EL  papa es el Obispo de Roma, y como tal, es la cabeza visible de la Iglesia católica, y del Colegio Episcopal,  Jefe de Estado y soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.  

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El actual papa, elegido el 19 de abril de 2005 y que anunció su renuncia el día de hoy 11 de febrero de 2013 para el 28 del mismo mes, es el antes cardenal alemán Joseph Ratzinger, que escogió el nombre de Benedicto XVI.   Su cargo se corresponde al del antiguo Patriarca de Occidente de la “Iglesia ecuménica” previa al Gran Cisma de Oriente y Occidente.

Al papa también se le conoce como vicario de Cristo, sucesor de Pedro, siervo de los siervos de Dios, Santo Padre ySumo Pontífice. A nivel internacional, el papa recibe el trato de jefe de Estado y el tratamiento honorífico y protocolario de Su Santidad (abreviado S. S.). Igualmente, es el representante por excelencia de la Santa Sede, la cual tiene personalidad jurídica propia, canónica e internacional. Tiene inmunidad diplomática, es decir no puede ser acusado en tribunales, ya que más de 170 países lo reconocen como Jefe de Estado del Vaticano.

Conforme a la tradición católica, el papado tiene su origen en el apóstol de JesúsSan Pedro, quien fuera constituido como primer Papa y a quien se le otorgó la dirección de la Iglesia y primado Apostólico. Hasta el pontífice presente, la Iglesia católica enumera una lista de 265 papas en los dos milenios de historia de dicha institución. Cabe destacar que conforme a otros credos no católicos, tanto la primacía de Pedro como la sucesión papal y hasta el papado mismo, no son considerados como verdaderos o se interpretan bajo sentidos diversos al sentir católico.

Como jefe supremo de la Iglesia tiene las facultades de cualquier obispo, y además aquellas exclusivas e inherentes a la cátedra petrina, entre éstas: la declaración universal de santidad (canonización), nombramiento de cardenales y la potestad de declarar dogmas o declaración ex cathedra. Esta última es una de la más controvertidas, ya que implica la llamadainfalibilidad papal, por la cual, conforme a la teología católica, el Pontífice está exento de cometer errores al momento de promulgar una enseñanza dogmática en materia de fe y moral.

El Papa renuncia Benedicto XVI ha anunciado que dejará su puesto el 28 de febrero durante un acto interno de canonización.

Benedicto XVI, el papa de la tradición y la tecnología

Joseph Ratzinger, nació en Marktl am Inn, Baviera, (Alemania), el 16 de abril de 1927.  Estudió filosofía y teología en la Escuela superior de filosofía y teología de Freising y en la universidad de Munich, en Baviera.

Su intensa actividad científica lo llevó a desempeñar importantes cargos al servicio de la Conferencia Episcopal Alemana y de la Comisión Teológica Internacional.  Fue profesor de Teología en las universidades de Bonn, Munster, Tubingen y Regensburg y participó en el Concilio Vaticano II como asesor del cardenal Frings de Colonia.  Aunque fue consejero en aquella reunión, después se mostró crítico y expresó su reticencia a cualquier reforma argumentando la necesidad de volver a las tradiciones eclesiásticas.

En 1977 Pablo VI le nombró arzobispo de Munich y tuvo que abandonar las aulas. Meses más tarde se convirtió en cardenal. En 1978 participó en los cónclaves para la elección de los papas Juan Pablo I y Juan Pablo II.

Publicó numerosos libros, sobre todo en la década de los 80 y los 90. Sus teorías propiciaron las críticas del sector más progresista, aunque se ganó la confianza de su antecesor Juan Pablo II.  Este último le nombró Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y posteriormente cardenal obispo de Velletri-Segni.

Tiene ocho doctorados Honoris Causa, entre ellos el doctor honoris causa otorgado por la Universidad de Navarra en 1998.

A los 78 años fue elegido papa en el cónclave papal el 19 de abril de 2005. La elección del nuevo Pontífice se produjo en la cuarta votación, en el segundo día de cónclave, tras dos fumatas negras. La fumata blanca salió de la chimenea de la Capilla Sixtina a las 17.50 horas.

El cardenal Ratzinger había repetido sucesivas veces que le gustaría retirarse a una aldea bávara y dedicarse a escribir libros pero, más recientemente, había reconocido a sus amigos estar listo para “cualquier función que Dios le atribuyera”.

