Rosario Montoya, La Reina Gitana

By Teresa Fernandez Herrera


Estamos en Jerez de la Frontera, en la Peña Flamenca El Pescaero. Es domingo 24 de febrero, 2.30 de la tarde. A las tres va a comenzar un concierto de piano flamenco por Rosario Montoya, La Reina Gitana. La sala de conciertos y otros espacios aledaños rebosan de gente, particularmente de su gente, alumnos y compañeros. A pesar de la hora intempestiva para un concierto. Y es que La Reina Gitana es de Jerez y hace diecisiete años que no da un concierto aquí, en la peña que dirige su padre, Antonio Lazo. Y es que Rosario Montoya es la única pianista de etnia gitana con primer premio de composición, profesora de música e instrumentista por el Real Conservatorio Manuel de Falla de Cádiz que existe en España. Y quién sabe donde más.

En la imagen Rosario Montoya, La Reina Gitana con su padre Antonio Lazo en la Peña Flamenca El Pescaero de Jerez de la Frontera, 24.02.19.

Regalazo de concierto en el que interpreta composiciones de su espectáculo 88 teclas con pasión y de su disco Muchelumbre. Dedicatorias a su padre, La Salvaora copla por bulerías y a su madre A mi mare. Solo de piano para su famosísima Malagueña. Dice que Dulce melodía está dedicada al parto de su niña, Rosarito. Y los meses de gestación se describen por bulerías y alegrías; una nana y tangos para los dos últimos meses. Y para finalizar el concierto, su autorretrato por bulerías, una música que la describe con mucho amor y sinceridad.

Teresa Fernández. Hoy he vivido como nunca, viéndote rodeada y mimada por todos los tuyos, el amor, la piña que sois por aquí las familias gitanas. Cuéntame cómo se vive en una familia de cantaores y bailaoras. algo tan insólito como tu vocación por el piano desde muy niña.

La Reina Gitana saludando a su público antes de su concierto en El Pescaero. Foto María Higuero

Rosario Montoya. Uf! Yo siempre me he sentido muy integrada en mi casa, con mi madre, mi padre, mis hermanos. Nosotros éramos una familia humilde. Mi padre era encargado de una finca donde los dueños eran muy buenos con nosotros. Maruja, la hija me regaló mi primer piano, algo imposible para mi familia. Antes y ahora los pianos son muy costosos, pero entonces era tener piano o no podías estudiar, no era como ahora que existen los teclados, ni la facilidad de ir pagando poco a poco, o alquilar. Mis padres nunca dijeron, cucha la niña que rara, que no quiere ser cantaora ni bailaora. Siempre estuvieron y están muy orgullosos de mí.

Teresa. Tienes un currículo fantástico y quien quiera puede verlo asomándose a tu trayectoria concertista y creadora en internet. Pero dime si ser mujer pianista flamenca te ha hecho sentir, alguna vez, cierta discriminación.

Rosario. Nunca he sentido racismo, pero sí machismo. Incluso Marisa. mi representante me dijo hace algún tiempo, “Rosario tú estás metida en un mundo de hombres. El mundo del flamenco es así, es un mundo de hombres y no te contratan como a un pianista hombre”. Empecé a analizar sus palabras y me di cuenta del porqué me ha costado tanto tirar pa’lante. Hay machismo, a mi me han llegado a decir guitarristas que el rasgueo del piano no los gusta. Yo he hecho rasgueos por bulerías, por malagueñas…pero si lo hace un hombre si los gusta. Me he dado cuenta de que estamos de espaldas y eso es lo que hay. Pero ahí estamos, guerreras. Ahí se ve el temperamento de una mujer.

Teresa. Y entre vuestra comunidad, en los años que estudiabas, eso de que una mujer fuera a un conservatorio, fuera primer premio de composición, profesora, instrumentista, que fueras una persona culta, no autodidacta, ¿cómo se veía?

Rosario. Yo estaba estudiando con 17 años y me decían ¿”adonde vas con la partitura”? porque yo compaginaba el estudio del clásico con el del flamenco, y se reían. Ya ves, ahora quieren ellos estudiar el piano, ya sabes que soy profesora en la Escuela de Música de Jerez, ahora sí, después de treinta años. Como quien dice ayer, se reían y se burlaban de mí. Pero yo no le echaba cuentas, yo estaba feliz con querer ser pianista y madre y a mí no me vence nadie.

Teresa. ¿Cómo fue tu vida en el conservatorio?

Rosario. La mar de feliz. Rodeada de música. Era la única gitana con titulación de piano en España. Y yo me sentí muy bien. A ver, es que en Jerez, gracias a Dios, estamos muy integrados. Entonces yo me fui al conservatorio y la gente de aquí no le echaba cuentas. Mis amigas eran mis amigas y los profesores me enseñaban como a otra más. Y cuando terminé la carrera me dijo el director, “Ahora ya tienes el título. No hay ninguna mujer de raza gitana que lo tenga. Eres única.” Entonces yo me sentí un poquito como que Dios me había tocado con su varita. ¡La primera gitana que tiene la titulación de piano!

