El hotel Habana Libre esta celebrando sus 55 aniversario cargado de historia, anecdotas y muchas fotos.

 

Vista exterior del hotel Habana Libre. Foto: Cortesía Melía Cuba.

Vista exterior del hotel Habana Libre. Foto: Cortesía Melía Cuba.

Por Mónica Montes Medina

 

Este 19 de marzo, el emblemático complejo hotelero Tryp Habana Libre, uno de los más grandes deCuba y situado en una de las esquinas más concurridas de La Habana,cumple 55 años de fundado. El mismo constituye una joya desde el punto de vista urbano dentro de esta moderna ciudad.

Construcción de referencia y estilo de los años 50, esta torre de 27 pisos de losa con sus más de 600 habitaciones,tiene un impacto asombro en su contexto inmediato. Ubicado a más de 200 metros por encima del nivel del mar se distingue por su ubicación. Dispone de inmensas habitaciones, donde las que se encuentran en los pisos superiores brindan hermosas vistas de toda la ciudad y del mar. En la última planta está situado el Salón Panorámico Sierra Maestra y el Cabaret Discoteca Turquino, dotado de un techo retráctil desde donde se abre un espléndido mirador sobre el Caribe.

Por celebrar el aniversario, la dirección del hotel ha organizado un variado programa de actividades para el día de hoy, entre los que se incluye una conferencia sobre la arquitectura del hotel, la actuación del grupo musical Aceituna sin Hueso, la develación de un mural conmemorativo realizado por el grupo Espiral y, en la noche, la gran gala en el Salón Los Embajadores.

Una de las acciones más atractivas será la inauguración, de la exposición colectiva “En, desde y para el Habana Libre” que tendrá lugarhoy a las 4:00 pm en el segundo lobby.La muestra la integran 26 jóvenes artistas del lente egresados de la Academia de Arte y Fotografía Cabrales del Valle, quienes con una visión renovada darán una clase de ambientación composicional fuera de los cánones clásicos de la fotografía turística y publicitaria.

La exhibición trata de mostrar en tan solo 42 obras fotográficas expresar estéticamente las características más significativas de este complejo hotelero de Meliá S.A. En el mismo se presentan fotografías documentales pero creativas o artísticas del hotel y su entorno, es por eso el título de En, Desde y Para.

Son imágenes tomadas en el hotel, desde el hotel y para el hotel, desde otros puntos de la ciudad, teniendo en cuenta no reproducir esquemas de otros artistas, ni imitar imágenes turísticas reproducidas hasta el infinito por la publicidad. Se ha tenido como premisa el uso compositivo de las líneas, las figuras geométricas, los contrastes, los reflejos, el arte figurativo y abstracto, los estilos reconocidos por la historia del arte en toda la diversidad creativa de los autores para tratar de expresar de una forma estética, ese orgullo que los cubanos sienten por un edificio que ya no es solo símbolo de la arquitectura sino también de la historia de Cuba.

Vista del lobby del Hotel Habana Libre. FOTO: Cortesía Melía Cuba.

Vista del lobby del Hotel Habana Libre. FOTO: Cortesía Melía Cuba.

El Habana Libre fue construido como Hotel Habana Hilton, bajo los auspicios personales del presidente Fulgencio Batista. Diseñado por la firma norteamericana Welton Becket &Associates en colaboración con la firma cubana Arroyo-Menéndez a finales de los años 50, esta edificación fue construida en convenio con la Caja de Retiro Gastronómico de Cuba, a un costo de 24 millones de dólares. Lamisma había firmado un convenio con la Hilton Internacional Hotels para que lo operase administrativamente y garantizase la afluencia de los turistas norteamericanos y de otros países a esa instalación.

El proceso inaugural aconteció en la tarde del miércoles 19 de marzo de 1958 y la apertura al público fue tres días después. El Hotel Habana Hilton era el hotel más alto y más grande de América Latina. El mismo contaba con uno de los centros comerciales más afamados, cerca de 630 habitaciones y tenía en su nómina alrededor de 20 mafiosos norteamericanos que manejaban principalmente los casinos de juego, los cabarets y otros centros que producían ganancias con el expendio de bebidas, drogas y sexo, algo muy natural dentro de todos los grandes hoteles de La Habana que, como es conocido, era un negocio controlado por Al Capone, Santos Traficante, George Raft, Meyer Lansky y otros jefes de la mafia radicados en Estados Unidos.