Su elección generó de inmediato duras críticas, centradas en su supuesto “perfil neo-conservador”.Le acusaron de desear restituir la organización y doctrina de la Iglesia a la que tenía antes del Concilio Vaticano II. Algunos analistas preveían que con él la Iglesia endurecería sus posturas en lo referente a la prohibición del aborto, la homosexualidad, la eutanasia o el uso de métodos anticonceptivos.

Ratzinger protagonizó la primera de las polémicas solo un día después de ser nombrado, cuando trascendió su participación en el ejército del tercer reich. “El pasado nazi” del papa propició grandes críticas, y el propio Ratzinger admitió en su biografía que era un gesto habitual de su generación.

Tras casi ocho años de mandato y a punto de cumplir 86 años, Benedicto XVI dimite y pondrá fin a su papado el próximo 28 de febrero.  Ha argumentado falta de fuerzas para ejercer “adecuadamente el ministerio petrino”.

Hijo de campesinos,  Nació en la ciudad de Marktl am Inn, una localidad de la diócesis de Nassau, en Baviera, hijo de modestos campesinos, Ratzinger ha pasado la mayor parte de su vida en contacto con el mundo académico.

Soldado de la ortodoxia,  El nuevo papa participó en la Segunda Guerra Mundial y fue militar en una unidad antiaérea en Múnich. También fue miembro de las juventudes hitlerianas, pero siempre ha querido dejar claro que le obligaron. En la imagen, con sus hermanos, George y María.

Arzobispo de Múnich y Freising,  El sacerdote bávaro fue nombrado arzobispo de Múnich y Freising en 1977. Pocos meses después se convirtió en cardenal.

Benedicto XVI,  En 1962 llega a Roma y destaca como uno de los jóvenes exponentes de la línea progresista. En 1969 es ya catedrático de Dogmática en la Universidad de Ratisbona, y sus méritos impresionan al papa Pablo VI, que le coloca al frente de la diócesis de Múnich.

Benedicto XVI, nuevo Papa,  El cardenal alemán Joseph Ratzinger ha sido elegido nuevo Papa. Mano derecha de Juan Pablo II en asuntos de doctrina, Ratzinger gobernará bajo el nombre de Benedicto XVI. En la foto, momento en que saluda a los fieles a su salida al balcón.

Sector conservador, El ya nombrado Benedicto XVI representa uno de los sectores más conservadores de la Iglesia católica. En la foto, durante una misa extraordinaria del Consitorio celebrada por el papa Juan Pablo II en la basílica San Pedro de El Vaticano.

Mensaje de continiudad,  El cardenal alemán Joseph Ratzinger representa el alter ego de Juan Pablo II y su elección puede entenderse como un mensaje de continuidad.  En la foto, el nuevo Pontífice tras felicitar al papa Juan Pablo II por su 83º cumpleaños.

Joseph Ratzinger, sucesor de Juan Pablo II,  Ratzinger, responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe y autor de la declaración Dominus Jesus, se ordenó sacerdote en 1951, y sus cualidades intelectuales le convierten en poco tiempo en uno de los teólogos más prometedores de la Iglesia alemana.

El guardián de la doctrina,  Ratzinger es considerado como el guardián de la doctrina de la Iglesia católica. Su condición de predicador y teólogo le hacía un candidato de peso en el cónclave.

Apoyo a Juan Pablo II, Ratzinger siempre mostró su afinidad por Juan Pablo II. En febrero 2005 presentó en Roma su libro ” Memoria e identidad”, sobre la vida de Juan Pablo II.

Ratzinger se ha convertido en un azote de los vicios históricos de la Iglesia Católica, a la que no ha dudado en considerar “una barca que hace agua” en una de sus últimas intervenciones del viernes santo 2005.

Decano del Colegio Cardenalicio, El más veterano en materia de cónclaves, en su primer discurso como obispo de Roma, ha afirmado: “Sólo soy un humilde trabajador en la viña del Señor”. Benedicto XVI es el primer Papa del siglo XXI.

