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Los niños índigo, son  seres especiales con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna,  estos niños rompen los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad y aunque aún en estudio hasta nuestros días, permanece todavía oculto para mucha gente.  Nosotros creemos que es necesario dar a conocer la esencia de esto, para estar a la altura de las circunstancias y no obstaculizar su proceso de evolución. Como padres, guías y maestros, podemos colaborar.

 

 

Lo que se sabe de los niños “indigo” es a nivel universal:  El término niños índigo es utilizado en el contexto de la llamada «Corriente de la Nueva Era» o New Age para referirse a aquellos supuestos niños que representarían un estado superior de la evolución humana. Quienes defienden esta hipótesis señalan dicha evolución como un avance espiritual, ético y mental, sin atender a la definición que diera el científico Charles Darwin (variación y selección por supervivencia diferencial).

Fuera de la Nueva Era este fenómeno es considerado un mito porque carece de evidencia científica aceptable.

La creencia en la existencia de niños índigo se asocia habitualmente a reacciones paternales que surgen frente a la pedagogía y psiquiatría modernas. Una de las causas observadas más frecuentemente es el pánico moral de los padres al tener que enfrentar una terapia psiquiátrica medicada para sus niños y otras del rechazo a diagnósticos de psicopatologías polémicas o de nuevo cuño, cuando éstas son adjudicadas a los hijos, especialmente ante casos de hiperactividad, autismo, síndrome de deficit de atención.

Lo cierto es que según los científicos más moderados, creémos que lo que diferencia a un niño índigo de uno que no lo es son rasgos más convencionales, como una mayor capacidad de empatía o una creatividad incrementada. El adjetivo índigo, referido al color, surge de la creencia de que estos niños tendrían un aura de ese tono de azul.

A mediados del siglo pasado se crearon escuelas para la formación de estos niños y modos de conducción de su conducta como actitud de los padres frente a estos posibles casos.

Al tratar con este tipo de niños, los adultos nos veremos obligados a cambiar los antiguos patrones educacionales para darles a nuestros niños la libertad de expresión y de acción que mueve su alma, su esencia y su corazón que es la forma en que deben ser tratados, para un perfecto desarrollo que aconsejamos por nuestros trabajos de investigación y por una gran experiencia obtenida.

Los indigo se podría decir son una nueva raza humana, más sensible y democrática, menos autoritaria y manipuladora vienen a crear grandes cambios en el proceso de la vida. Conocidos como Niños Indigo, estos tienen la capacidad de ver mas allá de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad táctil.

“Los Niños índigo, como su nombre lo sugiere, no son azules, se les denominó así por el tema del aura o campo energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules, manifestando la utilización de centros energéticos superiores”, según como nos lo asegura la doctora venezolana Maria Dolores Paoli, especialista en Psicoespiritualidad.

A ellos se les adjudica grandes dosis de intuición, que se demuestra en el desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su alrededor. Además, de que algunos menores llegan al mundo con el don de la sanación siendo investigados y muchos tienen esta condición de niños índigo.

La Psicologia transpersonal, donde se unen el conocimiento del Ego con el conocimiento del alma y que según Maria Dolores Paoli con quien se vio el caso como parte de la investigación ella esta convencida que estos “niños” hoy muchos ya hombres y mujeres “tienen una tarea muy específica por delante, porque según ella estos son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el verdadero cambio lo activan en la familia, en el hogar”.

En lo científico tenemos la confirmación del cambio que aportan, manifestándose en la activación de 4 códigos más en el ADN. Lo normal en los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64 patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de esos códigos activados que proporcionan toda la información genética. Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si fuese una computadora”, añade la especialista venezolana. Entonces, los niños índigos nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico.

En unos estudios realizados en la Universidad de California (UCLA). Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigos con dosis letales de virus de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. “La conclusión es que estos pequeños vienen con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando inmunidad a las enfermedades”.

Lo que sí esta claro es que los Niños Indigo (termino reconocido a nivel internacional) nacen en cualquier clase socio económica y se caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia.

