herramientas para promover mejores condiciones en una cantidad importante de mercados regulados y en los que nos hemos rezagado. De igual forma, se considera que el Reglamento respeta la libertad en la administración de Internet, posición que fue firmemente defendida en todo momento por la delegación mexicana. Es de destacar el rol de México en la negociación multilateral exitosa que logró sacar toda referencia a internet de los artículos del tratado.

El resultado es una herramienta regulatoria estable y con disposiciones de alto nivel, que busca evitar la sobre regulación y en donde se reafirma el compromiso de los Estados Miembros de aplicarlo en forma tal que se fomente el desarrollo de las telecomunicaciones y se proteja la libertad de expresión.

El tratado excluye explícitamente, “los contenidos” de su ámbito de aplicabilidad y compromete a sus signatarios a respetar los derechos humanos.

Al firmar las Actas Finales de la CMTI, la delegación mexicana hizo reservas para su gobierno, que consisten, principalmente, en adoptar las medidas necesarias que permitan proteger sus intereses en relación al alcance de las disposiciones del Reglamento, salvaguardar en todo momento su soberanía y derechos respecto a sus redes, sistemas y servicios de telecomunicaciones, y formular nuevas reservas cuando juzgue conveniente, entre la fecha de firma y la de ratificación de las Actas, de conformidad con los procedimientos establecidos en la legislación interna.

Como se informa en un comunicado, uno de los principales temas que se discutieron en la Conferencia fue el ámbito de aplicabilidad del Reglamento, esto es, si todas las empresas debían ser sujetas a las disposiciones contenidas en este tratado o únicamente los operadores de servicios de telecomunicaciones autorizados por los Estados Miembros.

Finalmente, se acordó que dicho marco normativo sea aplicable a las “empresas de explotación autorizadas” (que en México son los concesionarios y permisionarios).

Esta posición fue apoyada activamente por la delegación mexicana debido a que no amplía el ámbito de aplicabilidad del Reglamento y asegura la estabilidad del tratado a través del tiempo.

Los acuerdos alcanzados toman en cuenta la nueva realidad tecnológica y de uso de los servicios de telecomunicaciones. Entre las disposiciones que se incorporaron al Reglamento Internacional de Telecomunicaciones se establecen distintas medidas encaminadas a mejorar la transparencia, calidad y condiciones en la oferta de los servicios en itinerancia internacional (roaming), a fin de que los usuarios reciban información gratuita, actual y precisa sobre estos, incluyendo las tarifas, rubro en el
que se hace hincapié para que los gobiernos formulen políticas que impulsen precios competitivos en beneficio de los suscriptores.

El nuevo tratado prevé que los Estados Miembros promuevan el acceso de los servicios de telecomunicaciones para las personas con discapacidad y que procuren las acciones necesarias para evitar la propagación de comunicaciones electrónicas masivas no solicitadas (spam), así como asegurar la transmisión de la información de identificación del origen de las llamadas internacionales.

También contempla nuevas medidas en materia ambiental, como la eficiencia energética y el tratamiento de residuos electrónicos.

Asimismo, se busca crear un entorno propicio para la implantación de centrales regionales de intercambio de tráfico de telecomunicación, con el fin de mejorar la calidad, aumentar la conectividad y resistencia de las redes, fomentar la competencia y reducir los costos de las interconexiones de las telecomunicaciones internacionales.

Adicionalmente, se definió que los Estados Miembros procuren garantizar, individual y colectivamente, la seguridad y robustez de las redes de telecomunicación internacionales, con el objetivo de lograr su utilización eficaz y evitar perjuicios técnicos a las mismas.

Al igual que la mayoría de los países, México estuvo a favor de incluir, como anexo, la resolución para “Fomentar un entorno propicio para el mayor crecimiento de Internet”, la cual no forma parte del Reglamento, no tiene fines regulatorios, y únicamente representa un acuerdo de voluntad entre los países firmantes. Reconoce que Internet es un componente central de la infraestructura de la sociedad de la información, por lo que después de ser una herramienta con fines académicos y de investigación ahora es un recurso mundial disponible para el público. Asimismo, destaca la importancia de la capacidad de banda ancha para facilitar el suministro de una gama más amplia de servicios y aplicaciones, promover la inversión y proporcionar acceso a Internet a precios accesibles.

La resolución referida invita a los Estados Miembros a que detallen sus posturas sobre cuestiones técnicas, de desarrollo y de política pública internacional relacionadas con Internet, que sean competencia de la UIT, en distintos foros de este organismo, como el Foro Mundial de Política de las Telecomunicaciones/TIC, la Comisión de la Banda Ancha para el Desarrollo Digital y las Comisiones de Estudio de la UIT.