Ratzinger: EL CARDENAL DE HIERRO.  Joseph Ratzinger es el cardenal que ha velado por la pureza del dogma católico desde 1981, cuándo Juan Pablo II lo nombró prefecto de la Congrecación para la Doctrina de la Fé (ex- Santo Oficio).  Natural de Baviera e hijo de modestos campesinos a pasado la mayor parte de su vida en contacto con el mundo académico.  El cardenal alemán concentra enormes poderes por su talla moral y su rectitud, y no tanto por su poder de persuasión.  Ratzinger se conviertió en el gran represor de teólogos disidentes, que se alejan de la línea dictada en el Vaticano. Dice no al sacerdocio femenino, a la presencia de homosexuales en la Iglesia, y asesta un golpe considerable al proceso de diálogo con las otras iglesias cristianas. Si los cardenales se inclinaran por un Papa de transición, una figura respetada que no tuviera ninguna posibilidad de reinar otros 26 años, Ratzinger podría ser la mejor opción, pese a su nacionalidad, a su perfil conservador, y a su frontal rechazo a las innovaciones litúrgicas de la Iglesia introducidas por Pablo VI.

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El actual Papa tiene una agenda marcada por la fatiga

por JORGE MARIRRODRIGA

Desde antes del momento de su elección, toda la curia vaticana sabía del delicado estado de salud del cardenal Joseph Ratzinger. Y así desde el primer momento quedó claro que su agenda diaria iba a ser muy diferente a la de su antecesor, quien se dedicaba durante extenuantes jornadas a audiencias y entrevistas. Si Juan Pablo II dividía su jornada en audiencias por la mañana y entrevistas personales por la tarde, Benedicto XVI estableció una agenda menos intensa donde las tareas de gobierno se centraban en las mañanas mientras las tardes las dedicaba al estudio.

Ratzinger dejó claro desde el primer momento a sus colaboradores que no tenía intención de renunciar a uno de sus mayores proyectos intelectuales, la publicación con el objetivo de llegar al gran público de una trilogía sobre la vida de Jesús. El primer libro –donde analiza los discursos de Jesús y la idea de soberanía divina– lo tenía prácticamente terminado al llegar a la silla de San Pedro. Los otros dos –los dedicados a la Pasión y la infanciarespectivamente– han sido escritos principalmente en su despacho del Palacio Apostólico. Precisamente el último volumen fue presentado las pasadas navidades.

Y aunque ha seguido manteniendo los viajes previstos por su antecesor –y añadido más a la agenda– , el programa de estos también se ha visto acortado significativamente, tanto en duración como en número de actos. Lo mismo sucede con las vacaciones. Castel Gandolfo le ganó definitivamente la partida a las montañas italianas. Y las largas caminatas de Wojtila fueron sustituidas por sobremesas al piano. De hecho, Georg Ratzinger, hermano del papa y también sacerdote, señaló este lunes que los médicos habían aconsejado al pontífice no realizar más viajes transatlánticos,

La salud de Benedicto XVI también ha influido en la organización de importantes liturgias en el Vaticano. La Misa del Gallo en nochebuena o la Pascua de Resurrección en la medianoche del sábado santo, han sido notablemente adelantadas en los últimos años para evitar una fatiga extrema del pontífice.

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El Papa anuncia su renuncia el próximo 28 de febrero por razones de salud

Un Papa, solo, anciano y enfermo, ha sorprendido al mundo tomando una decisión prácticamente inédita en la historia de la Iglesia católica. Benedicto XVI abandonará el Pontificado el próximo 28 de febrero. Él mismo comunicó la noticia, en latín, sobre las 11h de este lunes, durante la ceremonia de canonización de 800 mártires italianos y dos beatas latinoamericanas celebrada en el Vaticano. La declaración del Papa ante la curia fue difundada en un comunicado. En ella, el Papa dijo que, debido a su edad, ya no tiene la fuerza suficiente para seguir en el cargo. El último Pontífice que renunció al puesto fue Gregorio XII, que tuvo que dimitir en 1415, dos años antes de morir, para poner fin al cisma de Occidente.

“El Papa ha anunciado que renunciará a su ministerio a las ocho de la tarde del 28 de febrero”, dijo el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, que añadió que el anuncio les ha cogido por sorpresa y que los más cercanos al Pontífice desconocían la decisión.

Lombardi explicó que, según el canon pontificio (las normas que rigen el ejercicio del papado), las condiciones para dimitir son que se anuncie de forma libre y que la manifestación sea inequívoca. No es necesario que nadie acepte formalmente la dimisión.

En una comparecencia ante la prensa una hora después de que la agencia oficial comunicara la noticia, el portavoz explicó que “es una decisión muy personal”, y fruto de una reflexión de meses. Benedicto XVI quiso que el anuncio fuera hoy delante de muchos cardenales, por lo que la fecha “no fue elegida al azar”.