La Paoli destacaba ciertos rasgos físicos, según ella “Son más delgados, tienen ojos grandes, ligeramente abultado el lóbulo frontal, por lo general zurdos o ambidiestros. Comen poco, e incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne”, añade. Según y partiendo de esto vemos que como son seres super evolucionados no necesariamente se queda en este manifiesto a lo que hoy decimos que si suelen ser delgados en su niñez, los ojos varian, suelen ser como se dice de frente amplia, zurdos o ambidiestros, comen para vivir y como son muchos ambidiestros y aveces ni lo saben igual hoy pueden ser vegetarianos y comer carne sin necesariamente morirse por no hacerlo.

La crianza y los valores son fundamentales para estos niños. El haber acertado con un especialista como un caso muy particular que seguimos que realizo todos los estudios habidos y por haber concluyó en esta posibilidad y recomendó a los padres de esta “niña” especial cuidado porque no aceptará la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptaria los viejos trucos de la disciplina basados en crear temor y culpa, por eso es importante que en su crianza emocional debe basarse en la visibilidad y la transparencia. Y no se equivoco en la época ya que retomando la investigación estabamos frente a un caso de “niño indigo” hoy adulta.

“A los los niños índigo no se les debe avergonzar ni culparlos, mentirles ni gritarles. Por el contrario, hay que preservarles la autoestima. Se les debe brindar la posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben recibir disciplina sin emoción”, lo que logra que en su vida adulta tengan un autoestima a prueba de balas.

Otras características importantes para la crianza emocional de los infantes es estimular su excelencia, mas no la competencia entre individuos. Y, además, involucrar el buen humor. Según Paoli, existen palabras claves durante el proceso de enseñanza de los pequeñines, de acuerdo a su edad biológica, basados en las Siete Leyes Espirituales para los Padres. Por ejemplo:

Hasta el primer año de vida: los vocablos esenciales son amor, afecto y atención. “A los bebes hay que tocarlos, abrazarlos, proveerles mucha seguridad y, además, jugar con ellos”, explica.

Entre el primer y segundo año: Hay que resaltar los términos libertad, respeto y estimulo. “Durante esta etapa se prueba el desapego a los padres. No hay que condicionarlos a travás del temor. Hay que evitar que el niño conecte el dolor como sinónimo de malo, de debilidad. Si así fuese no habría espacio para el crecimiento espiritual”, afirma Paoli.

Entre los 2 y 5 años: Merecimiento, explorar y aprobar, son las palabras claves, época de transición entre el Yo Soy y el Yo puedo. “Si le reprimimos el sentirse poderoso no se lograra que sea un adulto capaz de enfrentar cualquier reto”, enfatiza la especialista.

Entre los 5 y 8 años: el niño ya asimila conceptos más abstractos. Por ello hay que manejar los términos dar, compartir, aceptación, verdad y no juzgar. “A ellos les encanta compartir cuando sienten amor. Si se les enseña que para dar tienen que perder algo, entonces no aprenden el verdadero significado de dar. En cuanto a la verdad, deben aprender que va acompañada de un sentimiento agradable y no como antesala a un problema, en caso de ocultarla”.

Entre los 8 y 12 años: El niño ahora convertido adolescente, requiere que los padres manejen términos como la experiencia, la responsabilidad y el estar alerta. “Los que aprendieron las lecciones de la crianza espiritual, entonces reflejarán la confianza de sus padres. De lo contrario, se encontrara confuso, cederá a las presiones amistosas y buscará experiencias indiscriminadas”.

De acuerdo a Paoli, los colegios y demás centros educativos, deben estar atentos para reconocer la presencia de niños índigos dentro de los salones escolares. A su juicio, estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de enseñanza tradicionales. Por el contrario, “aprenden de forma reflexiva y participativa, mas no mediante la memorización. Por ello no extraña que a muchos de estos pequeñines se les califique como niños problemas, ya que se dispersan con gran facilidad durante las clases”.

Los niños índigo son sanadores por excelencia, ellos tienen la capacidad de drenar, equilibrar y elevar la energía de quién lo rodea. La frecuencia vibratoria de estos niños, permite sanar utilizando solamente su energía.
Al principio ellos “no saben” que pueden hacerlo, pero actúan instintivamente en ello, pudiera ser que tu menciones frente a un niño índigo de dos años de edad que te duele la cabeza, entonces el instintivamente te dice “¿te duele aquí?”, dirige su manita a tu cabeza… y en unos segundos tu dolor desaparece. Esta faceta de sanación es una característica sobresaliente en los niños índigo, ya que todos son sanadores, sin excepción, todos…. y nuestro caso concreto ya adulta lo viene realizando hasta hoy con un caso crónico desahuciado que hasta hoy los médicos no se explican que tan buena medicina o tan buena respuesta tiene el paciente ya que a estas alturas no debería estar con vida.

