Pepe del Morao, a corazón abierto

By Teresa Fernandez Herrera

Pepe del Morao, es la tercera generación de la dinastía jerezana de los Moraos, guitarristas gitanos del barrio de Santiago. Su abuelo es el patriarca de la familia, Manuel del Morao, su maestro desde que cumplió doce años, que recientemente cumplió los noventa y ahí está, como una rosa. Es sobrino del gran Moraíto Chico, que se fue antes de tiempo y ya tiene una calle a su nombre a la vera de la Iglesia de Santiago, en el corazón del barrio. Y primo de Diego del Morao, todos grandes guitarristas, representantes de la más pura escuela jerezana de la guitarra, que algunos dicen que fue fundada por Don Manuel.

Nos encontramos en uno de los lugares míticos de Jerez de la Frontera, en la sede de la peña Don Antonio Chacón. Viene acompañado de su guitarra para hablar de todo un poco. De los gitanos de Jerez, de su familia de artistas y de un espectáculo coral que él ha creado recientemente, La Tierra y el Cante, para el que ha reunido a la flor y nata del toque, cante y baile jerezanos, veteranos y emergentes. Tía Juana la del Pipa, Dolores Agujetas y María Terremoto cantaoras, Manuel Parrilla y su primo Diego del Morao a la guitarra, Joaquín Grilo y María del Mar Moreno al baile y un ilustre invitado de Chiclana de la Frontera, el cantaor Rancapino Chico, el único no jerezano aunque sí, por supuesto, de la tierra de Cádiz.

Quizá él no se da cuenta, pero toda nuestra conversación resulta ser una clase magistral del arte flamenco jerezano. Y me cuenta Pepe que La Tierra y el Cante está enfocado en la bulería, como el árbol grande donde están todos los cantes, el más difícil por su sentido rítmico; que es una creación de los gitanos de Jerez; que nació en el Triángulo Mágico, Jerez, Lebrija, Utrera y muy tempranamente se cantó también en Sevilla y luego en muchos otros sitios. En Jerez se canta de una manera muy especial, porque aquí reside la idiosincrasia de la bulería.

Pepe del Morao. Y es que en La Tierra y el cante llegamos a las raíces de los primeros asentamientos gitanos en Jerez y a toda la parafernalia de los Reyes Católicos, de sus leyes pragmáticas, las persecuciones. Para darte una pincelada del tema social, los gitanos de Jerez tenían una mano de obra de mucha calidad en la labor de la tierra. Por eso en los cortijos estaban protegidos por los señoritos de las persecuciones a los gitanos.

Teresa. A ver, Pepe, si estamos hablando de finales del siglo XV y principios del XVI, corrígeme si no es así, ya estaban los asentamientos gitanos, pero ¿existía ya el cante?

PepeUy, ese es un tema muy complejo. No soy un experto en esto pero en algún momento el cante aparece cuando terminan de hacer sus labores en la tierra, cuando llegan a las ‘gañanías’, que es su sitio de descanso después de todo un día de trabajo de sol a sol. Ahí se produce el encuentro familiar y lo que hacen es cantar y bailar porque no tienen otra manera de aliviar sus fatigas y sus penas. Es una cosa muy sentida, porque ellos están todo el día trabajando, de sol a sol, en la recogida de algodón, la vendimia, la fragua, mujeres que hacen canastos, las lavanderas, hay gente ambulante de comidas, esos son los principales oficios que tenían en aquella época.  Y yo he cogido lo del cortijo y las gañanías, porque esa es una cosa muy jerezana, y la fragua. Entonces los cantes de los gitanos eran la seguiriya, la bulería, la bulería por soleá, los tientos, la toná, el martinete,  sobre todo los cantes rítmicos.  De esa idea he partido para hacer este espectáculo. Así que pongo en escena lo que puede ser un día completo de trabajo en una gañanía y ahí van pasando cosas. Hace unos días visité un cortijo muy conocido en Jerez, La Mariscala, porque yo por parte de mi padre pertenezco a la familia de los Moraos y por parte de mi madre a la familia de los Obispos, que hasta más allá de mis abuelos trabajaron en ese cortijo. Ahí es donde nace la esencia y es lo que yo he reflejado en este trabajo, cuidando la forma y la puesta en escena, para que sea algo muy atractivo y bien hecho.