A partir de las 20.00 horas del 28 de febrero comenzará el periodo de sede vacante [sede vacía] hasta la elección de un nuevo Papa. Benedicto XVI seguirá viviendo en el Vaticano y no participará en el cónclave. Tras el cónclave, se mudará a la residencia de verano de Castel Gandolfo y después se retirará a un convento de monjas de clausura.

El nuevo Papa debería ser elegido antes del 31 de marzo, según Lombardi. A la pregunta de qué cargo tendrá el Pontífice a partir de ahora, el portavoz aseguró desconocer el cargo exacto, pero consideró  “razonable” que tenga consideración de obispo emérito. El anuncio del cardenal Joseph Ratzinger, que accedió al papado como Benedicto XVI, apenas tiene precedentes en la historia.

El Vaticano prohibió este lunes la presencia de cámaras en la plaza de San Pedro, frente a la Basílica. La renuncia de Benedicto XVI venía planeando desde que, hace dos años, admitiera la posibilidad durante una entrevista con Peter Seewald: “Cuando un Papa alcanza la clara conciencia de no estar bien física y espiritualmente para llevar adelante el encargo confiado, entonces tiene el derecho y en algunas circunstancias también el deber de dimitir”.

El propio Lombardi, tras decir que la decisión le había pillado por sorpresa “como a todo el mundo”, se refirió en varias ocasiones a este libro como precedente que hacía pensar en una posible renuncia del Pontífice.

“Siendo muy consciente de la seriedad de este acto…”

Este es el comunicado en el que se recoge la declaración del Papa en la que anuncia su dimisión:

“Queridísimos hermanos,

Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.

Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.

Vaticano, 10 de febrero 2013”.

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Ocho años al frente de la Iglesia católica

Benedicto XVI, el 265º papa, ha anunciado hoy su dimisión tras ocho años al mando de la Iglesia católica con puño de hierro: ha arremetido contra los derechos de los homosexuales, el aborto y la eutanasia, se ha enfrentado a otras religiones, principalmente el Islam, y ha dejado sin resolver numerosos escándalos de acoso sexual a menores destapados durante el mandato de su predecesor, Juan Pablo II.

19 abril 2005. Joseph Ratzinger se convierte en Benedicto XVI para suceder a Juan Pablo II. Es el primer alemán en la cúpula de la Iglesia católica desde el siglo XI.

21 de agosto de 2005. Más de un millón y medio de personas se congregan en Colonia (Alemania) para oír a Benedicto XVI en la masiva misa de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

29 de noviembre de 2005. El Papa prohíbe el ingreso en los seminarios a los homosexuales. “La Iglesia no puede admitir en el seminario y en las órdenes sagradas a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o sostienen la llamada cultura gay”, declara.

12 de septiembre de 2006. Durante un discurso en la Universidad de Regensburg (Alemania), Benedicto XVI cita un texto de un emperador bizantino que resulta incendiario en el mundo musulmán: el profeta Mahoma solo trajo “mal e inhumanidad”, sentencia.

17 de septiembre de 2006. Después de días de creciente indignación entre los islamistas –protestas callejeras en Gaza, Turquía y otros lugares-, el Papa pide disculpas por sus declaraciones y alega que no era su intención insultar al Islam.

30 de noviembre de 2006. Durante una visita a Turquía, el Papa tiende la mano a los musulmanes con un gesto de conciliación histórico para encontrar juntos “un camino hacia la paz”. Visita la Mezquita Azul de Estambul, convirtiéndose en el segundo pontificio en visitar un lugar sagrado del Islam.

9 de mayo de 2007. Benedicto XVI viaja a Brasil en su primer viaje a América Latina. En un avión hacia São Paulo, el amenaza con excomulgar a los políticos que defienden el derecho al aborto.

Al final del viaje otra polémica emerge tras haber visitado al ex presidente del país Luiz Inácio Lula da Silva y celebrado una misa ante 150.000 pelegrinos. En un discurso para los arzobispos de América Latina y el Caribe, el Papa declara que la Iglesia Católica no se impuso, sino que purificó a los indígenas de América y que el retorno de sus religiones sería un paso atrás. Los líderes indígenas brasileños tildan la actitud del Papa de “arrogante e irrespetuosa”.

