Andrés Marín. Autorretrato de un espíritu libre

By Teresa Fernandez Herrera

Andrés Marín Pérez, sevillano, hijo de artistas flamencos, autodidacta, rebelde, hijo de su tiempo, referente de la vanguardia más heterodoxa y cercana a la tradición flamenca si esto es posible y lo es cuando hablamos de este creativo genial. Su currículo es apabullante y apasionante. Ha llevado su arte por el mundo desde jovencísimo, colaborando con su baile en grandes compañías y desde 2000 en solitario, como creador de sus espectáculos. Siempre en danza ¡nunca mejor dicho!, descubrimos que también canta flamenco, que lo hace bien y que se siente un cantaor frustrado.

Nos reunimos para conversar un rato en su camerino de los Teatros Fernán Gómez. En pocas horas actuará en el Festival Flamenco Madrid 2019, en la gran sala Guirau, con un estreno mundial.  Y empieza a contarme que la organización del festival le invitó a crear un proyecto con formato intimista y así surgió Yo le canto a mi baile. Se inspiró en que un gran cantaor le dijo una vez, “Andrés, tú tienes que hacer un espectáculo en el que cantes a tu aire”. Y aquí estamos. Yo canto, recojo mis resonancias y bailo, cosa nada fácil porque el baile te hace jadear y eso te lleva a otra fase. Cuento con la batería de Daniel Suárez y con la guitarra de Raúl Cantizano que crean todo el ambiente sonoro en vivo. También contamos con los efectos de luz de Benito Jiménez y los efectos especiales de sonido de Javi Mora.

Teresa. Podrías haber presentado alguno de tus espectáculos de gran formato aún no vistos en Madrid…

Andrés. No era posible, porque…porque este festival no reúne las condiciones económicas ni la infraestructura para sostener un espectáculo de los míos. Por eso me pidieron una cosa íntima. Yo presenté aquí el año pasado Carta Blanca” cuando dirigía el festival Angel Rojas , pero también con unas condiciones precarias. Ojalá hubiera podido presentar mi último trabajo, Don Quijote, pero ni el formato ni el presupuesto se podían sostener. Don Quijote es un espectáculo muy necesario y transgresor. Se estrenó en el Teatro Chaîllot de Paris, pasó por el teatro de la Maestranza de Sevilla…ha estado en las mejores salas de Europa.

Teresa. Me gusta hablar de libertad personal, profesional…

Andrés. Sí, la libertad en realidad es compleja…Yo me siento libre…pero la libertad en el flamenco está tan matizada, tan sometida, tan etiquetada… En la danza española pasa lo mismo.  Digamos que yo la libertad interna la tengo,  hago lo que me da la gana en el escenario y cada vez más, porque ya tengo una edad en que no me sujeto a nada. Hablo también de libertad en mi espacio, en mi hábitat. Yo vengo del flamenco puro y duro, de nacimiento. No se nace flamenco pero si se adquiere una memoria flamenca, porque mis padres eran artistas y yo tengo esa memoria, la de mi entorno natural. El flamenco está muy sometido, está muy etiquetado y eso no me gusta. Hay mucho desconocimiento, y eso cuando no hay una cultura amplia comporta mucho miedo…

Teresa. Miedo por parte de qué o de quién…

Andrés. Por parte de la incultura y no hablo de que una persona sea o no culta en lo suyo, pero no en la cultura flamenca y entonces caen en los mismos clichés, en que  en el flamenco no hay una visión de aperturismo…

Teresa. ¿Hablas de Sevilla…?

Andrés. Y de aquí también. La apertura viene del sur, el flamenco más atrasado que he visto en mi vida es el de Madrid, porque en los últimos años es un remedo de los clichés que en Andalucía ya no existen. El flamenco es un arte andaluz que ha llegado a ser mundial, pero ellos se anclan en los clichés andaluces que ya no están…La vanguardia la crea la gente del sur.