El primero de enero de 1959, el Hotel Habana Hilton fue visitado por Pedro Miret y Camilo Cienfuegos. El 8 de Enero, cuando Fidel hace su entrada en La Habana, éste, y parte de la columna se aloja en el mismo. A partir de este instante la Suite La Continental, habitación 2324, por un período de tres meses, se convirtió en el Puesto de Mando de la Revolución. Fue en esta etapa en la que el Comandante en Jefe ofrece conferencias y entrevistas desde el mismo. Alrededor de tres meses estuvo Fidel en el Habana Hilton.

En estos primeros años de la Revolución Cubana los empresarios del Hilton venía realizando despido en masas y reclamaciones de dinero al Gobierno Revolucionario bajo el pretexto de que el Hotel estaba en quiebra; así se sucedían constantemente los problemas de costo y de salarios de los trabajadores, amenazando con una rebaja de personal y el bloqueo de la entrada de los turistas en el país, esta última con posibilidades de ejecución debido a la influencia de la empresa en el mundo. La cifra exigida por Hilton al Gobierno Revolucionario era de dos millones de pesos para poder según él poder sufragar los gastos y mantener el Hotel abierto.

El Gobierno Revolucionario, con el fin de evitar el conflicto y el despido de una gran cantidad de trabajadores, le concedió el crédito a la empresa.La situación entre la Hilton y el Gobierno Revolucionario se tornaba día a día más difícil, hasta que el 11 de Junio de 1960 fue intervenido y pasó a llamarse Habana Libre.

En la década del noventa, debido al auge que experimentó el turismo en Cuba, se crean tres grupos hoteleros: Gran Caribe, Horizontes Hoteles e Isla Azul, esta última de turismo nacional. El Habana Libre pasa entonces al Grupo Hotelero Gran Caribe y se produce la administración mixta con España a través del Grupo Guitar Hotels. En diciembre de 2000 la administración compartida se hace efectiva con el también grupo hotelero español Hoteles Tryp, perteneciente a la cadena Meliá, encargado de administrar y comercializar el mismo y que gestiona en la Isla más de una veintena de instalaciones. Desde esa fecha se inicia la primera y segunda fase de renovación capital, que no sólo repara el interior del inmueble, sino que amplía las habitaciones con los ventanales de cristales y da mayor seguridad al huésped al instalarse la escalera exterior de incendios.

Restaurante El Polinesio. Foto cortesía Meliá Cuba

Restaurante El Polinesio. Foto cortesía Meliá Cuba

El nuevo Tryp Habana Libre abrió sus puertas en diciembre de 1997 con las obras más representativas de la plástica y la artesanía cubana, totalmente remozadas como la de Alfredo Sosabravo, situado a la entrada del Restaurante Buffet ; a las que añadió en el vestíbulo la preciosa clepsidra, obra de la conocida cubana Rita Longa.

En la actualidad, el gigante del sector se encuentra como protagonista de un proceso inversionista que se desarrollará durante cuatro años y mejorará la infraestructura, en especial, el confort de las habitaciones.Se iniciará la remodelación completa de la piscina, en abril venidero, aunque el programa de inversiones incluye también el mejoramiento de las habitaciones, las cuales se repararán por pisos tal y como está estructurada su arquitectura y para el próximo año se anuncian labores reconstructivas desde el nivel 20 hasta el 24.

Dicha etapa también incluye cambios en los sistemas tecnológicos como los de clima, agua caliente y ascensores. Directivos del hotel consideran que dentro de ese plan, el mejor año será el 2014, con una inversión nominal amplia que incluye, además, la mesa buffet y el bar Las Cañitas.

Esas mejoras permitiránla exploración de los mercados dentro del país en la modalidad de eventos y banquetes. El incremento de la captación de huéspedes participantes en diversas citas organizadas en el Palacio de Convenciones como el reciente Congreso de Pedagogía y el Festival del Habano; también en la Feria Internacional del Libro y en la Fiesta del Tambor, son muestras de ello. Para mayo venidero se anunció la presencia de delegados al Consejo Latinoamericano de Iglesias, quienes ocuparán más de un centenar de habitaciones, según lo previsto.

El gigante de la Rampa se ha mantenido fuertemente vinculado con la vida cultural capitalina, no sólo por su ubicación, sino por ser depositario de obras patrimoniales como el mural de Amelia Peláez, uno de los más grandes del país; igualmente exhibe El Carro de la Revolución, del pintor y ceramista Alfredo Sosa Bravo; el mural Historia de las Antillas, del pintor y ceramista René Portocarrero y en ocasión del aniversario 50 del hotel se hizo otro mural por el artista de la plástica Nelson Domínguez.

Restaurante gourmet Sierra Maestra. Foto cortesía Meliá Cuba

Restaurante gourmet Sierra Maestra. Foto cortesía Meliá Cuba

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