estresSabemos que el Estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.  Es una respuesta natural y  necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde mucho con una patología.   Esta confusión se debe a que este “mecanismo de defensa”  puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud y por consiguiente a la muerte.

Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión (estrés viene del inglés stress que es tensión) que repercute en el organismo humano y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano.                     Algunos ejemplos son los olvidos (incipientes problemas de memoria),  alteraciones en el ánimo, nerviosismo y falta de concentración.  En algunas mujeres puede producir cambios hormonales importantes como hinchazón de mamas, dolores en abdominales inferiores entre otros síntomas.

Es una patología emergente en el área laboral, que tiene una especial incidencia en el sector servicios, siendo el riesgo mayor en las tareas en puestos jerárquicos que requieren mayor exigencia y dedicación.

El estrés crónico está relacionado con los transtornos de La Ansiedad que es una reacción normal frente a hombre-estres-01-zdiversas situaciones de la vida, pero cuando se presenta en forma excesiva o crónica constituye una yá una enfermedad que puede alterar la vida de las personas que la padecen y su entorno, siendo aconsejable en este caso consultar inmediatamente a un especialista ya que una enfermedad lleva a la otra y el desenlace puede ser fatal si no se previene en el mejor de los casos o se cura antes de que sea demasiado tarde.

Los síntomas de estrés 
Algunos signos de exceso de estrés incluyen:

El aumento de la irritabilidad
Intensificación de la sensibilidad a la crítica
Los signos de tensión, como morderse las uñas
Dificultad para conciliar el sueño y la vigilia en la mañana
Beber y fumar más
Indigestión
Pérdida de la concentración

Es importante actuar para aliviar el estrés perjudicial antes de que afecte su salud física o mental.

Lidiar con el estrés 
El secreto de manejar el estrés es cuidar de sí mismo y, cuando sea posible, eliminar algunas de las causas de estrés. Si usted comienza a sentir demasiada presión o estrés, es aliviante darse un respiro, por más pequeño que sea.

Tómese un día libre del trabajo, de las tareas domésticas, de la familia y todo lo que ejerce presión sobre usted. Pase el día haciendo sólo cosas relajantes que le hagan sentir bien. Puede hacerle muy bien, ya que reduce el estrés y mejora su bienestar.

Algunas maneras de lidiar con el estrés: 

Aceptar las ofertas de ayuda
Haga una cosa a la vez – no siga acumulando el estrés sobre el estrés
Conozca sus límites propios – no sea demasiado competitivo o espere demasiado de sí mismo
Hable con alguien
Aléjese de las situaciones de estrés
Trate de pasar tiempo con personas que son gratificantes en lugar de personas que critican y juzgan
Practicar la respiración lenta usando la parte inferior de los pulmones
Usar técnicas de relajación

Una de las respuestas al estrés puede ser la ira.

El estrés laboral 
El estrés causado por el trabajo es el segundo mayor problema de salud en el trabajo en el mundo (después de los problemas de espalda). Debido a que todavía hay un estigma asociado a problemas de salud mental, los empleados son a menudo reacios a buscar ayuda psicologica porque existe el riesgo que se les vea como incapaces de continuar trabajando o realizando sus funciones normalmente.

RECORDEMOS QUE:

EL ESTRES puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo HAGA SENTIR a uno frustrado, furioso o ansioso.

LA ANSIEDAD es un sentimiento de miedo, desasosiego y preocupación. La fuente de estos síntomas no siempre se conoce.

 

EL ESTRES Y LAS DIETAS

Estrés

En España un estudio sostiene algo que ya veníamos anunciando:  El estrés engorda o adelgaza dependiendo de la dieta que siga quien lo padece, pero no del modo en el que podría imaginarse.  “A mí los nervios me engordan”. “A mí me adelgazan”. Décadas -o siglos, no está documentado- después de la primera vez que dos personas tuvieron esta conversación, investigadores del Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca publican un artículo en Cell Metabolism que zanja el debate de manera salomónica: ambas tenían razón; depende de cómo se fuera antes. El problema, según los autores del trabajo, es que era muy difícil investigar qué pasaba en personas. No era cuestión de inducirles estrés a sanos o enfermos, ni mucho menos era fácil quitárselo. Por eso la creación de animales modelo ha sido clave para dar las pautas.

La investigación, publicada en la revista ‘Cell Metabolism’ revela que mientras el estrés tiene un efecto protector en personas con dieta grasa, agudiza los problemas metabólicos y la diabetes en quienes se alimentan bien.

“En individuos con dieta sana, el estrés y la hiperestimulación nerviosa favorecen el desarrollo de hígado graso, la diabetes tipo 2 y otros problemas relacionados como la hiperglucemia, hiperinsulinemia y la hiperlipidemia. En cambio, en individuos con dieta grasa, su papel es protector, evitando que surjan estas enfermedades e, incluso, la obesidad”, afirma el estudio del CIC.

Desde el punto de vista de las enfermedades metabólicas, los resultados del estudio tienen una lectura directa en los tratamientos: combatir el estrés en unos puede ser bueno; en otros, en cambio, puede tener un efecto pernicioso.

El hallazgo ha sido fruto de una mezcla de observación y casualidad, ya que el CIC, que se dedica a investigar el cáncer, observó que ratones con una mutación en el oncogén Vav3, tenían el proceso del estrés continuamente alterado.

Esta observación ha permitido estudiar los efectos de los cambios en las circunstancias exteriores en los trastornos del metabolismo de los ratones, algo que hasta ahora solo puede hacerse en roedores, por la dificultad que conlleva observar los efectos directos del estrés en personas.

Aunque, según los expertos, es necesario recordar que lo que funciona en ratones no siempre lo hace en la misma medida en personas (de hecho, estudios recientes revelan que solo ocurre en un 5% de las ocasiones), el hallazgo es un punto de partida fundamental para nuevos y más precisos estudios sobre el tema.

(Con información de Russia Today)

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