Juan Manuel Cañizares. Una vida volcada en la guitarra

By Teresa Fernandez Herrera

Llevaba poco más de una hora en Córdoba, el 6 de julio, cuando acudí a mi esperada cita con Juan Manuel Cañizares, quizá el guitarrista flamenco más versátil del panorama actual. Un guitarrista que me impresionó desde el primer minuto de escucharle, hace ya unos años. Hoy por fin he podido disfrutar de su cercanía y ha seguido impresionándome con su vida, que tiene mucho de fascinante, una vida que como me dice, se ha construido haciendo camino al andar, siempre con una guitarra como compañera inseparable desde la tierna edad de 6 años, en que empezó a dedicarla más de seis horas diarias. Desde entonces ha sido la razón de su vida y gracias a esto ha cumplido sueños que no hubiera osado soñar cuando era un niño, pero todo ha ocurrido como él me dice, de forma natural, como sucede con las personas que tienen algo que dar.

Juan Manuel Cañizares,

A lo largo de esta larga conversación, Cañizares ha ido dejando caer jirones de vida, hasta completar su admirable mosaico vital. No siempre me emociono transcribiendo una entrevista… Esta vez, sí.

(Recuerdos de viaje – vol.9. Festival de la Guitarra de Córdoba – Concierto Mediterráneo. (Cortesía de Mariko Ogura)
Joaquin Rodrigo

Como en la noche del 6 de julio participa como guitarra solista con la Orquesta de Córdoba en el marco del Festival de la Guitarra, en un concierto homenaje a Joaquín Rodrigo, en el día que se cumplen veinte años de su desaparición física, le pregunto si la fecha y el lugar del concierto, el Patio de los Naranjos de la Mezquita de Córdoba, pueden influirle emocionalmente.

Cañizares. Estamos conmemorando un aniversario tan puntual, con una obra de tanto relieve como el Concierto de Aranjuez y mi obra Concierto Mediterráneo dedicada al Maestro Rodrigo. Es muy emocionante cuando uno de esos conciertos, ha sido compuesto y orquestado pensando en él. De hecho, el Concierto Mediterráneo tiene ciertos guiños al concierto de Aranjuez, ciertos gestos que son muy de Rodrigo.

Viendo todo ese universo de motivos tanto musicales como emocionales hacia el maestro Rodrigo y su obra pues sí, es una noche muy especial. No sé como sonará, pero estoy seguro de que sonará desde la emoción y respeto hacia la obra y la persona.

Teresa. El Concierto Mediterráneo, ¿estuvo inspirado en este vigésimo aniversario? ¿Cómo se gestó?

Cañizares. Bueno, por un lado, yo sabía que este año era el aniversario de su fallecimiento, pero lo que ocurre es que esto empezó hace 30 años. Todo esto viene de unir vivencias. Hace 30 años yo estaba en una travesía con Paco de Lucía que duró 10 años. En el año 91, grabó el Concierto de Aranjuez, en un momento que estábamos de gira por Italia.

La cara A del disco era el Concierto de Aranjuez  y para la cara B me comentó si podría transcribir algunas piezas de la Suite Iberia de Albéniz. Esta Suite es muy complicada, incluso para los pianistas. Viajábamos en coche a diario Paco de Lucía, José María Bandera y yo, éramos un trío de guitarra. Cada noche escuchaba desde bambalinas la maravillosa interpretación de Paco del Concierto. Qué gran obra para guitarra, yo con mis 22 años estaba impresionado. Así que cuando me comentó Paco que para la cara B del disco necesitaba tres piezas de la Suite Iberia le dije que me encantaría colaborar. Era un honor transcribir para mi maestro

Cañizares De Lucía Bandera

En esa gira por Italia nos quedaba un mes para grabar, Paco iba conduciendo y se turnaba con su sobrino José Mari Bandera, yo iba en el asiento de detrás del coche transcribiendo El Albaycín, El Puerto y Triana. Imagina en el asiento de atrás, las curvas, con el lápiz, la goma y el papel pautado, que se convertiría después en la transcripción de las obras para guitarra.

