El Tío Selín, mito y antimito

By Teresa Fernandez Herrera

Le conocí hace cuatro años, cantando en una inolvidable misa flamenca en la catedral de Pamplona. Era la segunda edición del Festival Flamenco on Fire. Le individualicé inmediatamente, no solo por su voz flamenca desgarrada, racial y profunda, también por su fuerte carisma personal. Desde entonces supe que cuando volviese a Pamplona le iba a entrevistar. Él es José Jiménez, el Tío Selín, patriarca gitano donde los haya, Presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra, Gaz Kaló. Absolutamente vital a sus 72 años.

Este año el Festival ha inaugurado un evento nuevo, enormemente popular, Flamenco en los Balcones. Cada día de los seis que dura el festival, un balcón de la calle la  Mañueta, próximo a la casa natal del guitarrista Sabicas, el balcón del Ayuntamiento y un balcón del histórico Hotel la Perla en la Plaza del Castillo, -el salón de Pamplona como le llama la gente de aquí –  han ofrecido conciertos de cante y toque, de instrumentos diversos, no solo de guitarra. Gratuitos, para el público que quisiera acercarse. El éxito ha sido total. El Tío Selín inauguró el balcón de la Mañueta el 21 de agosto a las 12 de la mañana. Allí no cabía ni un alfiler. Cante grande por todo lo alto. Acompañado por la guitarra de su hijo José Jiménez.

Nunca ha cantado profesionalmente porque no ha querido. Nunca ha grabado un disco con fines comerciales. Y sin embargo está considerado hoy por hoy todo un referente. De entre los cantaores del norte,  es quizá el que mejor mantiene viva la pureza del cante jondo.

Nos encontramos una vez terminada una fascinante mesa redonda convertida en mano a mano entre él y Curro Albaicín. (Los otros componentes de la mesa, artistas jóvenes, fueron una especie de convidados de piedra, porque no había manera de meter baza con esos dos veteranos). Hasta el moderador lo tuvo difícil.  Y hubo en nuestra conversación sorpresas de alto calibre.

Izquierda a derecha. José Jiménez hijo, el Tío Selín, Curro Albaycín, moderador Antonio Parra y José del Tomate

Empezamos hablando de su familia, de su entorno, de cómo nació su vocación por el cante. Tiene un fuerte acento navarro, de lo más cerrado que he oído por aquí. Me sorprende cuando dice cantador, bailador y tocador. Me doy cuenta de que este es otro mundo, de que la geografía, el clima y la idiosincrasia social del entorno, han modelado a este personaje, cantaor flamenco, que en la cuna del flamenco, Andalucía, resultaría algo extraño. (Pienso en gente de Cái) Pero aquí estamos. Con el Tío Selín en persona. Creo que sin querer me ha diseñado un mosaico social, de usos y costumbres, de los porqués de cantar o no cantar profesionalmente, de excepción.

 Pues sí, – me dice –nací en Logroño, porque la familia materna era de ahí. Cuando tenía tres o cuatro añicos, nos vinimos a Navarra, de donde era mi  familia paterna. Aquí me crié y digamos que no he salido fuera. Mi padre tocaba la guitarra, cantaba flamenco por Chocolate, por Caracol, desde los antiguos el cante flamenco ya estaba pensao. Crecí en un ambiente flamenco y hacia los siete años acompañaba a mi padre a sus reuniones flamencas. También escuchaba discos de todos los ‘cantadores’ y  aprendía de lo que me hacían sentir. Luego mi suegro q.e.p.d. que era un flamencólogo, ‘bailador’ gitano, iba a Madrid tocando la guitarra para cante y para baile, así que me aprendí todos los cantes  puros. Hoy en día se ponen a cantar una taranta o un taranto y lo mezclan todo. Yo aprendí a cantar los estilos de los palos del cante flamenco. Mi padre me decía “Con la voz que tienes hijo, vas a cantar como nadie …yo tenía la voz y él me la encarrilaba .

Mi mujer era de Zaragoza. Vino y nos conocimos. En su casa había habido ambiente flamenco toda la vida y en la mía también, tocadores de guitarra, cantadores y así empecé a cantar flamenco. Lo que pasa es que yo nunca he querido ser artista, no me ha gustado. Tenía un hermano q.e.p.d. que cantaba flamenco y los dos íbamos por ahí cantando. La saga viene de la familia de mi madre. Mi hermano era un maestro, cantaba mejor que Fosforito .

Teresa. Esto, ¿ era algo habitual en Navarra o eráis excepción.?

Tío Selín. Estábamos nosotros, luego vinieron primos de Burgos y tuvimos una peña y cantábamos en honor a Sabicas. Aquí se juntan dos culturas, la jota y el flamenco. La bulería es una jota y en flamenco se baila la jota. 