Teresa. Tu colega pianista gitano, David Peña Dorantes me decía hace poco que él, en el conservatorio se sentía un privilegiado, porque era el único que además del estudio clásico tenía el flamenco.

Rosario. Le entiendo. El flamenco hay que sentirlo para poder interpretarlo y llevarlo en la esencia de tu alma. Y a lo mejor para algunos es muy complicado y para nosotros los gitanos como lo llevamos en la sangre no nos resulta difícil. Y al tocar por soleá, yo he tenido un pellizco, porque sentimos el flamenco. Para muchos alumnos no gitanos el aprendizaje del flamenco es complicado… porque no es cuestión de comprender, hay que sentirlo.

Teresa. Dices que no compones con partitura porque la expresión flamenca es algo muy particular, pero yo te digo que una cosa es la composición y otra cosa es la interpretación, porque toma por ejemplo una partitura de Mozart y la partitura es la misma para todos los pianistas del mundo pero cada uno le da su toque de personalidad… Tú que eres pianista, ¿porqué no usas ese medio tan facilitador que es la partitura?

La Reina Gitana en concierto con su cuarteto. Foto María Higuero

Rosario. Bueno, yo la escribo luego. Lo que pasa es que si es verdad que el flamenco es pura transmisión del intérprete en ese instante. Si tú tienes que interpretar a Mozart, hay reglas, no puedes interpretar un mezzo piano con un forte, eso la música clásica no te lo permite, Si tú lo haces vale, pero no debe hacerse. En el flamenco la libertad que tenemos es que el intérprete eres tú y si quieres hacer un forte lo haces y si quieres recogerte te recoges, es que el flamenco es eso, eres tú el que lo está haciendo y esa es la pureza que tenemos. Los críticos son muy conflictivos con eso, cuando dicen que les gusta lo puro. Pero no. Lo puro no es lo antiguo. La pureza está en tu interior. Y se está equivocando mucha gente. Terremoto cantaba como cantaba porque lo sentía así y por eso gustaba. Lo puro es lo que yo siento. Y esa es la pureza, digan lo que digan críticos o puristas. No es copiar de los antiguos, no. Los antiguos eran otra sociedad distinta, sin tecnología, por eso eran tan creadores. Por eso ahora hay tan poca creación, porque está el internet que lo calca, pero eso no es el flamenco, el flamenco es otra cosa.

Teresa. Cuando te oigo interpretar flamenco al piano no puedo evitar que me suene a flamenco sinfónico, muy diferente a escucharlo con guitarra.

Rosario. Claro, el piano es un arpa con las cuerdas tumbadas. Es un arpa acostá. Es armonía. Siempre se ha dicho que el piano es todas las voces de todos los registros de todos los instrumentos. Entonces tienes que aprovecharlo. Si es verdad que mi malagueña llega a ser ortodoxa, quiero decir, que puedo hacer el sonido de la guitarra, pero la guitarra tiene también sus límites. En la malagueña hago sonido de guitarra al comienzo y en el rasgueo compuesto por mí. Ese comienzo es de la escuela de la guitarra. Nunca olvides que el piano puede ser una orquesta.

Teresa. Tienes una trayectoria impresionante dentro de España y sobre todo en Andalucía. Pero he observado y corrígeme si me equivoco, que tienes poca expansión internacional…

Rosario. Qué va. He estado en Canadá, Portugal, en Salzburgo, en Suecia, Francia, Italia, Australia yo que sé, es que ya hace muchos años. Recientemente he estado en Suecia, en Nordkoping y en Estocolmo. Ahora tengo una gira en Moscú. No. Aún no he estado en Estados Unidos. Y es que tantos compañeros me cuentan cosas tan desagradables de la aduana que no sé, intento evitarlo. Yo lo pasaría muy mal, soy muy sensible para eso,

Teresa. Rosario tienes algo único, eso es extraordinario, eso debería contar a la hora de expandirte. ¿No te limita estar casada y tener una niña pequeña para salir donde sea?

Rosario. No, para nada. Ahora que me lleva MA Eventos, que también lleva a Vicente Amigo y a Lole Montoya, hay varias cosas en proyecto..

Teresa. Tema dinastías flamencas. Toda tu parentela jerezana.

Rosario. Artistas pocos, de los Lazo está Paco Gálvez que es padre del guitarrista José Gálvez, que es primo segundo mío. De los Montoyas, La Chicharrona, Pepe el de Joaquina, que le toca a Fernando de la Morena, le tocan a mi madre. Y está mi padre, un buen cantaor, bueno tú ya le has oído por fandangos en el concierto con El Carbonero de guitarrista. No, Lole Montoya no es de la familia, somos amigas desde hace años y ahora tengo un proyecto con ella, vamos a hacer un disco, también tengo otro en proyecto con Diego Agujetas.