El niño índigo viene a elevar la energía, trabajan mucho en el cambio de conciencia de los seres humanos que siguen actuando bajo normas, preceptos y estructuras ya caducas. Esto implica realizar cambios en todo el sistema, en la familia, la educación, las formas de gobierno, los valores, los roles, etc. Todo lo que por caduco estorba tanto para el desarrollo del ser humano.

Esta filosofía o misión puede sonar hasta poético, no es una tarea fácil ni para los niños ni para los padres, ni para los maestros, ni para los psicólogos, psiquiatras, que continuamente nos vemos sometidos al enfrentamiento de esta realidad, por lo que se desarrolla una enorme confusión, sobre todo en la educación, ya que pocos estarán preparados para esto, solamente los padres de un niño índigo que tengan una conciencia diferente, un cierto grado de evolución, podrán hacerlo bien, ya que podrán comprender al niño, su misión y le ayudarán a llevarla a cabo sin obstaculizar, como lo hicieron en su momento los padres de nuestra adulta índigo de la investigación que se vino haciendo en América.

Podemos descubrir si nuestro hijo es indigo, véase estas preguntas a continuación, pero repito seamos objetivos y aún así prepararse.

¿Vino su hijo al mundo con un sentido de realeza y actúa como tal?
¿Tiene un sentimiento de merecer estar aquí y ahora?
¿Tiene un evidente sentido de identidad?
¿Tiene dificultades con la disciplina y la autoridad?
¿Se rehúsa a hacer ciertas cosas que se le ordenan?
¿Es para su hijo una tortura esperar haciendo colas?
¿Se siente frustrado hacia sistemas estructurados y rutinarios que requieren poca creatividad?
¿Encuentra mejores maneras de hacer las cosas que las que les sugieren en la casa o la escuela?
¿Es su hijo un inconformista?
¿Se rehúsa a responder a la manipulación o el manejo mediante el uso de la culpa?
¿Se aburre fácilmente con las tareas que se le asignan?
¿Tiene síntomas de Desorden de Atención o hiperactividad?
¿Muestra capacidad intuitiva?
¿Es particularmente creativo?
¿Demuestra empatía o preocupación por los demás?
¿Desarrollo pensamiento abstracto a muy temprana edad?
¿Es muy inteligente y/o dotado?
¿Ha descubierto su hijo la disposición a soñar despierto?
¿Tiene su hijo una mirada profunda y sabia?
¿Manifiesta pensamientos o conceptos espirituales con naturalidad?

Si ha respondido afirmativamente por lo menos 10 de estas preguntas, probablemente ojo probablemente estemos en el caso de que su hijo o hija sea un Indigo,  Más de 15 respuestas positivas, podríamos estar frente algo definitivo.

 

Consejos de como tratar al niño/a indigo:

Se puede percibir que un o una índigo es cautivador (a), ver en ellos mucha sabiduría, exigen mucha atención por no del ego. Esta característica viene de su conocimiento oculto.

Los padres simplemente deben respetar quienes son, y pronto verán en el paso del tiempo que esos niños responden a ser homenajeados y que sin duda pueden llevar una relación totalmente diferente de la que tuvimos nosotros de niños con nuestros padres,

Con una educación y trato bueno indicado para ellos, los niños serán mucho mas listos, y nos impresionaran con su auto disciplina o (auto-responsabilidad) reconociendo más rápido los problemas sociales e interesándose por las cosas
haciendo grandes siendo aún jovencitos.
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En unos estudios realizados a jóvenes indigos la diferencia de ellos y los demás radicaba en el factor de sabiduría que destacaba en preguntas extremadamente fuertes acerca de la vida y su papel como adolescentes.  Según las experiencias e investigaciones obtenidas incidimos en que:

