Las libélulas o Los Anisópteros  (Anisoptera, del griego anisos, “desigual” y pteros, “alas” )  han vivido en nuestro planeta por 300 millones de años, lo que significa unas 2 mil veces más tiempo que la especie a la que pertenecemos.

Estudios recientes han demostrado que existen más de 5 mil especies de ellas, con variados colores y tamaños.

Estos insectos son inofensivos para el ser humano; no pican ni muerden y son uno de los principales predadores del mosquito.

Las libélulas no pueden caminar, pero usan sus patas para atrapar presas o sujetarse cuando hay viento. A diferencia de otros insectos no pueden plegar sus alas sobre el cuerpo.  El cuerpo frágil y las alas largas y delgadas hacen de la libélula uno de los insectos más veloces. A diferencia de la mayoría de los insectos, éstas baten sus alas anteriores y posteriores de manera alternada para controlar mejor el vuelo.

Poseen una vista excelente, gracias a la peculiar estructura de sus ojos: alrededor de 30.000 facetas dispuestas de tal forma que le permiten aproximadamente 360º de campo visual. Estos ojos multifacetados, por lo general, se juntan en la parte posterior de la cabeza y le permiten ver a su presa desde una distancia de hasta 12m. La libélula no puede caminar por la posición frontal de las patas, pero la forma de “canasto” de éstas le permite atrapar a su presa.
El ciclo de vida de las libélulas, desde la fase de huevo hasta la muerte en edad adulta, abarca entre seis meses hasta seis o siete años. En ocasiones, las hembras ponen huevos entre las pequeñas grietas del barro o musgo. Pasan la mayor parte de su vida como larvas bajo el agua respirando a través de agallas, se alimentan de otros invertebrados o incluso de vertebrados, como renacuajos o peces.

En la fase adulta (voladora), las especies mayores pueden llegar a vivir hasta cuatro meses.
En el pasado remoto existieron especies mucho mayores. La mayor, encontrada como fósil, es una Protodonata llamada Meganeura monyi que data del Carbonífero con una envergadura de alas de entre 70-75 cm. La mayor especie de odonatas moderna, la Anax strenuus, endémica de Hawaii, y la gigante de América Central, Megaloprepus coerulatus, tienen 19 cm de extensión de alas. La especie moderna más pequeña registrada es la Nannophya pygmaea, de Asia, con una envergadura de alas de tan sólo 20 mm.

La libélula común, Anax junius, es una de las mayores y más rápidas, pudiendo alcanzar una velocidad de 85 km por hora.

Los caballitos del diablo o señoritas (del suborden Zygoptera), son a menudo confundidos con las libélulas. Sin embargo, ambos insectos son diferentes: éstos mantienen las alas juntas, pegadas al cuerpo, cuando están en reposo, mientras que las libélulas las mantienen separadas horizontalmente o ligeramente inclinadas hacia abajo y hacia adelante, además las libélulas tienen dos pares de alas mientras que los caballitos sólo tienen uno. Sus ojos también difieren, mientras que los de los caballitos del diablo están separados, los de las libélulas están prácticamente juntos. Los caballitos del diablo poseen cuerpos más delgados y son más frágiles en su vuelo. Ambos son miembros del orden Odonata y poseen ciclos vitales similares.

El macho de la libélula impone sus derechos sobre un territorio cercano al agua y lo defiende ferozmente de todos sus rivales. Cuando llega la hembra, el macho modifica su estilo de vuelo. Así, realiza una exhibición para cortejar a su compañera, antes de sujetarle la cabeza con pinzas especiales ubicadas en el extremo de su abdomen. Luego, la hembra arquea su abdomen hacia adelante para reunir sus órganos sexuales y se produce la fertilización. La hembra pone los huevos cerca o en el agua.

Las larvas son unos depredadores feroces, los cuales, mediante la mascara, (brazo retractil) que tienen bajo la boca, cazan otros animales: renacuajos, peces e incluso otras larvas de libélula.

Se ha descubierto recientemente que las libélulas emplean la ilusión óptica para acechar a otros insectos que invaden su territorio. Se pueden mover de tal forma que se proyectan a sí mismos como un objeto estático mientras atacan con rapidez a sus víctimas. Estos descubrimientos ilustran por primera vez cómo utilizan técnicas complejas de camuflaje durante el ataque aéreo.

 Entre las especies más comunes de las libelulas tenemos:  – Anax imperator  – Orthetrum cancellatum  – Libellula lydia
– Aeshna mixta.

 

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

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Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

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Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

Libélula. Foto: Ladyrene Pérez/Cubadebate.

2. Aeshna juncea

3. Rhionaeschna variegata

4. Crocothemis erythraea

5. Sympetrum flaveolum

6. Sympetrum infuscatum

7. Sympetrum sanguineum

8. Sympetrum fonscolombei

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