30 de mayo de 2007. El Papa Benedicto XVI bendice una fotografía de Madelain McCann, la niña británica desaparecida en Portugal, en una reunión con sus padres.

10 de julio de 2007. La Congragación del Vaticano para la doctrina de la Fe, el organismo de control que había dirigido Benedicto XVI antes de convertirse en Papa, lanza un documento en el que reafirma su convicción de que la católica es la única verdadera Iglesia de Jesucristo. Comentarios de este estilo pronunciados por Juan Pablo II en 2000 levantaron la ira de la comunidad protestante.

10 de marzo de 2008. El Vaticano actualiza los siete pecados capitales introduciendo siete pecados modernos mortales bajo el título Las nuevas formas de pecado social. Son “dañar el medio ambiente, participar en experimentos científicos dudosos y la manipulación genética, acumular excesivas riquezas, consumir o traficar con drogas, y ocasionar pobreza, injusticia y desigualdad social”.

15 de abril de 2008. El Papa viaja a EE UU. Es el séptimo país que visita durante su mandato.

4 de febrero de 2009Benedicto XVI revoca la excomunión de dos arzobispos tradicionalistas, uno de ellos, el británico Richard Williamson, había negado el Holocausto en una entrevista televisiva. La decisión desata la ira en Europa. La canciller alemana, Angela Merkel, le pide clarificar su posición sobre el tema.

8 de julio de 2009. En su tercera encíclica como Papa, Joseph Ratzinger clama contra la avaricia del “capitalismo salvaje” y la globalización y pide una autoridad política mundial.

1 de mayo de 2011. Benedicto XVI beatifica a su antecesor, Juan Pablo II, en medio de una gran polémica. El Papa desoye las principales críticas a Carol Wojtyla se centran en los numerosos escándalos de pederastia destapados durante su mandato, muchos de ellos, aún sin cerrar.

20 de agosto de 2011. La Jornada Mundial de la Juventud de Madrid reúne la mayor congregación católica de la historia de España: cientos de miles de personas.

28 de marzo de 2012. Primera visita de un pontífice a Cuba en 14 años. Fidel Castro recibe a Benedicto XVI tras una misa multitudinaria.

2 de junio de 2012. La detención del mayordomo del Papa por robar la correspondencia secreta del Papa destapa la lucha de poder en la cúpula del Vaticano. Paolo Gabriele es condenado a 18 años de prisión el 10 de noviembre. Con el juicio, la Iglesia da por cerrado el conocido como caso Vatileaks.

13 de diciembre de 2012El papa abre su cuenta de Twitter como gesto de apertura: “Os bendigo de todo corazón, es su primera mensaje”.

Dos tímidos precedentes de renuncias papales en toda la historia de la Iglesia

Por:  Lola Galán

1360583159_944095_1360585620_noticia_normalBenedicto XVI no habrá podido refugiarse en la Historia para justificar su decisión de dimitir como líder espiritual y material de la Iglesia católica. Su renuncia, poco antes de cumplir los 86 años, además de ser una auténtica bomba informativa, representa un cambio decisivo y sorprendente en la línea política de esta institución milenaria. A lo largo de toda su historia, se cuentan con los dedos de una mano los ejemplos similares, y hay que remontarse más bien a la protohistoria de la Iglesia para hallar precedentes parecidos.

Aun así, la decisión de Benedicto XVI no carece de base jurídica. El Código de Derecho Canónico, (una especie de Constitución interna de la Iglesia), promulgado por su antecesor, Juan Pablo II, en 1983, contempla la posibilidad de que un Papa dimita. En el capítulo primero, de la sección primera, de la segunda parte de la Constitución jerárquica de la Iglesia, canon 323, apartado dos, se señala: “Si el romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie”. Dicho en otras palabras, el Papa puede tomar la decisión soberana de abandonar, cansado de llevar sobre los hombros la pesada carga de una institución en crisis, que no quiere, no sabe o no puede adaptarse a los nuevos tiempos.