Primero: Desde el nacimiento, hay que tratar al bebe de forma alturada en el tono de voz y con las palabras de como dirigirnos a ellos porque asi respetaremos la fuerza vital de ellos, el niño espera esto, y reaccionara negativamente si uds, no lo hacen, siempre esperen respeto a cambio, al principio, el niño parecerá no entender su solicitud de reciprocidad, pero empiecen a solicitarla verbalmente, de todos modos, mamá, tu intención de respetar y ser respetada es la clave, haz el arreglo temprano, nada que hagas lo puede crear; lo tienes que ganar con tus actos, haz esto verbalmente, el índigo responde a la responsabilidad celular, a menudo esta es la única lección con la que ellos vienen, y necesitan este tipo de empuje.
Segundo: Hay que decirle al niño, verbalmente, lo que esta sucediendo, Las madres tenemos un gran contacto visual, ¡Usarloo! Los niños sienten a un nivel celular lo que Uds., Hagan, mamás, quiero que recuerden algo que pudo suceder al momento del parto, ¿Recuerdan la primera vez que tuvieron a este bebe en sus manos y miraron a sus grandes ojos por un largo rato? ¿El niño les sostuvo la mirada? En efecto, si, lo hizo, ¿Qué sentiste durante este primer contacto con sus ojos? ¿Hubo comunicación? ¡¡Si!! Cada una de las mamás con las que se ha hablado recuerda ese momento ¡¡debido a la comunicación interior!! La intención es el poder de la comunicación, y funciona desde la ida que estos niños llegaron al hospital, o la casa donde nacieron, ellos saben si son o no queridos, aun si eres, una madre primeriza, son sabios en muchas áreas en las que tú no lo eras, así que espera muchas cosas con una madurez que parecerá más allá de su edad.
Tercero: lo más pronto posible, permitanle escoger en lo más que puedas, Prepárale opciones para las comidas, para el momento de ir a dormir, y para jugar, de las que ellos puedan escoger, recuerda que es agradable a su “realeza” el permitirles escoger lo que le gusta, ellos responderán a “la familia real” dándole una madurez que no esperaba, ellos no los ven a Uds., Como plebeyos, Ellos comprenden el linaje y devolverán el regalo del honor a medida que crezcan, son de la realeza, Ellos piensan que Uds., También lo son cuando Uds., comprendan esta actitud mental, se llevaran mucho mejor en su relación con ellos.
Cuarto: disciplinarlos como a cualquier otro niño, usando menos emotividad, el chantaje emocional no funciona con estos niños, así como tampoco lo hace la culpa, el gritar no provocara ningún cambio en ellos, y te veras, débil ante sus ojos, si tu “pierdes la compostura”, ellos ganan, en mi generación, todos temblábamos ante un grito o ante un padre furioso y fuera de control, los índigos se sonrieran, ¡¡Y en ese momento ya perdiste!! una pronta y silenciosa actitud disciplinaria, hecha en el momento oportuno, es lo que mejor funciona; se consistente en esto aunque yo se que es difícil, la madurez de los índigos desde una temprana edad hará que te comprendan mucho más rápido en los momentos en que te están poniendo a prueba, lo peor que puedes hacer con un niño índigo es dejarte “pisotear” por el, lo hará si se lo permites, luego es difícil recuperar su respeto, de acuerdo con Nancy ana tape, estos niños realmente responden a tu estado emocional, esto es distinto de reaccionar a el, amor, firmeza, integridad recuerda que estas también son emociones, ¡Estos niños son inmensamente intuitivos!
Quinto: estar atentos a señales de increíble frustración cuando empiezan a convivir con otros niños, esto es normal en parte, (más no ocurre en todos los casos como el caso en concreto que estudiamos e investigamos)…es la profunda depresión, y lo que se va acumulando, lo que da señales de profunda frustración y depresión, mas adelante, esto puede explotar en una conducta hiperactiva, como dije anteriormente, ambos son mecanismos de defensa que nacen de sentirse absolutamente solos, aun teniendo otros niños con quienes jugar, Recordemos que al nacer no vienen con una etiqueta que diga “niño índigo de la nueva era”, ellos cometerán errores al buscar a otros niños con quienes relacionarse, desde un punto de vista metafísico, por lo que recomendamos buscarles amigos indigos como él si es preciso pero normalmente según la crianza muchos llegan a ser tan completos que son felices estando solos como acompañados. Pero se les debe enseñar a ser tolerantes para los que no les comprendan en la escuela.

 

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