Teresa. En Madrid hay una gran población con cultura flamenca…

Andrés. Yo no hablaba del público sino de las estructuras, de las formas de enseñanza.  El flamenco necesita algo más que eso…

Teresa. Yo te preguntaba si el baile es para ti un soporte de tus inquietudes interiores aún no resueltas.

Andrés. Sí. Yo soy un cantaor frustrado esa es una inquietud no resuelta, siempre seré un cantaor frustrado. Porque yo, si no hubiera tenido posibilidades de ser bailaor y Dios me hubiera dado la oportunidad de cantar, hubiera sido cantaor y no bailaor. Es una inquietud no resuelta y que nunca voy a resolver. Lo puedo medio resolver cantándome yo y siendo mi propia resonancia, recogiendo la resonancia de mi cuerpo, pero no un cantaor solista, no un cantaor de ‘alante’.

Teresa. Que es para tí la libertad.

Andrés. Hacer con conciencia todo lo que te apetece, ser creativo y saber caminar libremente sin hacerle daño a nadie, no tener censura, tener democracia…el flamenco está muy censurado, no tanto como en el pasado. En mi familia mi padre era bailaor y mi madre cantaba. Yo viví la muerte del dictador con siete años, pero el sistema estuvo marcado hasta diez años después, entonces ser artista era complicado…por eso yo hago ahí el amargo como burla a toda la españolada, de una manera patética y lo marco ahí en una rumba.

Teresa. Esta noche…

Andrés. Esta noche te traigo seguiriyas cantadas. Tarantas, martinete, saetas, soleares de Alcalá y de Triana, romances, todo esto bailado y cantado por mí. Te traigo seriedad, ironía, patetismo, humor, espacios experimentales, te traigo poesías, una serie de recursos y movimientos que a mí me interesan…Yo no hago el fin de fiesta, eso ya está pasado, es cosa de tablao… Acabo por romances

Teresa. No estás muy puesto en las redes sociales. La info sobre tí se para en 2014 y estamos en 2019.  No se te ve mucho por Madrid, tus “casas” son Sevilla, Jerez y sobre todo Francia. Desde tu primer espectáculo, en muchos lugares de Francia. ¿Qué tuvo que ver en eso Daniela Lazary?

Andrés. Ella estuvo un tiempo conmigo, me ayudó a meterme en circuitos, pero también dependía de mí, porque si las obras no funcionan…Para mi primer trabajo en Lyon le envié una propuesta que ella vio interesante. Ahora sigo en Francia pero ya navego por otro lado. Para mi arte es fundamental el aspecto social. Lo que yo hago quizá no es tan fácil de vender, porque yo estoy sobre la persona, un tipo de cosas más crudas, más reales, quizá para un público más de minorías pero es así. Para mí el arte es un pensamiento.

Teresa. Impresiona el volumen de tus creaciones. ¿Creas solo alguna vez, o creas en equipo?

Andrés. Yo tiro de la idea y luego busco el equipo. Es mi principio en cualquiera de mis espectáculos…

Teresa. Tiras de la idea o tiras alguna vez de alguna emoción…

Andrés. No, no, tiro de la idea. Bueno, a veces tienes la intuición y de ahí surge la idea.  

Teresa. Dime donde hay autobiografía y donde otras cosas.

Andrés. No. No me interesa mi autobiografía. No, yo tengo mi vida, no me interesa contar mi historia. Me interesa más contar cosas sociales. No me interesa que nadie se coma una historia mía, ni quiero hacer autoterapia. Sinceramente, no me interesa, prefiero cosas creativas, las cosas que no están vistas, las cosas nuevas, frescas, las sorpresas, las cosas que miran hacia adelante, no las que miran hacia adentro como el amor de papapá, pitipí y de ná.   El amor es algo muy bonito pero no hay que montarlo encima del escenario. Un drama, no me interesa. Ahora, en este momento, no me interesa. Creo en algo creativo, más ficción, más loco, más atrevido, más libre, que te voy a contar. Tengo un sombrero de Marchena que lo saco en el escenario, auténtico de Marchena, con su nombre firmaíto y lo sigo sacando en escena. Y eso ya cuenta mi historia, no hace falta contar más.