El día normal para nosotros era llegar al teatro después de conducir, hacer la prueba de sonido, el concierto, irnos a cenar, subir a la suite de Paco y dar a cada uno sus líneas de ese día. Así que Paco se grababa sus líneas, José Mari las suyas en otro casette y yo las mías. Así un día tras otro, transcribir en las curvas era muy complicado. Cuando llegó el momento de la grabación en el estudio, cada uno metimos nuestra línea en guitarra, que habíamos ensayado por separado y aquello no sonaba.  Nunca habíamos tocado juntos, porque no teníamos tiempo, así que la puesta en común era en el estudio. Eran mis primeras transcripciones de piezas muy densas. Cuando las tres guitarras estuvieron entreveradas, cuando sonaron juntas, aquello tomó forma. Nos miramos y dijimos, ¡lo hemos conseguido!

Y ahí yo pensé, sería maravilloso si algún día pudiese transcribir la Suite Iberia completa. En ese momento me di cuenta que se abría una gran puerta para mí en el mundo de las transcripciones y ahí empezó la historia de todos mis discos, que ahora ya son diez de mi serie “por Cañizares” y quince como solista.

Teresa. Gestación del Concierto Mediterráneo.

Cañizares. Vino después del Concierto de Aranjuez en el Teatro Real de Madrid con la Filarmónica de Berlín dirigida por Sir Simon Rattle, para el Concierto de Europa. Esa fue mi gran oportunidad, ese concierto me permitió entrar en el mundo sinfónico,  tanto como intérprete como compositor. Gracias a ese acontecimiento con la Filarmónica de Berlín y el maestro Rodrigo, empecé a componer conciertos para guitarra y orquesta, el primero titulado Al Andalus, un concierto sinfónico para guitarra y orquesta que dediqué a Paco de Lucía. Después de la triste noticia de su fallecimiento no podía escribir una nota en el pentagrama en que mi corazón no estuviera pensando en Paco. Después vino el Concierto Mediterráneo, para agradecer a Rodrigo el haberme brindado la oportunidad de entrar en el mundo sinfónico, trabajar con las mejores orquestas y directores del mundo. Ahí empezó todo.

Teresa. Curiosidad personal, ¿cómo es una guitarra “modelo Cañizares”?

Cañizares. También empezó con mi actuación con la Filarmónica de Berlín. Porque aunque el  Concierto de Aranjuez esté inspirado en el flamenco, también es un concierto de estética clásica. Y daba vueltas, ¿con qué guitarra toco yo esto? Y se me ocurrió que mi amigo el luthier Vicente Carrillo  de Casasimarro (Cuenca), podría ayudarme a conseguir lo que necesitaba, la dulzura de la guitarra clásica y lo percutivo de la guitarra flamenca en una sola guitarra. Era un concierto especial y pensé en una guitarra especial para Cañizares. Una guitarra confortable, con sonoridad, dulzura y percusión. Pasamos meses probando modelos hasta que un día encontramos la guitarra que buscábamos. Vicente la construyó con esas medidas y maderas. Así nació el “modelo Cañizares”, con el  que sigo tocando hasta hoy, porque es el modelo que me gusta, mío personal.  Me permite tocar tanto melodía dulce como hacer percusión. Es una guitarra que está muy equilibrada. No fue fácil encontrar esa combinación, pero Vicente lo consiguió.

Teresa. Tu último disco, Rodrigo por Cañizares incluye la primicia mundial de la partitura inédita del maestro, escrita en 1926, Preludio al atardecer encontrada en 2018. ¿Estabas ya haciendo el disco cuando se encontró? O ¿la idea del disco fue posterior a su hallazgo?

Cañizares.  Ya se estaba gestando cuando se halló la partitura. Estaba en la fase de componer, viviendo por dentro lo que escribo, cuando Cecilia Rodrigo me citó en la sede de la Fundación Victoria y Joaquín Rodrigo en Madrid. Me enseñó el hallazgo, hecho por el musicólogo Javier Suárez – Pajares que trabaja en la Fundación.  Y me invitó a transcribirla para guitarra.

Teresa. ¿Cómo se transcribe de piano a guitarra?

