Melania Trump, hija de Viktor Knavs vendedor de autos y de Amalia trabajadora de una fábrica textil, nació hace 46 años en una ciudad industrial llamada Sevnica de la antigua Yugoslavia de lo que hoy es Eslovenia bajo un régimen comunista, donde paso su infancia en un departamentito pequeño de un edificio de departamentos de ocho pisos al lado de un rio y muchas fábricas y pegado a la escuela primaria donde estudio la hoy esposa de Donald Trump.


Desde niña siempre tuvo la gran ilusión de hacer grandes cosas en su vida, allí hizo sus primeros trabajos de modelo a finales de los 80 hasta que se trasladó a Liubliana, donde se matriculó en la Universidad de Arquitectura y Diseño -carrera que no completó.

 

Los residentes de Sevnica recuerdan a Melania Knavs (nombres de soltera) como una muchacha muy guapa de figura delgada, alta muy bien educada, estudiosa y que albergaba en su corazón llegar a triunfar en el mundo de la moda .  Su amiga de la infancia Marjana Jelanic quien hoy dirige una escuela dice que Sevnica que por aquel entonces todavía estaba integrada en la Yugoslavia comunista que presidía el mariscal Tito, ligeramente más liberal que otras dictaduras de Europa Oriental que además mantençoía lazos con Occidente y del que sus ciudadanos podían viajar al exterior le dio la oportunidad de irse porque para ella era como si dicho lugar se le hacia muy pequeño ya que siempre soñaba con irse de alli, hasta que lo logro. Así mismo dice que “Melania era una estudiante excelente super organizada, disciplinada y de muy buenos modales incapaz de decir una mala palabra o hablar mal de alguien.”

 

Así mismo muchos en la Eslovena Sevnica sostenían “Es muy importante para nosotros que somos un pequeño país de Europa central y Sevnica una ciudad pequeña, sucesos que como este contribuyen a nuestro reconocimiento internacional” y el mismo Alcalde Srecko Ocvirk dijo: “La campaña de Donald Trump ya ha beneficiado a Sevnica.” Otros que se daban cita el miércoles en el Café Central de la ciudad Janko Resec, aseguraba que “la atención mediática sobre Sevnica, ya les ha beneficiado. Estoy convencido que las cosas nos irán mejor ahora”, insistía entre otros escépticos, que decían “Trump no se ha preocupado nunca de Europa, y no estoy segura de que ella [Melania], pese a que es eslovena, pueda influir a nuestro favor”.

 

Su vida nunca fue tan glamorosa como lo es hoy como ex modelo que luce trajes muy sobrios y refinados, acostumbrada a las grandes capitales Europeas y a los muchos idiomas.  Después de un tiempo trabajando como modelo en Europa decide irse a hacer carrera en Nueva York, ciudad a la que se mudó en 1996.  Fecha que suscitó polémica ya que en la última semana de campaña la agencia AP publicó informaciones que apuntaban que la ex modelo habría trabajado antes en EEUU sin el permiso de trabajo necesario ya que aseguran que trabajó y recibió remuneración antes de 1996 y de obtener el permiso legal para trabajar en Estados Unidos. Hechos que los Trump siempre han negado.

 

En 1998, en una fiesta de un Club de New York, organizada por el dueño de una Agencia de Modelos conoció a su futuro marido, Donald Trump veinte años mayor que ella con quien se caso años después en el 2005.

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La ex modelo, también probó suerte como empresaria con poca fortuna.  Se convertirá igualmente en la primera FLOTUS -como se conoce a la primera dama- que ha posado desnuda para la portada de una revista.

 

También quedará en la historia como la segunda inquilina de la Casa Blanca que no ha nacido en EEUU. (La primera fue Louisa Adam, esposa británica del presidente Quincy Adams, que gobernó de 1825 y 1829.)

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Esposa y madre del hijo menor de diez años de su matrimonio con el virtual Presidente de los Estados Unidos de America: Donald Trump.

 

 

 

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La nueva familia Presidencial de la Casa Blanca 2017

Después de varios meses  -tras la polémica que parte de su discurso en la Convención Republicana Nacional había sido plagiado de la áun primera dama Michelle Obama– La mantuvo de por sí discreta, en la que si tuvo más protagonismo y presencia pública Ivanka Trump, la segunda hija del magnate. El tropiezo en la convención republicana en julio, respecto a lo del plagio fué muy desafortunado logrando que se dejara ver muy poco, al punto que en las redes sociales se popularizó el hashstag #WhereisMelania (“dónde está Melania”).  Sin embargo Melania volvió al ojo público en la última semana de campaña en los diferentes escenarios para presentar a su marido o pedir el voto por él.  Así mismo anunció que de llegar a la Casa Blanca como primera dama tendrá “un rol tradicional” cuyo centro de preocupación será el futuro y la seguridad de los niños, como recordó hace unos días en su primer discurso público tras el plagio. Una intervención que hiciera en Berwyn, una pequeña ciudad de Pensilvania, en la que reivindicó el ideal reaganiano del esplendor estadounidense y llamó al entendimiento: “Tenemos que encontrar una forma mejor de hablarnos, de discrepar, de respetarnos” que lucharia contra el “ciberbullying” que se dan contra niños y adolescentes entre otros más, levantándose gran humareda y críticas al respecto ya que Trump tuvo una pésima actitud para con las mujeres y sus rivales.

Paradójicamente, la exmodelo e inmigrante eslovena a la que aún se le nota el acento, encarna precisamente el colectivo con el que más problemas ha tenido el presidente electo: mujer y extranjera.   En las trifulcas de Trump a cuenta de la inmigración y el sexismo, Melania ha salido al rescate de su esposo: inmigró a Estados Unidos, sí, admite, pero de forma legal; y su marido ha hablado de forma sexista, quizá, pero en un contexto determinado, argumenta: en una charla jocosa y masculina, o bien en respuesta ataques de mujeres.

Melania se presentó en Pensilvania, en campaña como una inmigrante que ha logrado el sueño americano diciendo: “Vivir y trabajar en EEUU fue una verdadera bendición, pero yo quería algo más. Quería ser estadounidense” Status que logró en el 2006 tras contraer matrimonio con Trump en el 2005.

Desde que Donald Trump se presentó como candidato a la presidencia en junio de 2015, Melania fue objeto de muchas críticas por su pasado inclusive de publicaciones que se hicieron eco de que en algún momento de su vida había trabajado como “señorita de compañía” antes de casarse.  Por lo que la futura Primera Dama del país norteamericano no dudó en poner el tema en manos de sus abogados, demandando al diario británico ‘Daily Mail’ y a ‘Webster Tarpley’ por difamación.

 

La futura primera dama siempre estuvo muy cerca de su marido, dejando como objetivo central para las fotos a su hijo Barron de diez años, apreciándose así, entonces a la nueva familia inquilina de la  Casa Blanca a partir de enero.  El dia del escrutinio general en el que fuera nombrado a su esposo el Magnate Donald Trump como el Virtual Presidente de los Estados Unidos de América ella se encontraba vestida con un traje pantalón blanco de Ralph Lauren, ocupando un discreto segundo plano entre los cinco hijos de Donald Trump producto de sus matrimonios anteriores, durante el discurso que ofreciera éste por la victoria obtenida.

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