Yo le canto a mi baile. (Cortesía de Deflamenco)

Teresa. En tus espectáculos tan vanguardistas, yo veo mucha simbología. Incluso en el mobiliario en escena…

Andrés. Me gustan mucho los símbolos, soy muy iconoclasta y me gusta mucho crear un universo. A la Petenera la representé con una camiseta en la cabeza, aquí también la utilizo. Bailo el tango con una bandera de España detrás…Siempre llevo cosas en la cabeza. Me pongo en plan anónimo dos cuchillos, hablo sobre las armas, no sé, cosas que están pasando en la sociedad, cosas con las que hay que chocar de manera sutil contra esos pensamientos cerrados que ahora vuelven, ese casticismo que está volviendo ahora, por llamarlo de alguna manera… Pego un tiro a una liebre, juego con los símbolos que pueden provocar algo. Me gusta provocar la imaginación del público.

Teresa. Me decía Arcángel el verano pasado que hay artistas muy buenos que no saben gestionar su carrera. No es tu caso.

Andrés. El trabajo de un manager es abrir un universo. Yo prefiero autogestionarme y eso requiere tener libertad. Y saber decir no cuando hace falta. Yo no tengo marketing, solo tengo lo que hago. Por no estar, no estoy ni en las redes sociales, como acabas de decir. No soy de marketing.  Sé que estar en las redes hoy en día es lo más. Pero yo tengo una idea muy clara de lo que quiero …

Teresa. Pero para gestionar tus eventos por todo el mundo necesitarás a alguien. No me digas que todo lo gestionas tú.

Andrés. Lo gestiono yo.   También tengo a mi mujer, Emilia, que ha hecho una labor muy grande, siempre ha tenido clara mi línea.

Teresa. Tu mujer, ¿hace equipo contigo?

Andrés. Ya cada vez menos. Porque ella también necesita sus cosas. Ella está estudiando psicología, pero también se ha dedicado a la casa, a nosotros, a darme estabilidad. Tenemos un hijo de 25 años, que está conmigo, él es artista de música de ordenador y esas cosas, todo lo de ordenador lo hace él, no se dedica aún a esto profesionalmente, pero es bueno. Él tiene sus bases musicales y creo que puede ser profesional cuando quiera.

Teresa. Hablemos de ti, más personalmente. Tu infancia, con tus hermanos, tus padres viajando por ahí, ¿encontraste pronto la soledad?

Andrés. Mucha, mucha soledad. Porque cuando te separan de tus hermanos y andas por ahí entre personas mayores, sientes mucha soledad, porque tú no comprendes el amor que está descuartizao y hay mucha pena, mucha tristeza. Y no puedes hacer nada, porque la vida en aquella época no era fácil. Vivíamos en precario, había precariedad económica en casa, como en todas las familias de artistas de aquella época, menos las grandes figuras como Valderrama o Marchena. La gente lo pasaba mal.

Teresa. ¿Con quién os quedabáis cuando tus padres estaban fuera de Sevilla?

Andrés. Dos se iban con ellos y dos se quedaban con mi abuela. Yo iba con ellos. Viví mucho con ellos viví muchas giras…viví la soledad temprano.

Teresa. ¿Crees que tu vanguardismo, tu heterodoxia, tu huida de territorios de confort, tu poca o mucha rebeldía se debe a algo que viviste de chico?

Andrés.  Puede ser. (pausa larga) Puede ser. No he llegado a pensarlo, pero intuyo que puede ser…puede ser…Creo que puede ser en parte, ahí está mi parte creativa, de búsqueda. Yo me siento muy bien en mi parte inestable, en el conflicto.  Ahora que me hablas de todo esto lo empiezo a pensar, pero nunca lo había pensado. Curioso….puede ser, nunca lo había pensado. Pero me siento más cómodo, más confortable  en el conflicto. Por supuesto no me siento cómodo en la zona de confort. No soporto lo ñoño, no soporto lo aburrido, no soporto lo previsible, no soporto los trucos malos, lo que no es real, odio lo políticamente correcto y creo que soy de los pocos que tienen la valentía de subirse al escenario y decir, aquí me posiciono yo.  Y me da igual. Ahora soy feliz, cada vez más, con los años más. Porque tengo más experiencia.