Cañizares. Es complicado, porque el piano tiene casi siete octavas y media y la guitarra tiene tres y media. Imagínate ocho octavas en tres y media, tienes que sintetizar mucho sin perder la melodía original. Lo importante es que la idea se mantenga ahí y eso es como pasar de las musas al teatro.

Teresa. Pero con toda tu experiencia en transcribir, ahora ya tiene que ser como coser y cantar

Cañizares. Nunca es coser y cantar. Pero he leído ya tanto en clave de piano, en clave de sol, que las claves de fa casi las leo directamente. Clave de fa, la armonía, los bajos, la de sol también, por supuesto, pero la clave de fa es la que te va dando el ritmo armónico, las inversiones de los acordes, en fin, todo lo técnico que existe en la armonía.

Teresa. Y ¿cómo estuvo tantos años desapercibida en la Fundación?

Cañizares. Es fácil, yo tengo muchos bosquejos de cosas que tengo escritas y a lo mejor si me pongo a buscar en el baúl aparecen cosas de cuando tenía 11 o 12 años olvidadas. Entonces Javier Suarez – Pajares que investiga la obra de Rodrigo la descubrió y como tenía pinta de ser flamenca, Cecilia pensó en mí. Rodrigo tenía integrados los dos mundos, el clásico y el flamenco desde pequeño.  Ha sido un honor dar luz a una obra nueva del maestro Rodrigo en primicia mundial, ha sido un trabajo complejo. Rodrigo era ciego y la persona que escribió para él lo hizo de forma muy abigarrada, muy densa; a veces tenía que mirar con lupa para ampliar. Pero fue un trabajo ilusionado.

Teresa. Vuelta al flamenco con el álbum El Mito de la Caverna. Me ha encantado el criterio de ese mito, que encaja perfectamente en tus dos pilares, flamenco y clásico. Las piezas tienen títulos tan sugerentes que me ha picado la curiosidad. Dime que significan algunos de ellos. El primero no hace falta, pero ¿qué es la bulería  La isla de los bienaventurados?

Cañizares. La isla de los bienaventurados está dedicada a Paco de Lucía,  porque hay una leyenda de las islas griegas que se llama así y hay paralelismos con otras culturas. Es como la buena gente que ha dejado este mundo y se reencarna en esa isla de los bienaventurados. Así que pensé que una persona tan buena como Paco de Lucía debía reaparecer en esa isla. Tiene algo de onírico, de ensoñación…

Esperanzas y claridades por alegrías, un palo muy positivo, le faltaba la alegría para estar completo. Bosquecillo de pinos. Cerca de donde yo vivía de niño, había un bosque de pinos y por allí cerca se construyó un barrio de pisos, con la aceleración de la vida de los años 70  y justo detrás de los pisos estaba el bosquecillo de pinos donde yo hacía footing por las mañanas. El circuito medía los kilómetros por colores, el amarillo 1, el azul 5, el rojo 10. Por eso es un garrotín porque tiene ese ritmo de ir andando, o corriendo, cambiando ritmos. Son recuerdos de la niñez, de cómo me movía por el barrio.

Extraña Belleza, soleá por bulerías.  Armónicamente tiene algo que me parecía bello por diferente, no tan ortodoxo como una soleá por bulerías, pero si manteniendo esa esencia, esa raíz, la mezcla entre armonía y tradición.

La callada Luna es muy íntimo, me gusta mucho mirar al cielo por la noche, a las estrellas, me encanta el misterio de saber que estamos participando de algo que no sabemos, pero estamos ahí. Siempre me ha gustado mucho la luna, ese silencio que hay en ella. Tiene ese desarrollo musical en tiempos como las fases de la luna, armónicamente va variando, como ir de la luna nueva a la luna llena. Esa es la callada luna, siempre ahí con su misterio.

Al comenzar la noche es una soleá muy profunda, para mucha gente la noche es donde empieza la inspiración, todo lo que supone espontaneidad, meditación, silencio, la ciudad está callada, dormida y solamente  quedan esos pocos que se mantienen en esa nostalgia …

Imagen dedicado a Mariko. Llevamos juntos 21 años, ella es la persona que lleva toda la parte logística de mi profesión,  la parte  ejecutiva de mi productora musical, es su imagen y la de otras personas que están alrededor mío.