Otra cosa distinta, es que la decisión sea excepcional. De los 265 papas que ha tenido la Iglesia católica, solo ha habido cuatro dimisionarios antes de Benedicto XVI. Aunque solo la renuncia de uno de ellos, Celestino V, coronado en 1294, es considerada como un gesto personal, ajeno a presiones y asumido con absoluta libertad. Los dos primeros, de frágiles contornos históricos, se remontan al primer milenio. Se trata de Clemente I, y de Ponciano, que vivieron en el siglo II y III, respectivamente. Una etapa en la que la Iglesia católica era poco más que una secta minúscula, con un puñado de fieles, víctimas de persecuciones y atropellos. En esas circunstancias, las estructuras internas de la institución eran frágiles, y los Papas distaban de tener el poder y la importancia simbólica de un Pontífice actual. Prácticamente, hasta el Renacimiento, el líder de la Iglesia católica no adquiere verdadera importancia, política, jurídica, espiritual y material (el poder temporal de la Iglesia se mantiene hasta bien entrado el siglo XIX).

Celestino V, es el único Papa que renunció a su posición por decisión propia, y razones puramente espirituales

Se sabe más bien poco de las circunstancias en las que dimitió Clemente I, del que ni siquiera se conocen con exactitud las fechas de su entronización y muerte, en el siglo II. Al parecer, en aquellos tiempos de zozobra, el Papa decidió abandonar el cargo al tener noticia de que iba a ser desterrado, lo que equivalía a privar a los fieles de su pastor. Tampoco la dimisión, un siglo más tarde, de Ponciano, tiene el menor paralelismo con la del actual Pontífice, Benedicto XVI. Aquel Papa, que falleció en el año 235, se hizo a un lado para permitir un acuerdo entre facciones eclesiásticas, que se disputaban el poder. Pero ni Clemente ni Ponciano renunciaron con la libertad que lo hace hoy el alemán Joseph Ratzinger, que no llegará a cumplir los ocho años de pontificado.

En la misma liga de Clemente I y de Ponciano, estaría Gregorio XII, que vivió a comienzos del siglo XV. Porque este Pontífice llegó al trono de Pedro envuelto en los litigios infinitos del llamado cisma de Occidente, en el que al menos tres antipapas luchaban entre sí por legitimar cada uno su poder. Tras el Concilio de Constanza (1414-1418), Gregorio XII abandonó sus pretensiones. Celestino V, es el único de los Pontífices que renunció tranquilamente a su posición de líder de los católicos, por decisión propia, y razones puramente espirituales.

Celestino, llamado Pietro di Morrone, era un monje benedictino que vivía como un ermitaño, en una cueva. A priori, sus credenciales, y su edad —79 años— no le hacían especialmente apto para liderar a la Iglesia, pero fue el elegido y él aceptó la tiara, para sacar a la institución del bloqueo en que se hallaba tras 27 meses de un cónclave interminable. Sus intenciones eran buenas, pero duró poco en un puesto que resultaba ya notablemente estresante. A los cinco meses de papado tiró la toalla, pero no pudo regresar a su vida de anacoreta. Su consejero se hizo elegir sucesor con el nombre de Bonifacio VIII, tras lo que ordenó la detención de Pietro di Morrone, que moriría en prisión.

Al cumplirse la primera legislatura de Joseph Ratzinger al frente de la Iglesia, el Papa visitó la tumba de Celestino, en L’Aquila, zona sacudida por el terremoto de 2010. Pero es difícil establecer ninguna conexión entre aquella visita, y el anuncio del Pontífice.

Resulta curioso que el Papa que firmó, en 1983, el revisado Código de Derecho Canónico que recoge la posibilidad de dejar el cargo, el polaco Karol Wojtyla, fuera el que se mantuvo aferrado a él de manera más firme. Pese a las secuelas del atentado de 1982, que dañó seriamente su salud, y a la terrible erosión del párkinson, Juan Pablo II se mantuvo al pie del cañón, indiferente a los rumores que anunciaban un día sí, y otro también, su inminente dimisión.

Los rumores se hicieron tan insistentes en 2000, que el órgano oficioso de la Iglesia católica, L’Osservatore Romano, que ya había abordado el tema en 1977, cuando declinaba la salud de Pablo VI, volvió a rechazar por escrito la posibilidad de que un Papa abandonara su puesto.

La tesis, con distintas variantes, ha sido siempre la misma, el oficio de Papa nada tiene que ver con el de máximo ejecutivo de una empresa. Un Papa no puede dimitir porque su misión espiritual es totalmente ajena a las cuestiones de edad.

Benedicto XVI, evidentemente, no comparte este criterio.

Los candidatos ‘papables’ con más posibilidades

“Sería bueno que hubiera candidatos africanos o latinoamericanos en el siguiente cónclave”, concuerda el cardenal suizo Kurt Koch, según cita Reuters.