Por otro lado, destaca la resolución referente a la creación de un número nacional único y armonizado a escala mundial para tener acceso a servicios de emergencia, y la relativa a establecer medidas especiales en favor de los países en desarrollo sin litoral y pequeños Estados insulares en desarrollo para el acceso a redes internacionales de fibra óptica.

Finalmente, durante la ceremonia de clausura, Luis Lucatero, jefe de la delegación mexicana, explicó al pleno de la conferencia que “debemos interpretar el éxito de esta conferencia por sus efectos más allá del Tratado que ha sido firmado. Esta conferencia elevó el nivel de conciencia internacional sobre lo diferente que pueden ser los requerimientos regulatorios y funcionales de cada país.

Se espera que la conferencia induzca una reflexión profunda sobre la geopolítica internacional de las telecomunicaciones a largo plazo.

El texto completo que contiene las Actas finales de la CMTI se puede consultar en la siguiente liga: http://www.itu.int/en/wcit-12/Documents/final-acts-wcit-12-es.pdf

 

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT)

Fue la organizadora de la conferencia. Es necesario recordar que, como agencia del sistema de las Naciones Unidas, la UIT representa los intereses de los Estados Miembros, o sea, no tiene una “agenda” propia como han señalado muchos medios.

La UIT cumplió con su mandato de negociar la revisión al Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales (RTI) y en ese sentido se puede decir que ganó.

Sin embargo, no logró la aprobación del Reglamento por consenso, sino que el mismo tuvo que ser sometido a votación.

De los 144 Estados Miembros presentes, 89 firmaron las Actas Finales, 24 declararon que no las firmarían, mientras que los restantes 31 adujeron que debían consultar con sus capitales. Se puede esperar que muchos de estos países las firmen ya que tienen hasta el 2015 para ello.

Esta ruptura con el método del consenso para la adopción de documentos puede considerase una derrota para la UIT, la que podrá enfrentar una pérdida de influencia en aquellos países que no votaron a favor del reglamento.

 

Los países que firmaron el Reglamento

Este bloque de países subdesarrollados más Rusia y China pueden considerarse ganadores en el sentido que lograron la aprobación del Reglamento.

Sin embargo, hicieron tantas concesiones al bloque formado por Estados Unidos y sus aliados durante las negociaciones del texto del documento, que la aprobación de un Reglamento tan “aguado”, también puede considerarse como una derrota.

 

Los países que declararon que no firmarían el documento

Este bloque formado por los Estados Unidos y otros 23 países, fundamentalmente de Europa, aparentemente son perdedores porque se negaron a firmar un documento que de todas maneras fue aprobado.

Los Estados Unidos y sus aliados presionaron y lograron que la palabra internet no apareciera en ninguna de 15 páginas del nuevo Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales y sus anexos.

Pero como era inconcebible no mencionar a internet en un evento de telecomunicaciones del siglo XXI, se adoptó la formula de añadir al reglamento, que es un tratado vinculante, 5 resoluciones no vinculantes, una de ellas sobre internet.

¡Y aún así el documento final fue rechazado por los Estados Unidos y sus aliados!

Parece ser que nunca tuvieron la intención real de firmar el nuevo Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales a pesar que se les hicieron prácticamente todas las concesiones que exigieron.

La verdadera intención, consecuente con las concepciones del neoliberalismo, es no sólo rechazar abiertamente cualquier intento de regular a internet, sino además impugnar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales para empezar la erosión de su marco regulatorio. En este sentido ganaron.

 

¿Qué viene después de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales?

El próximo año será decisivo en la lucha entre los que desean la democratización de la gobernanza internacional de internet y los que pretenden sellar su destino de privatización y control por los países ricos y las grandes empresas.

Este debate no es nuevo y está pendiente desde la segunda fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información celebrada en Túnez en el 2005, donde se acordó que “todos los gobiernos deberían tener un igual cometido y responsabilidad para la gobernanza de Internet…” para seguir con que: “será necesaria una mayor cooperación que permita a las administraciones públicas cumplir en igualdad de condiciones su misión y responsabilidades” [2]

En estos 7 años los países desarrollados, encabezados por los EE.UU. han logrado aplazar la realización de este mandato de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información.

Mientras tanto, el gobierno estadounidense se ha negado a democratizar la supervisión de los recursos críticos de internet como los sistemas de servidores raíz y de nombres de dominios, los cuales controla. Al mismo tiempo que desdeña las preocupaciones de seguridad expresadas por otros países por tal inaceptable unilateralismo.