Teresa. Y es una rumba, el palo de ida y vuelta.

Cañizares. Sí, es una fantasía, lo que llaman la loca de la casa, que te puede llevar a sitios que no existen, o como para un científico crear una hipótesis. Al concepto que tú creas de las cosas tienes que darle una fantasía, pero con una referencia, sobre todo cuando se trata de algo creativo como en este caso, algo que como decían los griegos, el arte es el esplendor de la forma. En todo, por muy creativo que seas, tiene que estar la forma. Contenido y forma van conjuntamente. La forma es lo que te hace ver las cosas como ser humano. Y es lo que hace el artista, dar forma a las ideas.

Teresa. Dices que vas a dedicar más tiempo a la composición sinfónica. ¿Con o sin transcripciones? Esto, ¿ puede alejarte del flamenco?

Cañizares. Sí, es perfectamente compatible, yo ahora mismo tengo dos pilares en mi vida, la música flamenca y la clásica. Flamenca porque a los seis años empecé a tocar la guitarra y clásica porque empecé a los nueve en el conservatorio. No creo que me aleje del flamenco. No, porque es como mi lenguaje, lo tengo ahí por inercia, no sé en qué momento empecé a escuchar flamenco, porque en mi casa mis padres cantaban, mi hermano tocaba la guitarra, es decir el flamenco estaba en mi entorno, era como hablar español. Es como si te vas a otro país y aprendes otro idioma, tú nunca pierdes tu identidad, sabes que vas a seguir hablando español.

Teresa. ¿Podríamos hablar de un flamenco sinfónico?

Cañizares. También. Por ejemplo del concierto Al Andalus que dedico a Paco de Lucía, el maestro Tomás Marco hizo una crítica muy buena, una crítica consecuente porque él es músico, no es ningún neófito y dijo algo así como que por fin el flamenco y el mundo sinfónico habían funcionado a la par. Y si, pueden funcionar, lo que pasa es que esto es muy reciente, muy joven y todavía  no se han hecho suficientes proyectos como para asentar una base sólida. Pero está en el ambiente. Al Andalus es una de las pocas que hay. Se están entreverando las dos estéticas, flamenca y clásica y eso se plasma en la partitura. Si los músicos entienden los ritmos ¿por qué no? La guitarra es eso,  pero si se hubiera hecho flamenco con violines y trompetas también sería atractivo…El instrumento es un medio.

Cuando he tocado con El último de la FilaPeter Gabriel o Elton John, el sonido de la guitarra flamenca se ha integrado con sus músicas. No hay fusión, sino integración de sonidos. El último de la fila me llamó porque querían integrar un toque flamenco con su música. Eso es lo que hizo Paco de Lucía toda su vida.  Es perfectamente natural integrar varios estilos sin que nadie pierda ni un átomo de su identidad musical, ni de su carácter o personalidad.

Teresa ¿Cómo era Paco en la cercanía, como persona?

Cañizares. Era una persona que siempre estaba de buen humor, nunca le ví enfadado, siempre estaba en el lado positivo, humorístico – ten en cuenta que era de Cái- (rie) nos reíamos de muchas cosas que pasaban, él era muy cachondo. Fueron diez años donde el día a día estuvo muy presente, ahora íbamos en autobús, luego en avión, el hotel, las risas, la cena, el desayuno. Fue muy bonito, sobre todo para mí que empecé a los 6 años con la guitarra, imitándole. Para mí estar de gira con ese hombre era un sueño, verlo, saber cómo respiraba, qué hacía, y también fue para mí un gran amigo. Yo tenía problemas porque era un chavalín y a esa edad hay problemas que puedes resolver tú solo o no, y yo le preguntaba y me aconsejaba. Teniendo esa cercanía con él viví muchas cosas muy bonitas. He cumplido un sueño que tenía desde muy pequeñito. Conocía la grandeza de su música, yo le imitaba desde crío, no tenía su luz pero tenía mi vela que alumbraba algo que había que aprovechar. De imitarle desde pequeño a llegar a tocar con él en escenarios fabulosos.

Teresa. ¿Cómo se puede ser tan genial sin leer música?

