13315401_1347214771961620_2038257868797859010_n

CHARLAS DE CAFÉ 

Con Arturo Haro

Una Piedra en el zapato.

 

Hola hace unos días mi esposa me mostró un cartel que decía:
Si usted tiene una piedra en el zapato, no teorice sobre ella, ni pida explicaciones, no vaya a terapia a “trabajar sobre su piedra”, no necesita reclamarle a sus padres o a otra persona por su piedra. Si usted tiene una piedra en el zapato, cállese, deténgase, quítese la piedra y siga con su vida, y no trate en el camino de lastimar a otros, es su pie, es su zapato, pero lo más importante es SU PIEDRA!!!…
Te suena?, en efecto cuántas veces hemos ido por la vida sin hacernos responsables de lo que nos sucede, del momento que estamos viviendo y me refiero a esos momentos donde las cosas no van bien, donde todo parece derrumbarse, pero siempre con la firme convicción de que eso que está sucediendo no es por nuestra culpa sino por culpa de todos los demás, pensamos que somos los únicos que estamos en la posición correcta y que el universo está confabulado en nuestra contra.
Volviendo a leer un libro que me gusta mucho de Richard Bach encontré una cita que  encaja muy bien con lo que estamos platicando este día y es la siguiente:
“Todos los seres, todos los conocimientos de tu vida, están ahí porque TU los has convocado, de ti depende lo que resuelvas hacer con ellos”
Y eso pasa realmente, lo que eres ahora es la consecuencia de las decisiones que has tomado en el pasado, porque incluso el que tu hagas lo que otros quieran esa fue también una decisión en tu vida, así que asúmela y aprende de ella, si te das cuenta que esa decisión o esa serie de decisiones te han llevado hasta este momento y no es lo que esperabas, cambia de dirección, todos los días de nuestra vida estamos en la encrucijada donde tomaremos caminos diferentes si así lo decidimos, solo es cuestión de querer hacerlo.
Tendemos a hacer posesiones y aferrarnos a ellas, no las soltamos porque pensamos que al hacerlo perderemos todo, sin saber que cuando esa posesión es negativa ya todo está perdido y es necesario soltar para poder estar en la posibilidad de tomar algo mejor.
Te cuento una historia que leí hace mucho tiempo y me quedó tan marcada que siempre la recuerdo, dice así:
Había una vez una persona con mucho dinero y propiedades pero vacío por dentro, no sabía qué hacer con su vida y no había nada incluyendo su dinero que lo pudiera hacer sentir mejor, por lo que a consejo de un amigo fue a visitar al “maestro”,  emocionado llegó al santuario donde el maestro meditaba y acercándose a él le dijo “maestro vengo porque mi vida es vacía y no sé cómo puedo llenarla de aquello que nos hace crecer, vivir y ser mejores cada día, es por eso que quiero ser tu aprendiz para que me ayudes a descubrirlo” el maestro le respondió “La única forma en la cual yo te podría ayudar es que te deshicieras de todo aquello que te ata y no te deja progresar”, el hombre rico, salió del templo y se puso a meditar sobre lo que el maestro le pedía, y fue su decisión creer que lo que el maestro decía era que se despojara de sus propiedades y dinero, entonces así lo hizo, y cuenta la historia que ya una vez que regaló todas sus posesiones regresó con el maestro y le dijo “Maestro hice lo que me pediste, ya regalé todas mis posesiones y todo mi dinero  y estoy frente a ti con nada en mis manos”, el maestro lo miró y le dijo “ENTONCES VETE Y SUELTALO” frustrado el hombre se retiró porque no entendía lo que acababa de pasar, él que había regalado hasta su último bien material se quedó sin nada y solo con eso en la mano se había presentado, entonces porque lo habían regresado. Ya no se supo más de este hombre que triste se fue de la ciudad nunca entendió lo que el maestro le decía “HASTA DE LA NADA, PODEMOS HACER UNA POSESIÓN”
Te gustó la historia?, apréndela, estamos propensos a hacer posesiones de todo aquello que nos haga sentir cierta seguridad sin saber que muchas veces eso que no queremos soltar nos afecta más de lo que nos ayuda.
Entonces suelta lo que te afecta, no hagas de la nada una posesión, lo que te afecta se suelta y entonces tus manos quedarán listas para tomar aquello que esperabas.
Espero que esta semana aprendas a soltar y así liberarte de todo ese peso y esa carga que muchas veces te amarra a donde estas y no te deja avanzar.
Te mando un saludo con un espresso machiatto.
Hasta la próxima.
Anuncios