Además, en consonancia con sus esfuerzos para socavar los marcos multilaterales de las Naciones Unidas, acusa a la ONU y a los países en desarrollo como interesados en ‘controlar internet’ y bajo este pretexto presentarse como defensores de la “libertad” de internet.

Sin embargo, sus propias acciones han puesto al desnudo la hipocresía de este proceder:

  • Los intentos de imponer las leyes Contra la Piratería En-línea (SOPA) y de Protección de las Direcciones IP (PIPA) y el Acuerdo Comercial Anti-Falsificación (ACTA) como nuevos instrumentos de aplicación extraterritorial para la protección de la propiedad intelectual eludiendo a la Organización Mundial de la
    Propiedad Intelectual (OMPI), el organismo especializado de las Naciones Unidas.
  • La decisión unilateral de cerrar sitios web que considera contrario a sus intereses y a los de las grandes empresas, como por ejemplo, Wikileaks y Megaupload.

Esta situación ha conducido a que un número creciente de países retomen el mandato de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información y exijan su cumplimiento. Ejemplos de ello son:

  • La resolución sobre “Las tecnologías de la información y las comunicaciones para el desarrollo” que adoptó la Asamblea General de las Naciones Unidas en su sexagésimo sexto período de sesiones en el 2011.
  • La propuesta de la India al sexagésimo sexto período de sesiones de Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la creación de un comité dentro de la ONU, (el “United Nations Committee for Internet-Related Policies – CIRP)”, formado por 50 estados miembros electivos para, entre otros objetivos: “garantizar que internet no sea gobernada unilateralmente”.
  • El Proyecto de resolución presentado el pasado 10 de diciembre del 2012 por el Vicepresidente de la Segunda Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas para que finalmente se discuta este tema en la Comisión de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, órgano encargado del seguimiento de los resultados de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información.

 

 

Primeras resoluciones de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales14/12/2012

 

 

Las actas finales que conforman el nuevo Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales (RTI)* ya figuran en el sitio web del evento; la UIT tuvo la amabilidad de publicar esta versión en castellano. Para contrarrestar la campaña de prensa encabezada por el célebre buscador, los 89** Estados que firmaron el documento se comprometieron -desde el preámbulo mismo- a cumplir las obligaciones en materia de derechos humanos.

El punto 1.7 de la sección “Finalidad y alcance del Reglamento” provocará urticaria entre quienes sostuvieron que el encuentro atentaría contra la libertad en Internet. De hecho, este inciso reconoce el derecho de todo Estado miembro a exigir, en función de su legislación vigente, que las empresas prestadores de un servicio internacional de telecomunicación cuenten con la expresa autorización oficial para operar en el país correspondiente.

Además de conferirles derechos, el RTI también les impone obligaciones. Por ejemplo, el último punto de la sección “Red internacional” les encarga “crear un entorno propicio a la implantación de centrales regionales de intercambio de tráfico de telecomunicación con el fin de mejorar la calidad, aumentar la conectividad y resistencia de las redes, fomentar la competencia y reducir los costes de las interconexiones de las telecomunicaciones internacionales”.

 

Otros aspectos importantes:

 Las telecomunicaciones relacionadas con la seguridad de la vida humana, como las telecomunicaciones de socorro, tendrán derecho absoluto a la transmisión y gozarán, en la medida en que sea técnicamente viable, de prioridad absoluta sobre todas las demás telecomunicaciones.

 Los Estados miembro deben procurar tomar las medidas necesarias para evitar la propagación de comunicaciones electrónicas masivas no solicitadas y minimizar sus efectos en los servicios internacionales de telecomunicación.

 En principio, las tasas que se imponen a los clientes por una misma prestación deberán ser idénticas en una relación determinada, cualquiera sea la ruta internacional utilizada. Los Estados miembro deben evitar la existencia de una asimetría en el establecimiento de dichas tasas.

 Si de conformidad con la Constitución y el Convenio un Estado miembro ejerce su derecho a suspender parcial o totalmente los servicios internacionales de telecomunicación, notificará inmediatamente al Secretario General dicha suspensión y el ulterior restablecimiento de la normalidad, utilizando para ello el medio de comunicación más adecuado. El Secretario General transmitirá inmediatamente esta información a todos los demás Estados miembro, por el medio de comunicación más adecuado.

 Se alienta a los Estados miembro a adoptar prácticas idóneas en materia de eficiencia energética y de residuos electrónicos.

 Los Estados miembro promoverán el acceso de las personas con discapacidad a los servicios internacionales de telecomunicación.