Diego Agujetas es la excepción, a sus 73 años le ha encantado mi toque y quiere hacer un disco conmigo. Maravillada estoy y más de las palabras de Agujetas. Por lo demás sigo notando el machismo. Me llaman cantaoras, raramente cantaores. Ahora en unosdías participo en un concierto de Felipa del Moreno con otros artistas, en el ciclo De la Raíz del Festival de Jerez. Felipa además de excelente cantaora es aún mejor persona.

Teresa. ¿Machismo femenino?

Rosario. Si y es cosa que no entiendo, porqué tienen que ponerme como una bailaora, o como una cantaora, cuando ni canto ni bailo. No sé porqué tienen que meterse conmigo, ni porqué molesto. Yo soy pianista, soy músico, estoy en mi mundo musical. Pues sí, hay envidia y da corajillo.

Yo soy músico, no tengo porque plantearme si soy hombre o mujer. Yo nunca he rebuscao esa maldad pero la hay. Pienso que sí, que hay coherencia en lo que me preguntas.

Teresa. Tu apoyo familiar denota el enorme cambio de mentalidad respecto a la mujer artista, gitana o paya en los últimos años. Hubo tantas mujeres artistas frustradas por padres o maridos…

Rosario. Así es. Yo he tenido todo el apoyo de mis padres, pero a mi madre quiso llevársela Carmen Amaya a su compañía y no la dejaron porque era aún una niña. Mi abuelo le dijo que prefería verla casada y con hijos antes que artista. Mi abuela regentaba una sala de fiestas, era bailaora, se casó y se acabó. Pero una tía mia que era más vanguardista, se empeñó y se fue con una compañía de cante, no le echó cuentas en el pueblo. Y salió adelante.

Teresa. Las reticencias a la educación superior en Jerez y alrededores ¿siguen vigentes por miedo a perder la esencia flamenca?

Rosario. Hay algunas reticencias, sí. Si la mayor parte de los cantaores pensaran como tú me estás diciendo la cosa cambiaria, habría más calidad. Creen que van a perder la esencia flamenca si aprenden técnica vocal. A ver, a mí en la carrera me han enseñado técnica, armonía. La última partitura que he tocado hoy, Temperamento, la ha llevado José Manuel de Diego, catedrático de piano y magnífico concertista para tocarla en conciertos clásicos. Dice que tiene cosas de Stravinsky.

La técnica vocal es importantísima, pero no lo hacen por temor a perder la esencia flamenca. Los sonidos flamencos son guturales. Luego se meten con Rocío Márquez porque está en todas partes. Y es que estudia y conserva la esencia flamenca intacta.

Mi vida está en mis composiciones. Muchelumbre y cualquier cosa que yo hago están creadas por sensaciones que he sentido en mi vida. Enamoramiento, fracaso, emociones, ver a mi madre, sensaciones. Por ejemplo me ha emocionado mucho estar en un doblete para niños con cáncer. He venido llena de sensaciones. Todo eso lo recuerdo con música. Y en eso se basa mi música, en la descripción. Resumiendo, mi flamenco es música descriptiva. Un compositor de música contemporánea que me daba clases me lo dijo. Lo tuyo es música descriptiva.

Teresa. Eso es bastante habitual en el piano. Con tu autorretrato te describes de maravilla y mira que te conozco poco, pero cuando te he escuchado esta tarde he sentido que esa mujer eras tú. Y has tocado al comienzo del concierto una cosa de tu espectáculo 88 teclas con pasión y se ha notado la pasión, mejor, has derrochado pasión.

Rosario. Creo que eso es mi fuerte.

Teresa. Artistas gitanos pianistas y directores de orquesta. Te conozco a ti, a David Peña Dorantes y a Paco Suárez. ¿Alguien más?

Rosario. José Zarzana, gitano de Jerez, es director de orquesta y el único que tiene la carrera de composición.

Teresa. ¿Eres feliz?

Rosario. Yo soy feliz, vivo mi vida, estoy realizada. Que me llaman para ir a cualquier parte del mundo, allá que voy. Si Dios no me manda ahí en ese momento es que no voy a ser feliz en ese momento. Yo no me cierro a nada, sigo a donde quiera Dios como creyente que soy. Yo le pido y Él me da. Yo soy feliz, estoy emocionada con lo que ha ocurrido hoy aquí.

Teresa. Última pregunta ¿Planes futuros?

Rosario. Tengo mi compañía, cuarteto o quinteto. Violeta Romero me ha ofrecido un proyecto con orquesta sinfónica para mi disco Muchelumbre, producido por mí. Tengo un dúo con Lole Montoya. Por donde la vida me lleva. Yo soy feliz.

Felipa del Moreno al cante y La Reina Gitana al piano en Jerezaneando 27.02.19. Foto Javier Fergo. 23 Festival de Jerez

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