T. Cuéntame  cómo era la vida en la comunidad gitana de Navarra cuando tú eras niño, joven y cómo ha ido evolucionando hasta hoy.

TS. Yo fui a un colegio del que salí sin saber leer ni escribir. Por la cosa del racismo era un colegio de marginados. Enseñaban poca cosa y nos castigaban bastante. Entonces a mis catorce años dijimos de irnos a Francia y allí me dijeron “a qué viene usted aquí si no sabe ni firmar”. Se me quedó eso clavao. Cuando vine de Francia fui a escuelas nocturnas a aprender.

En la familia nos dedicábamos a la ganadería, con doce años tenía una docena de bestias a mi cargo. Era ganadería nuestra.  Mi padre estaba en contacto con uno de los tratantes más conocidos de España,  los Casales. Íbamos a las ferias a vender. Esa era nuestra vida y  la de muchos gitanos.

T. ¿Marginación social?

TS. Siempre hemos estado marginados. En nuestro entorno,  en el barrio, al principio si estábamos marginados los gitanos. Pero no se puede juzgar a una persona si no la conoces. Al tratarnos y convivir con ellos las cosas fueron cambiando. Mi madre hacía lumbre de leña, se ponía en la calle con un caldero y hacía muy buen café,  mejor que en el bar.  Y venían los vecinos a tomar café y éramos ya una familia. Nos conocieron y se enteraron de que éramos personas y fuimos queridos. En nuestro entorno hemos estado arropados por los vecinos, lo mismo que donde vivo ahora, nos llevamos de maravilla con los vecinos.

También Soy Presidente de la Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra, desde el año 81 vengo ayudando al pueblo gitano. También soy miembro del Consejo Estatal de España. (Se le nota el orgullo)

T. No has podido o no has querido ser cantaor profesional, solo vocacional. Dime como ha sido tu actividad, dónde has cantado, en peñas, dónde.

TS. Incluso canté una vez en el Corral de la Morería en 2017 y en un teatro de Tudela con mi padre tocando la guitarra cuando era un niño. De joven cantaba en casa, tenía mucha voz, no me ha hecho falta micro para cantar.  Yo soy un cantaor frío. No puedo cantar más de media hora seguida y esforzándome la voz.  Sí, siempre ha sido así, siempre he sido un cantador frío. Una hora cantando, según la gente, no había quien me aguantara. He cantao todos los palos del flamenco. Mi cante es duro y es puro puro. Una rumbita cualquiera la canta, o una bulería o un fandango lo canta cualquiera, pero cántame una soleá, un martinete, una debla, un taranto, una cartagenera, una minera, una murciana. Esos cantes  hoy los cantaores profesionales que no los saben hacer. Cántame una liviana o cántame una serrana. Esos cantes no los saben cantar. Y el Tío Selín si los sabe cantar.

T. (Tomo nota de los tiempos, dicen mucho).Y porqué no has querido ser profesional? ¿No has querido o no has podido?

TS.   No, no, no, no he querido. No he querido estar obligado. Si tienes un contrato estás obligado.

T. Entonces ¿cómo te has ganado la vida?

TS. Pues vendiendo, de camionero, de lo que sea

T. Pues igual podías haberte ganado la vida cantando.

TS. ¡Ya! Pero no me ha gustado. Yo canto cuando quiero, como quiero y para quien quiero.  Cuando yo estoy a gusto en casa, con una merienda…

T. Pero a veces sí has ganado dinero por cantar…

TS. Siiií. Una vez yo estaba recién casado, mi cuñado tenía un grupo y cantaba por Bambino y te voy a decir, cantaba mejor que Bambino. Y era un fenómeno bailando. Y me dice ¿te vienes de palmero?  Sí a la sala de fiestas La Orquídea de Zaragoza. Y mi mujer me dijo, pues vete. Muchas veces me la he llevao conmigo. Así que de palmero. Y decidí cantar. Venía también un hermano mío, un sobrino y mi cuñao de palmeros. Salí cantando y aquello fue un boom, claro. Todos los días. Nos contrataron para quince días. Lleno, lleno, lleno. Fíjate que me llamaban a mí Camarón. Nos contrataron para otros quince días. Es muy raro que un grupo de flamencos estuviera un mes en una sala de fiestas. Pues aún nos hicieron otro contrato de otros quince días. Mes y medio. El ambiente que entonces había, en aquella época, era muy malo, no me gustaba, por la gente que rodeaba a los artistas, gente de mal vivir, gente de la vida, proxenetas, y cuando se acababa la actuación querían llevarte a otro sitio y yo estaba obligao a hacer esas cosas, así que me fui. Se quedó el grupo y menos mal que no me denunciaron por romper contrato. Desde entonces no he ido a ninguna parte, siempre he cantao donde he querido, en familia.