Asimismo cabe destacar el apéndice dedicado a las “medidas especiales en favor de los países en desarrollo sin litoral y pequeños Estados insulares en desarrollo para el acceso a redes internacionales de fibra óptica”, en sintonía con la Resolución 65/172 del 20 diciembre de 2010 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En este tramo, el Reglamento invita a la cooperación de los Estados miembro “en el fomento de proyectos y programas regionales, subregionales, multilaterales y bilaterales para la integración de infraestructuras de telecomunicaciones que ofrezcan a estas naciones un mayor acceso a las redes de fibra óptica internacional”.

Otro apéndice se concentra en el objetivo de “fomentar un entorno propicio para el mayor crecimiento de Internet”. Tras reconocer que la Web es un componente central de nuestra la sociedad (“ha pasado de ser un recurso académico y de investigación a un recurso mundial a disposición del público”, sostiene) y la importancia del ancho de banda a fin de facilitar la prestación de una gama más amplia de servicios y aplicaciones, el Reglamento encarga al Secretario General de la UIT a seguir tomando “las medidas necesarias para que el organismo desempeñe un papel activo y constructivo en el desarrollo de la banda ancha y en el modelo multipartito de Internet”.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones también entiende la necesidad de una revisión periódica del RTI. De hecho sus integrantes anuncian la Conferencia de Plenipotenciarios de 2014 como espacio propicio para convocar “con carácter periódico (por ejemplo cada ocho años)” a conferencias mundiales destinadas a revisar y eventualmente actualizar el Reglamento.

* Según consta en el artículo 10, inciso 1 del documento, el nuevo RTI entrará en vigencia el 1° de enero de 2015.

** 89 de 152 países miembros participantes. El 63 restante -entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia, Suiza, Australia, Japón, Polonia se negaron a firmarlo o postergaron la decisión. De ahí la sensación de que la conferencia fue un fracaso.

El resultado de las intensas jornadas de diálogos e interacción entre los distintos países asistentes a la CMTI es un documento que reconoce el derecho soberano de cada nación para regular sus telecomunicaciones y que establece los principios generales para la prestación y explotación de los servicios internacionales.


La semana pasada concluyeron los trabajos de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales (CMTI), con sede en Dubái. Ahí, los países miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) se reunieron del 3 al 14 de diciembre del presente año para revisar el Reglamento de las Telecomunicaciones Internacionales, que funge como un tratado mundial para que el intercambio de los servicios de información y comunicación se realice de manera fácil y eficiente.

El resultado de las intensas jornadas de diálogos e interacción entre los distintos países asistentes a la CMTI es un documento que reconoce el derecho soberano de cada nación para regular sus telecomunicaciones y que establece los principios generales para la prestación y explotación de los servicios internacionales. Fue firmado por 89 naciones, entre los que se encuentran 11 países de América Latina: México, Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay, Paraguay, Panamá, Guatemala, El Salvador, Cuba y República Dominicana. Corea y Singapur, los dos países con la conectividad más densa del mundo también firmaron.

Para México, este tratado refuerza la soberanía nacional, fomenta la sana competencia y fortalece los derechos del país en el ámbito de las telecomunicaciones internacionales.

El tratado brinda toda una serie de herramientas para promover mejores condiciones en una cantidad importante de mercados regulados y en los que nos hemos rezagado. De igual forma, se considera que el Reglamento respeta la libertad en la administración de Internet, posición que fue firmemente defendida en todo momento por la delegación mexicana. Es de destacar el rol de México en la negociación multilateral exitosa que logró sacar toda referencia a internet de los artículos del tratado.

El resultado es una herramienta regulatoria estable y con disposiciones de alto nivel, que busca evitar la sobre regulación y en donde se reafirma el compromiso de los Estados Miembros de aplicarlo en forma tal que se fomente el desarrollo de las telecomunicaciones y se proteja la libertad de expresión.

El tratado excluye explícitamente, “los contenidos” de su ámbito de aplicabilidad y compromete a sus signatarios a respetar los derechos humanos.

Al firmar las Actas Finales de la CMTI, la delegación mexicana hizo reservas para su gobierno, que consisten, principalmente, en adoptar las medidas necesarias que permitan proteger sus intereses en relación al alcance de las disposiciones del Reglamento, salvaguardar en todo momento su soberanía y derechos respecto a sus redes, sistemas y servicios de telecomunicaciones, y formular nuevas reservas cuando juzgue conveniente, entre la fecha de firma y la de ratificación de las Actas, de conformidad con los procedimientos establecidos en la legislación interna.