Cañizares.  Porque era un músico. Músico no es el que va al conservatorio. Hay mucha gente que va al conservatorio y no son músicos. En la vida no todo es saber leer una partitura. Tienes que tocar con gente en directo, ir a un estudio de grabación, el conservatorio no puede abarcarlo todo, es como ser escritor, estudias la gramática en la escuela pero luego hay una serie de cosas que no están en la escuela, sino en cada uno de unos pocos. Él con su padre aprendió el oficio desde niño, adquirió la herramienta desde la que crear. Como el aire que respiras, que no te das ni cuenta. Fue fantástico compartir tanto tiempo con él.

Teresa. Sintetiza como se construye una vida como la tuya.

Cañizares. Haciendo camino al andar. Nunca imaginaba ni soñaba nada. Me gustaba tocar, de peque intuía que lo que tocaba tenía un sentido. Eran tiempos herméticos, nadie decía nada, tocaba ir de cara a la pared. En el conservatorio ya puse nombre y apellidos a lo que tocaba, me permitió tener un conocimiento conceptual de lo que tocaba; con 8 años empecé a componer y me daba cuenta que era feliz con lo que hacía. El gusto por lo que hacía me ha ido llevando. Están las muchas horas de trabajo, la guitarra no es un instrumento menor, no es un instrumento fácil, la guitarra es un instrumento que tienes que dedicarle muchísimas horas. Yo tenía la escuela de 9 a 12 y de 3 a 5. Me levantaba a las 6 de la mañana a estudiar guitarra con un metrónomo y hacer escalas hasta las 8.30. De 12 a 2 que comíamos, me pasaba esas dos horas trabajando en la guitarra. Y a las 5 me ponía otras dos horas con la guitarra, con 6 años. Mi único leit motiv en la vida desde niño y que conservo hoy, era que yo quería cantar con mi propia voz, así lo sentía, no había vanidad en ello. Sentía que tenía una voz interior para contar algo de una manera diferente. Yo he seguido a esa voz y eso ha hecho que personas como Paco de Lucía  o Peter Gabriel hayan estado ahí,  porque yo sonaba a mí mismo. Soy músico y si quiero que venga alguien a acompañarme, voy a buscar una persona que me dé algo diferente, alguien con un concepto especial, incluso para aprender, para tener ahí una juventud que me esté aportando algo nuevo. Con toda humildad, yo creo que si algo me ha ido llevando ahí,  ha sido el tratar de cantar con mi propio sonido de voz y siempre de manera natural. Todo ha sido muy visceral, nunca he ido buscando el sonido, matizaba las notas de la guitarra como sentía dentro.  Mis sonidos no se han hecho a través de la técnica, no, yo pulso las cuerdas con la naturalidad de lo que yo voy sintiendo en ese momento.

Teresa. Estamos acabando ya.  Catalán – andaluz?

Cañizares. Cuando yo era pequeño, Sabadell, Cerdanyola, todo el Vallés eran poblaciones andaluzas y había muchas peñas flamencas. Con 8 años empecé a acompañar al cante todos los fines de semana. Viernes y sábado noche y domingo por la mañana tocaba en tres peñas distintas. Era un hervidero de afición. Eso se fue diluyendo desde la época de las sevillanas, así que las peñas flamencas dejaron de ser cantaoras para hacerse bailaoras de sevillanas, dejaron de ser tradicionales para hacerse sevillanas. De la misma raíz pero desde otro punto de vista. Para mí ha sido muy fácil.

Teresa. Primicia.

Cañizares. Primicia? ¡Me voy de vacaciones! (reímos) Bueno te voy a comentar. Estoy trabajando sobre la obra de Turina y creo que a final de verano podré sacar un disco, Turina por Cañizares.  También estoy con el Cuarteto Quiroga, estoy componiendo un quinteto para ellos  basado en el fandango de Bocherini que se estrenará en noviembre de 2020 en el Auditorio Nacional de Madrid. Esa es otra noticia

¿Tocas algún instrumento?

Teresa. No, por desgracia, no.

Cañizares. Es que tus preguntas me han hecho pensar que tocabas algún instrumento.

¡Eso sí que es un regalazo, maestro Cañizares!

Agradecimiento especial por las Imágenes de Amancio Guillén

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