T. Has preferido trabajar duro a ganarte la vida con lo que te gusta hacer.

TS. Sí. Bueno, seré raro, que yo tenga ganas de cantar o que no tenga ganas de cantar, son decisiones de personas. O se te muere un ser querido y que al otro día tengas que cantar. Y esto en el pueblo gitano es muy grave. Por fuerza mayor puedes faltar tres o cuatro días, pero tienes que volver. Y nosotros somos muy negaos para esas cosas. Entonces que yo esté de luto o que me obliguen a cantar o me metan preso…Canto para mí y con familia, donde quiero y cuando quiero.

Me ofrecieron  un contrato en Madrid y no quise. Luego otro y me hacían un contrato de cinco años para cantar en una sala de fiestas de Madrid. Me daban un piso en la Puerta del Sol. Y me daban 2500 pesetas de entonces al día. Yo tenía 27 años. Y dije que no. Hasta mi padre me empujaba. Pero no.

T. ¿No será que te daba miedo salir de casa?

TS. No, no es miedo, es que no quiero que nadie me obligue a cantar. Canto para quien quiero cuando quiero y donde quiero.

Tengo dos hijos, el guitarrista y otro chico que canta y baila. Pero no es profesional. Al guitarrista hace unos años se lo llevaban a Francia y no lo dejé. No ha sido el padre, tampoco el hijo. Estás casado, atiende a tu familia. Tengo cuatro nietos y pronto creo que voy a ser bisabuelo. Tengo una nieta que es profesora de baile. Sí me casé joven de 23, la nieta profesora tiene 26. Mi hijo con 22 ya tenía sus dos hijos.

T. Problemas sociales de la etnia gitana en Navarra. Durante estos años de democracia ¿se ha notado bastante un cambio y sobre todo de actitud social hacia vosotros?…

TS. Si bastante porque el gitano se integró de forma bastante normal, nos han dejado integrarnos más .Pero según. Aún existe esa lacra hacia el pueblo gitano. Incluso para arrendar vivienda. En cuanto saben que eres gitano no hay nada que hacer. Incluso para trabajar, aunque estés preparadísimo no te dan un trabajo, a pesar de la Constitución, sigue existiendo. Mi hijo está trabajando en un bar, es camarero tiene todos los títulos de hostelería  y sí,  ahora la dueña está encantada con él. Pero queda mucho por cambiar.

T. ¿Podría ser que quizá sin daros cuenta, no os queréis integrar?

TS. Mira, la integración nunca puede ser. Porque dejaríamos de ser gitanos. Una convivencia entre ambas culturas sí. La hay, a ratos por las dos partes. Pero es que a nosotros nos han zurrao mucho. Llevamos 700 años dándonos batuta.

T. Lebrija, Jerez, Utrera…No ha existido discriminación, ha habido integración natural, entre payos y gitanos. Me decía hace unos meses Tomás de Perrate que en Utrera ser gitano es una ventaja…

TS. Es otra tierra. En Andalucía…

T. Hay más de una Andalucía. En Granada la discriminación ha sido dura, incluso fuera de ese triángulo se dan casos como el que me cuentas, de dificultades para arrendar una vivienda.

TS. La ideología cuenta mucho y aquí ha habido requetés, en Burgos derecha pura y dura.

T. Ya. Tienes razón. Pero más que racismo político, excepto en los extremos,  es más bien una cuestión de cambio de mentalidad, de actitud en la sociedad hacia vosotros y hacia otras minorías.

TS. Bueno no creo que haya racismo aquí, porque yo estoy con todos los políticos de Navarra y de Madrid. Cuando voy a Madrid al Ministerio, con el menos que hablo es con el Secretario de Estado o un senador o un diputado, muchas veces.

T. Sí, son gente educada que conoce la Constitución. Cambiando de tercio, ¿has grabado algún disco, algún concierto en directo?

TS. Sí, hay mucho grabado. Mucho. La familia y hay mucho grabado. Disco para el mercado no.

T. Desconozco el panorama flamenco en Navarra. Cómo está?

TS. Profesionales hay pocos, aficionados muchos. Igual que cuando era joven.  Hay uno en Tudela que tiene una voz de maravilla y hay otro que es más purista, canta mejor. Tocan, cantan, la guitarra casi toda la juventud,

T. Mujeres artistas flamencas. Siempre hago la pregunta. ¿Hay alguna, joven o veterana?

TSNo, que yo sepa ninguna.

En este momento nos dicen desesperadamente que tienen que cerrar la puerta de la sala. Me despido del Tío Selín. Me voy contenta. Una conversación con tantos significados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .