NON NOBIS, SED OMNIBUS (IX)
No para Nosotros, Sino para Todos

Gibraltar Tras el Brexit: ¿Una Cuestión De TRES Estados?
Por Óscar Quirós Romero
#GrupoAPCES

Pocas personas y pocos políticos que, no sólo es lamentable, señores ingleses, sino que da señal de lo poco que les ha importado a Ustedes, hasta ahora y desde tiempos remotos, la situación de los ciudadanos de todas las colonias británicas, tanto ultramarinas, como de la única europea Gibraltar, con su repentina decisión de salir de U.E.

Hace algunos años, un grupo de Touroperadores españoles visitamos, de la siempre sabia mano de Olga Vera, el istmo de Gibraltar.

La recepción en la frontera no pudo ser más divertida:
Nos subió al Van un bobby serio, perfectamente uniformado con su casco y su porra, mientras nosotros le saludamos en un correcto inglés y con una amplia sonrisa:
Hi, Sir. Hi Sir! (Todos Pasaporte en mano, naturalmente)
Mientras él, nos correspondía en un perfecto andaluz:
¿Zoiz to’os españoles?. ¡Poz Ea! (Mientras realizaba un gesto al conductor de “Pa’dentro”.)

Puedo prometer y prometo, que no paré de reír a lo largo de la estancia de dos 2 días / 1 noche en el Peñón de Gibraltar con las anécdotas que el grupo de Agentes, un servidor y los habitantes gibraltareños, pudimos vivir.
Pues sí, nos recibió el Primer Ministro, Peter Caruana, un hombre educadisimo, que habitualmente, reside en un un pueblito de la Costa del Sol malagueña y aunque era, con diferencia, era el hombre más respetado del Peñón, seguía siendo tuteado pero, eso sí, siempre con el debido respeto y modales por parte de todo el que se podía dirigir a él. ¿Cercanía al pueblo? Yo diría que sí y no es la primera vez que veo esto, en Australia también sucede: Tutean al mismísimo Presidente de la Nación. (Igualito que las apariciones en plasma de nuestro Mariano, en fin…)
Caso aparte, el resto de la población, todos con mote y con una notoria influencia andalusí. Por ejemplo, nos recibió a la par que el Sr. Caruana, al frente del Ministerio de Turismo estaba el Sr.Joe Holliday, absolutamente todas las personas – y no sólo los allegados – le llamaban “Johnny Holidays”, (Juanito Vacaciones, para entendernos) generando la sorpresa y la risa entre el grupo de profesionales del turismo españoles presentes allí.
Y quedan muchas anécdotas más que serán contadas en otras ocasiones.

De momento, tras visitar el Peñón, sus túneles y galerías, los cañones, los monos, seis o siete hoteles, el barrio Genovés (Me dicen que es el más antiguo de la city) y asustarnos con las sirenas de alarma de la calle principal que se cierra, repentinamente, para que pueda aterrizar un avión de medio tamaño… nos dimos un tiempo para regresar para tomar una ducha en nuestro hotel, el Hilton, quedando a una determinada hora en el Pub “El Ganso Loco”.

Un Hotel, el Gibraltar Hilton que saltó a los medios por ser el Hotel el elegido por John Lennon
y Yoko Ono en su noche de Luna de Miel, antes de irse al Amsterdam Hilton a pasar su famosa “Semana de la Paz”, desnudos, bajo las sábanas y ante toda la prensa mundial, reivindicando el fin de la Guerra de Vietnam.
Yo, precísamente, solicité esta mítica habitación y me fue concedida, así que, casi, no dormí ante tal evento para un beatlemaníaco como yo.

Un par de horas libres y salimos a buscar el Pub donde habíamos quedado con la Corporación para seguir trabajando fuera de horas y de forma más distendida, si cabe.
¿El Ganso Loco, el Ganso Loco?… ¿No será “The Crazy Goose” que hemos pasado delante de él seis veces? Ja, ja, ja. ¿Una broma a la altura, se supone, de buen andaluz en un ciudadano supuestamente británico?. Bien, así son los gibraltareños, distintos, mezclados, bien avenidos, serios en el trabajo, bromistas fuera de él. Preguntas a cualquiera y hayas el “click” de la cuestión:

“Mi padre es militar británico de las Fuerzas de la O.T.A.N.

y mi madre es de Tarifa.”

Y es que, claro, con la Ley británica de prohibir la venta (que no el consumo) de alcohol en Pubs y Supermercados, cruzan diariamente la frontera a España, para seguir con la rumba, generando así una mezcla y afinidad entre las poblaciones de La Línea, San Roque y Tarifa difícil de evitar. Entonces la conclusión es que: Los Gibraltareños tendrán sus particularidades, pero son, en su mayoría se sienten medio españoles, aunque no terminen de perder sus firmes raíces inglesas. Claro que, quiero saber porqué prefieren ser británicos y las respuestas de mi amigo se suceden:

Porque nuestros hijos tienen la lengua inglesa como lengua materna y casi todos hablan español o, más, bien andaluz como segunda lengua para salir de noche.
Porque nuestros hijos reciben una educación más avanzada.
Porque nuestros hijos tienen acceso a la Universidad Oxford y no a la Complutense.
Porque aquí no hay paro, ni delincuencia.
Porque es cruzar la frontera, se va a La Línea, o a Tarifa y… ufff, !Lo que puedes ver! 50% de paro, delincuencia, tráfico de drogas. ¡Aquí no!
Porque pagamos menos tributos y recibimos más a cambio.
Y porque éste será un argumento parecido al que le pueda dar un marroquí que viva en Ceuta o Melilla, que haya obtenido residencia española y pueda votar si quiere ser español o seguir siendo ciudadano marroquí.

Es en este punto, es donde dejé de preguntar sobre este tema, sinceramente: ¡Tiene razón!

Pero esto era así hasta que apareció la amenaza del Brexit. Ahora, no sé el sentir de los gibraltareños porque con el Brexit en marcha van a perder muchos de los privilegios que les acercaban a los británicos que aparte de dinero e inversiones varias para ganar tierra al mar o vaciar de basura nuclear los barcos y submarinos de la Armada Inglesa en sus fondos en lo que hoy es un basurero nuclear que aparece en todas las Cartas Náuticas, incluidas las españolas… Y sí, seguirían con la Libra Esterlina como moneda, pero no fuera de la U.E. Tendrían una nueva frontera con España que les dificultará, y mucho, seguir residiendo entrando y saliendo diariamente en la Costa del Sol. Que saldrían ipso facto de la zona schëngen, y un larguísimo etcétera de inconvenientes que, en absoluto, esperaban. Al menos, tan pronto, tan inmediato, tan imprevisto y de forma tan chapucera.
Pienso que, al menos, la colonia se acercará a España, al menos, un tiempo, de forma interesada y eventual para no perder su statu quo, ni el ritmo (ni el negocio) con la U.E. con la intención de convertirse más antes, que después, en un Estado soberano dentro de la Unión. Algo que, de siempre, vienen soñando.

Fdo: Oscar Quirós Romero
#GrupoEmpresarialAPCES

#Gibraltar Tras el Brexit

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