TF. Pepe no sé si te das cuenta de que acabas de dar una clase magistral de una parte de la historia de los gitanos de Jerez, la de las gañanías. Pero en La Tierra y el Cante también están los fragüeros del barrio de San Miguel y de la Plazuela.

PepeSí, esa es la segunda parte del espectáculo, en la que se representa el trabajo de los herreros, que en épocas pasadas eran muy importantes, porque calzaban a los caballos, a las bestias, iban a las ferias de ganado a hacer los tratos, y bueno, se fundía el hierro, todo eso y más se hacía en las fraguas. Esos son los dos oficios que están ahí, la gañanía y la fragua y de ahí el nombre La tierra y el cante. Cantes como el martinete y la seguiriya, donde suceden cosas. Y para darle un poco de  adorno al tema, hemos incluido una historia de trasfondo, unos diálogos, un poco de teatro, para que todo vaya encajado y todo tenga sentido. Te das cuenta que esto lleva un trabajo muy laborioso.  También he creado toda la música y letras.

TF. ¿Toda la música es tuya?

Pepe. Sí, y muchas letras también. Yo aparte de hacer mi música también hago cosas de mi abuelo Manuel, de mi tío Moraíto, y bueno, con el equipo que tengo, un elenco maravilloso, he buscado un perfil artístico que encajara con esto que yo quería contar y estoy supercontento porque  ellos han reflejado lo que yo quería hacer.

TF. Y todos, menos vuestro invitado Rancapino Chico, son de Jerez.

Pepe. Sí, exactamente, de familias grandes de Jerez. Ahí están Dolores Agujetas y Juana la del Pipa, que igual canta que baila y a María Terremoto;  con la guitarra a Manuel Parrilla, sobrino de Manuel .Parrilla e hijo de Juan Parrilla y al violinista Bernardo Parrilla. La guitarra de mi primo Diego, y luego están Luis Moneo y Joselito el Mijita que está entroncado con los Agujetas y los Rubichi y Antonio Malena que por la parte de nosotros los Moraos hay otras ramas de Lebrija con los que tenemos un parentesco lejano. Luego están Joaquín Grilo y María del Mar Moreno que son dos bailaores de Jerez muy importantes, están muy hechos a este tipo de espectáculo, conocen bien el contexto y tienen una categoría artística increíble.

TF. Me da la impresión de que al alto calibre artístico se une el aspecto cotidiano de fiestas familiares, llenas de esa complicidad que se transmite y emociona al público…

PepeSí, y también hemos querido reflejar en este concierto que la bulería de Jerez es muy especial,  por su concepto rítmico y su sello particular. Y también por su enraizamiento con la gitanería, por eso prácticamente todos los artistas que participan son gitanos, para crear ese aspecto familiar y de complicidad entre nosotros del que tú hablas, sin olvidar lo más importante, el público. 

TF. Entonces Pepe, podemos decir que los gitanos de Jerez sois la excepción de la regla, aquí no ha habido ese maltrato del que hay tanta literatura …

PepeSí, lo ha habido, la persecución ha estado en todas partes. Yo no sabría decirte el porqué de que aquí haya sido distinto, que haya habido una protección que quizá no se ha dado en otros lugares. Y no sé, no te podría decir si por eso a la hora de reflejar el cante, el toque y el baile tenemos un sello como muy jerezano,  que tiene que ver con el concepto rítmico, con la manera jerezana del cante. Es muy significativo que de aquí hayan salido los Borrico, los Terremoto, el Serna, la época de mi abuelo también, esa gente ha cubierto un territorio muy importante y tienen su sitio especial en el flamenco …Por eso Jerez es tan potente.

TF. Me alegro muchísimo de oírte esto, porque yo investigando en la biografía de tu abuelo, un señor que nació en 1929, estamos hablando de una época en la que para el que viene del centro como yo,  había una enorme discriminación y persecución a los gitanos, que pasaban unas fatiguitas a veces dramáticas, pero en la vida de tu abuelo no se aprecia una historia así, sino todo lo contrario.