Teresa. Sugerencia. La fuerza de tu personalidad ha sido clave en tu trayectoria artística o  más bien consecuencia de tu personalidad. ¿O ambas cosas?

Andrés. Mi trayectoria artística creo que tiene que ver con ambas cosas. ¡Tú eres compleja! Contesto con la cultura que puedo, porque tampoco soy una persona que  haya estudiado demasiado. He leído mucho y he viajado mucho.

Teresa. Tu Don Quijote.

Andrés. Es mi última obra, la he hecho con Laurent Berger un dramaturgo francés. Es una ficción iconoclasta, todo se posiciona en un mundo urbano, donde hay una gran  pista de skate, se juega un partido de fútbol, hay boxeo, esgrima.  Hacemos cosas muy interesantes. Tocamos todas las temáticas. El patetismo, la ironía, la animalidad, la vida, la muerte, los combates perdidos, la superación del hombre, la esperanza…Y ya después de este Quijote que para mí ha sido como mi espacio vital, pude vencer todos mis miedos e inquietudes. Hice mi descenso a los infiernos para poder ser ahora el Quijote que me enseñó el mundo, que el flamenco puede ser performático y puede pasar de la ironía al pesimismo. Ahora puedo jugar con este tipo de cosas que antes no hacía, no lo hacía con estas vivencias. El Quijote que me ha llevado a otro plano. Para mí el arte es pensamiento. Yo soy un Quijote natural.

Teresa. ¿Qué es Tuétano?

Andrés. Un proyecto basado en una obra de Antonin Artaud que me pareció muy interesante cuando me la propusieron. Fue toda una experiencia para mí, bastante cruda, fuerte, oscura, alejada de lo real.  Es interesante bailar con gallinas, según la idea de Antonin. Te hace penetrar en territorios desconocidos y te puede hacer daño si no tomas distancia. Hay que afrontarlo y saber manejarlo. Porque si no…te puede hacer daño.

Teresa. La danza ese medio de expresión muy ancestral. ¿Qué expresas tú a través de la danza y que expresas con la palabra?

Andrés.  Son dos medios de expresión muy diferentes. Sobre todo para mí, que no soy poeta. Me expreso sin duda mejor con la danza. No tengo los mecanismos para expresarme con la palabra, pero si los tengo para llegar más lejos con la danza. La danza es mi cuerpo, es auténtico. La palabra es muy manipuladora. ¡Fíjate en los políticos! (reímos a carcajadas) Con la danza expresas tu verdad, tu realidad sin engaño. Con la danza expreso todos los sentimientos: La dulzura, la belleza, la agresividad, la maldad, la sensibilidad, fragilidad, vulnerabilidad, esperanza, la risa, el patetismo, la ironía, el amor, el desamor, los miedos, las caídas, el valor…¿cobardía? ¡no! Yo no soy cobarde.  Puede haber miedos a cosas que no van a salir, pero luego los vas superando. Tú puedes ser el hombre pero también la parte femenina. Hay que conocerla, quererla y manejarla. Por ejemplo ella da su voz, trabaja esa parte de la antigüedad, esa parte que hay que saber manejar, es como el ying y el yang y su conexión.

Teresa. Tú eres una persona positiva?

Andrés. Bueno…positiva… positiva, no. Soy una persona que camina y… no soy negativo, pero…no creo que la sociedad sea positiva… Bueno, digamos que soy positivo, pero no del positivismo manipulado que trata de imponer la sociedad. Yo como persona, no soy negativo. Pero no estoy de acuerdo con lo que te quiere meter la sociedad. Me niego a ser un juguete. Artaud decía que lo que pasa en el teatro no tiene porque pasar en la realidad. El teatro, ¿es ficción?