Como se informa en un comunicado, uno de los principales temas que se discutieron en la Conferencia fue el ámbito de aplicabilidad del Reglamento, esto es, si todas las empresas debían ser sujetas a las disposiciones contenidas en este tratado o únicamente los operadores de servicios de telecomunicaciones autorizados por los Estados Miembros.

Finalmente, se acordó que dicho marco normativo sea aplicable a las “empresas de explotación autorizadas” (que en México son los concesionarios y permisionarios).

Esta posición fue apoyada activamente por la delegación mexicana debido a que no amplía el ámbito de aplicabilidad del Reglamento y asegura la estabilidad del tratado a través del tiempo.

Los acuerdos alcanzados toman en cuenta la nueva realidad tecnológica y de uso de los servicios de telecomunicaciones. Entre las disposiciones que se incorporaron al Reglamento Internacional de Telecomunicaciones se establecen distintas medidas encaminadas a mejorar la transparencia, calidad y condiciones en la oferta de los servicios en itinerancia internacional (roaming), a fin de que los usuarios reciban información gratuita, actual y precisa sobre estos, incluyendo las tarifas, rubro en el
que se hace hincapié para que los gobiernos formulen políticas que impulsen precios competitivos en beneficio de los suscriptores.

El nuevo tratado prevé que los Estados Miembros promuevan el acceso de los servicios de telecomunicaciones para las personas con discapacidad y que procuren las acciones necesarias para evitar la propagación de comunicaciones electrónicas masivas no solicitadas (spam), así como asegurar la transmisión de la información de identificación del origen de las llamadas internacionales.

También contempla nuevas medidas en materia ambiental, como la eficiencia energética y el tratamiento de residuos electrónicos.

Asimismo, se busca crear un entorno propicio para la implantación de centrales regionales de intercambio de tráfico de telecomunicación, con el fin de mejorar la calidad, aumentar la conectividad y resistencia de las redes, fomentar la competencia y reducir los costos de las interconexiones de las telecomunicaciones internacionales.

Adicionalmente, se definió que los Estados Miembros procuren garantizar, individual y colectivamente, la seguridad y robustez de las redes de telecomunicación internacionales, con el objetivo de lograr su utilización eficaz y evitar perjuicios técnicos a las mismas.

Al igual que la mayoría de los países, México estuvo a favor de incluir, como anexo, la resolución para “Fomentar un entorno propicio para el mayor crecimiento de Internet”, la cual no forma parte del Reglamento, no tiene fines regulatorios, y únicamente representa un acuerdo de voluntad entre los países firmantes. Reconoce que Internet es un componente central de la infraestructura de la sociedad de la información, por lo que después de ser una herramienta con fines académicos y de investigación ahora es un recurso mundial disponible para el público. Asimismo, destaca la importancia de la capacidad de banda ancha para facilitar el suministro de una gama más amplia de servicios y aplicaciones, promover la inversión y proporcionar acceso a Internet a precios accesibles.

La resolución referida invita a los Estados Miembros a que detallen sus posturas sobre cuestiones técnicas, de desarrollo y de política pública internacional relacionadas con Internet, que sean competencia de la UIT, en distintos foros de este organismo, como el Foro Mundial de Política de las Telecomunicaciones/TIC, la Comisión de la Banda Ancha para el Desarrollo Digital y las Comisiones de Estudio de la UIT.

Por otro lado, destaca la resolución referente a la creación de un número nacional único y armonizado a escala mundial para tener acceso a servicios de emergencia, y la relativa a establecer medidas especiales en favor de los países en desarrollo sin litoral y pequeños Estados insulares en desarrollo para el acceso a redes internacionales de fibra óptica.

Finalmente, durante la ceremonia de clausura, Luis Lucatero, jefe de la delegación mexicana, explicó al pleno de la conferencia que “debemos interpretar el éxito de esta conferencia por sus efectos más allá del Tratado que ha sido firmado. Esta conferencia elevó el nivel de conciencia internacional sobre lo diferente que pueden ser los requerimientos regulatorios y funcionales de cada país.

Se espera que la conferencia induzca una reflexión profunda sobre la geopolítica internacional de las telecomunicaciones a largo plazo.

El texto completo que contiene las Actas finales de la CMTI se puede consultar en la siguiente liga: http://www.itu.int/en/wcit-12/Documents/final-acts-wcit-12-es.pdf

REFERENCIAS:

ACTAS FINALES de la Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales,

http://www.itu.int/en/wcit-12/Documents/final-acts-wcit-12-es.pdf

Párrafos 68 y 69 de la Agenda de Túnez para la Sociedad de la Información,

http://www.itu.int/wsis/docs2/tunis/off/6rev1-es.html

 

 

 

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