PepeBueno, ellos han pasado muchas fatigas, porque su vida era trabajar en el campo y era un trabajo mal pagado, los señoritos daban justo el sustento. Entonces salir del campo y venir a una casa de vecinos cuando tenían tiempo de descansar, pues era una maravilla para ellos…Mi abuelo nació en la Calle Nueva, aquí en el barrio de Santiago, pero claro, cuando eran las épocas de faena, dormían en las gañanías del cortijo y cuando no había faena de campo se iban a la calle Nueva, y en la calle Nueva y en otras lo que había eran casas de vecinos que eran para que tú me entiendas, como el Hotel Triana de Sevilla, pues un estilo así, en un cuarto se acostaban diez y con este modo de vida y mucha energía, mucho amor y mucho cariño entre ellos, de ahí salían cosas muy bonitas, de ahí salían cantes… todo esto por desgracia se ha perdido, se han ganado otras cosas, comodidades, pero sí se ha perdido esa pureza, pero bueno es normal, antes había que lavar en una pila y ahora tienes la lavadora y el lavavajillas…

TF. De ahí que el arte flamenco haya sido siempre autodidacta. Y de ahí la pureza.

PepeSí, y ahora también, eso es algo que diferencia mucho al flamenco, por ejemplo nosotros, los guitarristas no usamos partituras, tocamos de memoria todo y eso para un músico no flamenco es una locura. Tú coges a una chiquilla que toca la flauta o a un violinista no flamenco y si tiene que tocar tres horas de memoria se muere, porque no es capaz de hacerlo.

TF. Así que en cierto modo, incluso en tu generación sois autodidactas, aunque bueno, en tu caso no exactamente, porque tú has tenido maestros en tu familia, principalmente tu abuelo.

PepeExactamente, mi abuelo fue el primero que cogió la guitarra,  por ejemplo mi bisabuelo el Morao cantaba, no era profesional, pero cantaba muy bien, de hecho mi abuelo Manuel y mi tío Juan Morao, el padre de Moraíto, también cantaban de maravilla, además de tocar la guitarra. Mi abuelo empezó a trabajar de pequeñito en el campo y se partió un brazo y mi bisabuelo dijo ‘este niño no sirve para trabajar aquí, es muy endeble, así que lo vamos a poner a tocar la guitarra, a ver si….

La verdad es que mi abuelo tenía un talento sobrenatural, y empezó a tocar la guitarra con Javier Molina y creó un toque muy importante en Jerez, que caracteriza a la escuela jerezana y bueno hoy día nadie es capaz de evadirse de las falsetas, de las maneras y de las cosas que creó mi abuelo. Las músicas y las falsetas que creó mi abuelo Manuel hoy en día se siguen haciendo y tú vas a cualquier festival, a cualquier escuela y siempre hay una falseta de mi abuelo Manuel, es una cosa muy grande. Son cosas atemporales, el tiempo no pasa por ellas. Y de la escuela jerezana han salido muchos guitarristas, luego cada uno ha creado su personalidad que es lo bonito de esto, por ejemplo Parrilla de Jerez era un admirador increíble de mi abuelo, que bebió también de su escuela pero imprimiéndole su personalidad porque era  otro genio. Mi tío Moraíto igual, él cogió  lo de mi abuelo y así sucesivamente, digamos que él fue el tronco del árbol  y de ahí vamos saliendo todas las ramas. 

TF. Gracias Pepe, por la segunda clase magistral en este rato que llevamos, la de la escuela jerezana de guitarra, de la que sin lugar a dudas tu abuelo Manuel del Morao fue un pionero. Como bien dices, él es el tronco del que van saliendo todas las ramas. Y tú, una rama privilegiada, como tu tío Moraíto y tu primo Diego.

Pepe. Sí, cierto, nosotros nos alimentamos de esta escuela, pero a mí me han inculcado, igual que a mi primo y a Manuel Parrilla, que un músico lo primero que tiene que tener es personalidad y capacidad de creación, porque si no, no es nada. Yo por ejemplo vengo de esta raíz, pero creo mi propia música  para no perder esa pureza, ese sonido y esa enjundia que es lo que nos diferencia de otros guitarristas, lo que hace  que nuestro toque sea tan atractivo. Y como tengo en el espectáculo a Parrilla y a mi primo Diego, hablamos los tres el mismo lenguaje, por lo que todo es más fácil y más emocionante.