Teresa. Uf eso es muy complejo.  Además Artaud estaba como una cabra. Lo que pasa en el teatro es pálido comparado a la realidad. El arte imita a la realidad por más que Oscar Wilde dijera lo contrario. Pero dime, ¿qué es tu mujer en tu vida?

Andrés. Emilia es mi sol, mi luz, entró en mi vida cuando yo no bailaba, cuando ni siquiera sabía que iba a bailar. Me ha acompañado de una manera estupenda, ha sido el amor de mi vida  y siempre lo será. Me ha acompañado y ha sabido desacompañarme en un momento en que necesitaba estar solo. Tenemos un hijo fantástico, tenemos una familia que a mí me ha dado mucha estabilidad emocional y espero que sigamos así.

Del flamenco no me gusta que sea un remedo de lo viejo, me gusta que sea evolutivo, híbrido.

Mi cuerpo es un ejemplo de disciplina y trabajo continuo. Repeticiones sobre lo mismo, muchas formas de confrontación conmigo, mucho trabajo para cambiar el cuerpo, darle juego para evolucionar, para no quedarme atrás, para no quedarme en lo clásico, no me interesa el clasicismo cíclico, me interesa evolucionar, seguir creando.

Teresa. Dime como bailas al filo de tu medio siglo.

Andrés. Con más técnica que antes, con mucha más vocación. Con mucha seguridad, antes soltaba un discurso que no tenía pregunta ni respuesta. Ahora he creado un discurso mucho más amplio. Lo otro era más marcial, ahora la acción es más atrevida. ¿Mis artistas? No sé. De los dos o tres que hay por ahí muy leñeros, de quitarte el sombrero… Rocío Márquez, sabe cantar, estar, vestirse. Arcángel, un cantaor total, que domina el flamenco como nadie. Rosario la Tremendita, Rocío Molina, Patricia Guerrero, José Valencia, José de la Tomasa, entre otros

Teresa. Objetivos a futuro.

Andrés.  Estoy en una obra que se llamará “Magma” con una bailarina de ópera Marie Agnès Gillot. Nos pusieron de acuerdo para trabajar y hablamos con Christian Rizzo, director del Centro de Danza de Montpellier, genial. Se estrena en Cannes en septiembre. Tenemos veinte funciones ya cerradas, en Cannes, Lyon, Teatro Chaîllot de París.

Teresa. ¡Gracias por la primicia! Veo que tu ‘casa’ sigue siendo Francia.

Andrés. Sigue siendo Francia, sí. Tengo también un proyecto muy conceptual para traer al tiempo de hoy de una obra de mi padre, pero sin hablar del tiempo ido, que no interesa a nadie. Iluminación de hoy, algo muy transgresor.

No tengo nada pendiente que yo sepa. Yo he ido caminando y haciendo todo lo que he podido hacer. dentro de mis cualidades.

Teresa. El flamenco hoy si no hubiera existido Federico García Lorca.

Andrés. El flamenco hoy sería igual si Federico no hubiera existido. El flamenco tiene vida propia. Federico vive hoy del flamenco más que a la inversa. A mí la obra de Federico me parece de tiempo ido. Yo no estoy ahí. Aunque haya hecho Poeta en Nueva York.

Teresa. Te digo que Federico está presente en la revolución del flamenco. Lo estuvo en Omega o la revolución según Enrique Morente. Lo estuvo en La leyenda del Tiempo o la revolución según Camarón de la Isla. Podría seguir…

Andrés. Sí. Pero revisitándole y actualizándole.

Teresa. Para terminar, ¿qué es hoy el ‘purismo’?

Andrés. El ‘purismo’ es un camelo.

¡GRACIAS ANDRÉS, HASTA LUEGO!

Agradecimiento especial por todas las fotos de cortesía de Andrés Marín

Fotógrafa Remedios Malvarez y al Fotógrafo Joss Rodríguez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.