El sorpresivo anuncio de Benedicto XVI de que renunciará a finales de este mes ha disparado el debate sobre si la Iglesia católica está lista para elegir a su primer Papa no europeo, y concretamente, latinoamericano.

En Latinoamérica habita el 42% de los católicos, el mayor bloque dentro de la Iglesia católica (que suma 1.200 millones de fieles en todo el mundo) y considerablemente más que el 25% de europeos que se dicen católicos.

Después de las elecciones de Juan Pablo II (polaco) y Benedicto XVI (alemán), el puesto de Papa, otrora reservado casi exclusivamente a italianos, parece abierto a otras nacionalidades. “Sé que hay muchos obispos y cardenales de América Latina que pueden asumir la responsabilidad de llevar a toda la Iglesia”, dice el arzobispo Gerhard Müller, quien está a cargo de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el puesto que antiguamente ocupaba Joseph Ratzinger.

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João Braz de Avis (Brasil, 65 años). Relacionado con la Teología de la Liberación (que ha apoyado aabiertamente), pero sin “excesos”, matizan sus seguidores. Ha mantenido un perfil relativamente bajo en el país con más católicos en el mundo.

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Timothy Dolan (Estados Unidos, 62 años). El popular arzobispo de Nueva York se ha convertido en la voz del catolicismo en Estados Unidos,donde los escándalos de pederastia han afectado a la imagen de la Iglesia. Su sentido del humor y su dinamismo (tiene una activa cuenta de Twitter) le han ganado varios seguidores, pero sus críticos opinan que es un estilo demasiadomainstream para El Vaticano.

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Marc Ouellet (Canadá, 68 años). Uno de los principales líderes dentro de El Vaticano. Es el encargado de la congregación de obispos. Alguna vez ha declarado que ser Papa sería para él “una pesadilla”. Bien conectado dentro de la Curia, pero su perfil secular en Quebec podría jugar en su contra.

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Gianfranco Ravasi (Italia, 70 años). Ministro de Cultura de El Vaticano desde 2007 y representa a la Iglesia en el arte, la ciencia, la cultura e incluso en foros ateos. Su perfil puede jugar en su contra si los cardenales deciden que prefieren un pastor experimentado a otro Papa con formación de profesor.

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Leonardo Sandri (Argentina, 69 años). Un papa “transatlántico”, nacido en Buenos Aires de padres italianos. Ocupó el tercer puesto más importante dentro de la Curia (jefe de Gabinete) entre 2000 y 2007.

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Odilo Pedro Scherer (Brasil, 63 años). El candidato más fuerte de América Latina. Es arzobispo de São Paulo, la mayor diócesis en el país con más católicos del mundo. De perfil conservador en su país, pero moderado para los estándares del Vaticano.

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Peter Turkson (Ghana, 64 años). El candidato africano con más posibilidades. Es el líder de la Oficina Vaticana para la Justicia y Paz, y portavoz de la Iglesia en asuntos sociales. Ha criticado el Islam.

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Cristoph Schoenborn (Austria, 67 años). Ex alumno de Benedicto XVI y es el arzobispo de Viena.

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Angelo Scola (Italia, 71 años). Arzobispo de Milán y la esperanza de muchos italianos para recuperar el trono de San Pedro. Es uno de los referentes en el entendimiento entre musulmanes y cristianos.

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Luis Tagle (Filipinas, 55 años). Su carisma ha ocasionado que lo comparen con Juan Pablo II. Es muy cercano a Benedicto XVI y su juventud le ha ganado muchos seguidores.

 

El Vaticano ofrece detalles sobre la salud del Papa

 

el-papa-benedicto-xvi-370x270Un portavoz del Vaticano informó este martes que al Papa Benedicto XVI se le implantó un marcapasos hace un tiempo, pero no presenta una salud debilitada y sigue estando lúcido y sereno tras su decisión de renunciar.

No era de dominio público que el Sumo Pontífice tuviera un marcapasos.

El padre Federico Lombardi dijo que las baterías del dispositivo médico fueron sustituidas hace tres meses en una intervención menor rutinaria, pero este hecho no fue un factor que persuadiera al líder católico a tomar la impactante resolución de dimitir.

“No tuvo influencia en la decisión, las razones fueron su percepción de que su fuerza había disminuido por lo avanzado de su edad”, sostuvo Lombardi a periodistas durante una rueda de prensa en la Santa Sede.