Joaquín Grilo bailando por bulerías. Guitarras Manuel Parrilla, Pepe y Diego del Morao.

TF. Ahora nos queda el tema de la evolución del toque, por ejemplo en tu familia, desde tu abuelo, pasando por Moraíto, tu primo Diego y tú, pero por favor además de con tus palabras también con tu guitarra.

PepeTe lo explico muy fácil. En la importancia de la evolución de la guitarra mi abuelo es una pieza fundamental, te voy a explicar porqué. Mi abuelo, aparte de la técnica y el sabor fue un revolucionario del ritmo y del contratiempo. Antes se tocaba muy plano y como decirlo, muy derecho, pero no había nadie que se saliera de ahí. Mi abuelo se salió un poco de ahí y creó una manera de sentido del ritmo y por eso todavía sus falsetas siguen vivas, siempre jugaba con el ritmo, era una de sus banderas y esa es una cosa que nos ha dado, el ritmo y cuando tú tienes ritmo lo tienes todo. El ritmo hay que tenerlo no solamente en la música, el ritmo hay que tenerlo para todo en la vida. Y mi abuelo fue un revolucionario del ritmo, en el sentido de que creó unos patrones para acompañar  a la guitarra que fueron seguidos por todo el mundo y esa es la manera de Jerez. Y vas y te preguntas tú, pero bueno, cómo está tocando, está cambiando la manera. Por eso cuando nosotros tocamos por bulerías, tenemos esa cosita, ese concepto distinto que tenía mi abuelo. 

 TF. La mañana va de clases magistrales. Pepe, voy a pedirte que expliques un poco más el tema del contratiempo que introdujo tu abuelo en el toque y que tan definitivamente ha enriquecido el sonido de la guitarra flamenca.

 Pepe. El fue el creador del contratiempo. El contratiempo es jugar con el ritmo, muchos compañeros suyos guitarristas son conscientes de eso. Hay un libro que le hicieron hace poco que se llama “Sinelo Calorró” y que tiene un prólogo magnífico del maravilloso guitarrista y compositor Manolo Sanlúcar, un amigo de mi abuelo Manuel, un prólogo referente a lo que te estoy diciendo, para dejar claro que él fue el pionero en dar ese sabor a la guitarra, que quizás es lo que hacía vibrar a la gente. Y el sello de Manuel del Morao sigue presente en los guitarristas de Jerez.  

TF. Digamos que hay muchas maneras de ser revolucionario y que Manuel del Morao revolucionó la historia de la guitarra creando una manera de tocar que quizá al principio fue difícil de entender, porque Pepe, eso les ha pasado a todos los revolucionarios.

Pepe. Sí y el ritmo y la gitanería tuvieron mucho que ver. El sentido del ritmo y la creación del contratiempo. Fíjate si era revolucionario mi abuelo, que hasta hoy los guitarristas y la gente del flamenco no lo han entendido, porque había cosas que no se entendían, era tan avanzado a su tiempo que no lo entendían, de ahí la grandeza de su escuela.

TF. Qué maravilla Pepe, pues ahora me gustaría, ya para poner la guinda a esta conversación, lo que te decía al principio, coge tu guitarra y dímelo tocando.

Pepe. Vale, pero esto va a ser para tí, para que tú lo entiendas nada más.

TF. Todo un privilegio, Pepe. Se nota perfectamente la diferencia entre la forma plana, casi podríamos decir de sonido único anterior a tu abuelo y la forma tan enriquecida en sonidos que aporta el contratiempo. He disfrutado de tu toque, del juego de tus dedos en el mástil de la guitarra. De todas formas es muy fácil verte, oír y disfrutar de tu toque en tus conciertos, tus discos y en Youtube. No es difícil disfrutar de tu música en cualquier parte del mundo.

Agradecemos a Pepe del Morao por las imágenes proporcionadas…

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